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Para garantizar la presencialidad piden nuevas estrategias

Pediatras advierten que la virtualidad generó desigualdad y trastornos físicos, alimentarios y psíquicos en niños y adolescentes. Desafíos de la presencialidad.

Domingo 05 de Septiembre de 2021

En la semana que pasó, las escuelas entrerrianas comenzaron un proceso de gradual retorno a la presencialidad plena. Con la flexibilización del distanciamiento social y la nueva consideración de burbuja sanitaria para cada sala, grado, curso o año, los establecimientos educativos volvieron a recibir a todo el alumnado. De todos modos, se trata de un proceso paulatino, ya que en algunos casos los directores decidieron seguir con el esquema anterior, teniendo en cuenta que las nuevas medidas fueron notificadas solo un día antes de la fecha determinada para iniciar un nuevo modo de dictado de clases.

Desde esta semana se estima que se ampliará y generalizará en todo el territorio el regreso a las aulas de grados o años completos, algo que no ocurría desde marzo de 2020.

Frente al actual escenario, profesionales de la región Litoral de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y miembros del Comité por los Derechos del Niño, hicieron hincapié en la necesidad de reformular estrategias educativas y sanitarias con el fin de “garantizar el derecho esencial a la educación, con escuela todos los días y en jornada completa, para que se cumpla con el calendario escolar”, planteó Viviana Villarroel.

En diálogo con UNO, la pediatra explicó que desde la SAP, especialistas de Santa Fe y Entre Ríos se reunieron para visibilizar la vulneración de derechos que estaban sufriendo los niños y adolescentes, tanto por la falta de clases como de comedores escolares. “En este tiempo de virtualidad, la educación ha sido desigual, ya que había chicos que no tenían elementos tecnológicos o ni siquiera un celular” para continuar con la relación pedagógica.

A raíz de estos planteos, miembros del SAP y del Comité por los Derechos del Niño mantuvieron en la semana una reunión con el presidente del Consejo General de Educación, Martín Müller, y aguardan respuestas a las solicitudes de audiencia con autoridades del Ministerio de Salud de la Provincia, y con el intendente Adán Bahl. Con el titular de la cartera educativa, abordaron distintos temas vinculados al derecho a la educación, y por el impacto que ocasionó la pandemia del Covid-19 en los menores de edad. Y le presentaron el decálogo con medidas para garantizar el derecho a la educación y salud integral en la niñez y adolescencia.

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Al respecto, comentó sobre el distanciamiento a un metro, prácticamente en sintonía con los 90 centímetros dispuesto por el Ministerio de Educación de la Nación. Se habló también de la necesidad de uso del barbijo triple capa o multicapa, para los docentes y para cada uno de los integrantes de la comunidad educativa, sean directores, personal no docente y alumnado.

“Esos barbijos que hace un año atrás eran imposibles de conseguir o de alto costo, hoy se han abaratado. Hemos planteado al titular del CGE que el tiempo actual requiere replantearse inversiones en Salud y Educación, para garantizar la concurrencia. Precisamente, para aquellas poblaciones más vulnerables, se debería proveer de esos barbijos”, planteó, y agregó: “Hoy hay que preguntarse qué es necesario y qué no” en erogaciones públicas, como la existencia de stock de alcohol en gel, y remarcó que “está comprobado que si se cumplen los protocolos, no hay enfermedad o contagios”, refrendando la afirmación con el trabajo diario de pediatras en contacto diario con los niños.

“Desde la SAP nos interesa la salud integral. Se trata de experiencias que se han realizado en otros países con muy buenos resultados; no es imposible sino que se trata de redireccionar recursos para no vulnerar derechos. Y de ese modo también solucionar otros problemas que están sufriendo hoy nuestros niños y adolescentes”, mencionó Villarroel.

La especialista dijo que “el año pasado fue Covid”, pero que este año ya empezaron a circular otros virus, por eso la necesidad de establecer con claridad cuando es coronavirus, o un cuadro gripal o enfermedad respiratoria. Una de las medidas que se establece en el decálogo, por ejemplo, es la realización de pruebas de detección en saliva al menos una vez por semana a los estudiantes, docentes y asistentes escolares que no estén totalmente vacunados, cuando el nivel de transmisión comunitaria sea moderado o alto.

En ese sentido, bregó por el cumplimiento de todos los protocolos sanitarios, como la ventilación y todas aquellas medidas que permitan evitar “aislamiento o cuarentenas por las dudas” que producen intermitencia escolar, y afecta la continuidad pedagógica, el interés, el aprendizaje e incrementa la deserción escolar.

“Hemos visto, y cada vez más, la aparición de otros problemas en la niñez, que resultan muy preocupantes. La no presencialidad ha traído trastornos de la salud física, alimentarios como obesidad, y hasta psicológicos, cuadros de angustia, irritabilidad, o de sueño. Las consultas en salud mental han crecido exponencialmente; también los cuadros de bulimia y anorexia”, describió y agregó también más casos de violencia o abusos sexuales intrafamiliares.

Por ello insistió con el desafío que plantea la SAP y el Comité por los Derechos del Niño, de hacer todos los esfuerzos para garantizar una presencialidad plena.

“El niño necesita su rutina. Lo que ocurrió durante la pandemia es que duermen de día, y de noche están con las pantallas. Eso generó la aparición de distintos trastornos”, reafirmó.

La SAP viene alertando, desde mayo de 2020, sobre esta situación de vulneración o no cumplimiento de derechos, y que con la campaña de vacunación en avance, obliga a revertir esa situación.

Al respecto, planteó la insistencia en la inoculación de la vacuna contra el coronavirus en los mayores de 12 años, mientras ya está en estudio la posibilidad de aplicar dosis en mayores de tres años.

Decálogo

En el decálogo con medidas para garantizar el derecho a la educación y salud integral en la niñez y adolescencia, se mencionan el uso del barbijo de múltiples capas, que el distanciamiento físico sea de al menos un metro entre alumnos en el aula, la realización de pruebas de saliva al menos una vez por semana, a quienes no estén vacunados o cuando haya transmisión comunitaria, y la reformulación de la definición de contacto estrecho: “Toda persona del ámbito escolar que no haya tenido el uso adecuado del barbijo estandarizado, evaluado en forma individual por el personal docente a cargo y que haya estado en contacto con un caso confirmado mientras presentaba síntomas o 48 horas previas, durante más de 15 minutos y a menos de dos metros”.

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