Canonización

Paraná: Don Bosco engalanó su frente con San Artémides Zatti

La gigantografía se ubica en el frente del colegio salesiano y refleja la frase "A Jesús hay que darle lo mejor"

Sábado 08 de Octubre de 2022

El edificio de la obra de Don Bosco en Paraná, el Instituto Enrique Carbó, agregó una gigantografía de San Artémides Zatti a su fachada ubicada sobre avenida Ramírez, de la capital provincial. Allí se puede leer el lema de la canonización que tendrá lugar este domingo en Roma (madrugada de la Argentina) y que reza "A Jesús hay que darle lo mejor".

Además, en la institución educativa, se estuvo trabajando y meditando acerca de la espiritualidad que contagiaba el "Enfermero de la Patagonia", como así también su carisma salesiano para estar siempre junto a los pobres y necesitados, a quienes el santo les recordaba siempre su experiencia de vida: "Creí, prometí y sané".

Durante los espacios generados para conocer a Don Zatti, también docentes y alumnos compartieron la oración oficial:

Señor Jesús.

Tú llamaste a don Zatti, salesiano coadjutor,

para servirte en los pobres y en los necesitados.

Tú le diste la fuerza para entregarse

con alegría y sin descanso a sus hermanos enfermos.

Tú lo hiciste un hombre bueno,

que supo vivir fielmente tu Evangelio

en el trabajo cotidiano y en el sacrificio escondido.

Que la alegría de verlo brillar en el cielo de tus santos

nos ayude a dar testimonio de tu Luz.

Te pedimos por su intercesión la gracia de…(hacer petición)

Para gloria tuya y de tu fiel siervo Don Zatti. Amén.

Quién fue Don Zatti

Artémides (en italiano, Artemide) era hijo de Luis Zatti y Albina Vecchi. Tenía 7 hermanos. Como muchos italianos de esa época, eran campesinos pobres que ingresaron a Argentina para escapar del drama del hambre y la desocupación en Europa. Entre los miles de familias que llegaron al puerto de Buenos Aires el 9 de febrero de 1897 estaba la familia Zatti. Luego se trasladaron a Bahía Blanca, donde se encontraba su tío Juan Zatti con su familia.

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Durante los fines de semana se acercaban a la parroquia Nuestra Señora de la Merced, atendida por los salesianos. Allí Artémides pudo profundizar su fe en Jesús y conocer a Don Bosco. Con ese testimonio decidió ser salesiano.

Viajó a Bernal para comenzar el aspirantado salesiano, donde estudió y trabajó con entusiasmo. Lamentablemente contrajo tuberculosis al tener que cuidar de un salesiano golpeado por esa enfermedad. El contagio fue inevitable. No obstante, él siguió adelante.

Viajó a Viedma para apaciguar los dolores de su enfermedad. Allí conoció al padre Evasio Garrone, dedicado a la medicina, que le invitó a realizar una promesa a María Auxiliadora para lograr la curación, con el compromiso de dedicar su vida al cuidado de los enfermos del incipiente Hospital San José de Viedma.

La frase de Artémides fue categórica: “Creí, prometí y sané”, como quedaron escritas en el periódico Flores del Campo del 3 de mayo de 1915.

Este hecho es el punto de inflexión para entender el enorme trabajo de Artémides que se puede apreciar a lo largo de los años vividos en Viedma. Con fe sobrellevó la enfermedad y orientó su vocación, a la que nutrió diariamente en la unión con Dios, desde las cinco de la mañana hasta las últimas horas del día.

Trabajó durante 48 años en el Hospital San José. El 19 de julio de 1950 cayó de una escalera y allí se manifestaron los síntomas de un cáncer. Continuó con el cuidado de su misión durante unos meses hasta que su enfermedad lo incapacitó. Falleció el 15 de marzo de 1951 a los 70 años de edad.

Sus restos descansan y son venerados en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en el Instituto San Juan Bosco de Viedma

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