Secciones
iglesias

Paraná: creyentes celebran poder concurrir a iglesias

Desde hace meses las distintas religiones venían pidiendo que se habilite la asistencia a los lugares sagrados en Paraná. Al fin se les concedió esta gracia.

Sábado 26 de Septiembre de 2020

Después de más de seis meses, las iglesias, templos y sinagogas fueron autorizados a celebrar misas, cultos y servicios religiosos en Paraná. El tiempo de espera fue demasiado extenso para quienes necesitaron asistir a algún encuentro litúrgico para poder regocijar su espíritu, en medio de la angustia que pudo haberles causado la pandemia y el aislamiento.

Si bien la semana pasada la Municipalidad autorizó la concurrencia de un máximo de 10 personas a este tipo de ceremonias, el viernes por la mañana, en una reunión entre el intendente, Adán Bahl, junto a los integrantes del Comité de Emergencia Sanitarias (COES) local y representantes de distintos credos, se consensuaron medidas que amplían el número de asistentes, aplicando un criterio de proporcionalidad, con una persona situada por cada cinco metros cuadrados y contemplando un distanciamiento de dos metros por cada una”, dijo a UNO el padre Ignacio Patat, referente del área de Prensa del Arzobispado de Paraná, quien explicó que la medida fue aprobada para los credos judío, evangélicos y católico.

El pedido tiene su lógica, ya que en iglesias espaciosas, como la catedral metropolitana, existe un lugar amplio para que pueda participar una cantidad superior a una decena de fieles sin descuidar las medidas de sanidad para prevenir el Covid. Y ante la gran demanda de mucha gente que esperaba con ansias poder ir a misa, se bregó porque se habilite una concurrencia mayor, con todos los cuidados correspondientes, como asistir con tapaboca y aplicar las medidas de desinfección recomendadas.

fieles.jpg
Paraná: creyentes celebran la posibilidad de regocijar el espíritu en iglesias y templos

Paraná: creyentes celebran la posibilidad de regocijar el espíritu en iglesias y templos

En un comunicado hecho a mediados de año por el Arzobispado, se explicó que “la participación cuidada en las celebraciones de la misa y los otros sacramentos es razón de salud espiritual y de bienestar para la persona en su integralidad”, y que “la concurrencia a los lugares sagrados de modo personal y la participación en sus celebraciones es un factor esencial para el creyente, especialmente en la Eucaristía”.

En este marco, Patat aseguró: “El pedido que nosotros hicimos reiteradas veces al Estado va más allá de una necesidad propia de los presbíteros de dar la Eucaristía: se trata principalmente de responder a un pedido reiterado de la gente de volver a la celebración. No todos alcanzan a dimensionar esta expresión, pero hay muchas personas, sobre todo las mayores, que sienten el vacío de no poder encontrarse los domingos en cada Eucaristía, no solo con la gente sino con Dios mismo”. Sobre este punto, el sacerdote, quien además está a cargo de la parroquia Medalla de la Virgen Milagrosa, analizó: “La dimensión espiritual es algo inherente a las personas, aún cuando alguien diga que es ateo. Y aferrarnos a Dios es una respuesta a esa dimensión espiritual que hace que la persona sea quien es”.

Fue tan fuerte la necesidad de encontrar contención en una misa durante este tiempo de distanciamiento o aislamiento, que en la iglesia San Miguel se conmemoró una ceremonia al aire libre, con todos los protocolos. Fue por pedido de los fieles, y a pesar de cierta polémica generada quedó demostrado que muchas veces la fe puede más que otras imposiciones.

Respecto de la posición de las iglesias evangélicas, Rubén Almada, presidente del Consejo de Pastores, opinó: “Ha sido bueno que se haya decidido habilitar las celebraciones religiosas, por la situación en la cual estamos viviendo. Tenemos presente que hay una necesidad espiritual de la gente y gracias a Dios, aunque se tardó, ahora se la puede estar atendiendo”.

El pastor evaluó que “no es lo mismo tener una conversación o asistir a una iglesia en persona, que hacerlo de manera virtual” y consideró: “No ha sido culpa de nuestro municipio que no se haya atendido la necesidad espiritual en el lugar y en el momento correcto, pero lo bueno es que algo se ha hecho y entendemos que esto es una pandemia en la que no sabemos qué hacer y qué no, porque se trata de un hecho que sorprendió a los gobiernos nacional, provincial y municipal. Miramos con buenos ojos esta medida y la apoyamos”.

Según contó, algunos pastores ya iniciaron las ceremonias este fin de semana, y otros irán organizándolas para los días venideros, “empezando a trabajar para que la gente se acostumbre de nuevo a esta flexibilización para las iglesias en el templo propiamente dicho”, refirió a UNO.

Por su parte, el pastor Jorge Lucero, del Centro Familiar Cristiano de la Iglesia Bautista de las Cinco Esquinas, adelantó: “Nosotros estamos preparando protocolos, aunque con un sentimiento contradictorio, ya que si hay que abrir el templo para 10 personas, o decirle a un anciano o a alguien con una enfermedad que le genera un riesgo que no puede entrar a la congregación, prefiero seguir de modo virtual”. En este marco, aclaró: “Es mi opinión. Acompaño todas las decisiones del grupo de pastores de Paraná, pero si tengo que abrir y se arriesga la salud de una persona, me niego a eso”.

“Debemos ser respetuosos de lo sanitario, entendiendo que el virus existe. Muchos quieren volver a la normalidad como la entendíamos antes, pero no vamos a poder. Estamos muy atentos y si hay posibilidades de reunirnos, lo haremos con todos los protocolos, y ya adquirimos para eso dispenser de alcohol en gel, máscaras y barbijos con el logo de nuestra iglesia, y definimos un protocolo de ingreso y de salida, pero sabemos que eso no es lo normal entre nosotros”, reflexionó, y recalcó que brindan asistencia espiritual, con todos los cuidados, a quienes lo requieran.

Por su parte, Daniel Soskin, presidente de la Asociación Israelita de Paraná, sostuvo: “Respetamos las decisiones oficiales, que suponemos que están tomadas en base a criterios que exceden nuestros conocimientos y tienen que ver con el tema epidemiológico o de salud pública. La respuesta y contención que hemos recibido de la Municipalidad ha sido de primera”.

“Habíamos pedido un permiso especial para las Fiestas, porque es algo muy sentimental para todos los judíos, y la atención y compresión fueron muy buenas”, dijo, en referencia al festejo del Año Nuevo judío, Rosh Hashaná, que fue el fin de semana pasado, y el Día del Perdón, que inicia hoy.

Por otra parte, explicó: “Seguiremos respetando los protocolos. Hay un precepto muy importante dentro de la religión judía, que dice que la salud está primero que cualquier cosa, incluso que los rituales religiosos”.

En cuanto a los Testigos de Jehová, Daniel Becker, referente de esta congregación, comentó a UNO: “Todavía no activamos los servicios religiosos presenciales y están suspendidos por tiempo indeterminado por la situación generada por el Covid-19. A pesar de que las autoridades aprueben su habilitación, seguimos haciendo nuestros encuentros por videoconferencia para cuidar la salud de las personas, ya que la vida es demasiado valiosa como para ponerla en riesgo”.

“Las reuniones por Zoom tienen una recepción muy buena de parte de la hermandad, así que por ahora no se volverá a las actividades habituales”, concluyó, aclarando que tampoco están realizando las visitas domiciliarias para compartir su fe.

Caravana

Mañana a las 19 empieza la Novena en la Catedral de Paraná, que ya se podrá celebrar de manera presencial, con el protocolo pertinente.

En tanto, el martes Entre Ríos celebra a su patrono, San Miguel Arcángel. Sofía Betrán, del grupo de Laicos Autoconvocados de Paraná, comentó que este día darán “gracias por todo lo logrado” e invitaron a la celebración en la iglesia San Miguel. A las 16 será la Santa Misa en la plazoleta ubicada sobre calle Buenos Aires, y a las 17 habrá una caravana, que de algún modo reemplaza a la que se iba a realizar mañana, y que finalmente fue suspendida.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario