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Concepción del Uruguay

Nueva intervención para mejorar el aspecto del Faro Stella Maris

En el faro de Concepción del Uruguay, se hará un hidrolavado completo y preparación de toda la mampostería, incluyendo el mástil y la imagen de la virgen.

Sábado 05 de Septiembre de 2020

Hace unos 6 años se trabajó sobre la escollera que conduce, desde tierra, hasta el faro que tiene la imagen de la Virgen Stella Maris. Se eliminaron los antiguos baldosones de cemento que cubrían los 130 metros de longitud que tiene la estructura que marca uno de los laterales del canal que conduce desde el río Uruguay hasta el riacho Itapé donde se encuentra el puerto de Concepción del Uruguay. En aquel momento también se realizaron obras sobre la base de la estructura de hormigón que sostiene a la Virgen y que había quedado al descubierto luego de años de falta de mantenimiento, y tras haber soportado decenas de crecientes y el castigo permanente de las aguas del río Uruguay.

Esta semana se conoció que el municipio uruguayense intervendrá sobre la imagen misma de la patrona de los navegantes, y la noticia cobró una relevancia diferente ya que, a diferencia de otros tiempos, el faro ahora es una imagen más cercana y cotidiana para la gente, debido a que, tras la inauguración de la Costanera de la Isla del Puerto, el faro quedó al alcance de todos los visitantes que pueden llegar a él caminando.

Se llamó a licitación para una obra que contempla el hidrolavado completo y la posterior preparación de toda la mampostería, incluyendo el mástil y la imagen de la virgen Stella Maris, acondicionando toda la superficie.

Según detalló la ingeniera Claudia Cardozo, responsable del área municipal encargada de la obra, “se procederá al pintado de toda la estructura de la obra con una pintura del tipo látex impermeabilizante para muros exteriores. Se contempla también la reparación de la estructura metálica interna y carpintería metálica, incluyendo el pintado con esmalte sintético. También se contempla la provisión de dos reflectores”, remarcó.

Cuatro ofertas fueron presentadas a la licitación convocada por la Coordinación de Infraestructura municipal, los montos especificados para su realización oscilan entre los 300.000 y los 900.000 pesos.

Lugar peligroso

Al inaugurarse la nueva Costanera sobre la Isla del Puerto en el año 2015, uno de los nuevos espacios que quedaron totalmente accesibles fue el espigón que conduce hasta el faro de la Stella Maris.

El lugar es elegido por mucha gente que quiere ver de cerca el faro que, en muchos casos, pudo ser accedido por primera vez por aquellos que no lo habían podido hacer por medio de embarcaciones.

Tal cual se había anticipado en aquel momento, este lugar supone un riesgo más que importante, ya que el camino, que tiene unos 130 metros de largo, estaba conformado por bloques de piedra, tipo escombro, con filosos ángulos y puntas que obligan a una caminata con mucho cuidado ante el riesgo de sufrir caídas o golpes importantes de producirse algún accidente

En estos últimos cinco años, y con el paso de la gente, el camino se ha tornado un poco más llano, sin embargo, la profundidad a ambos lados de la escollera supera en algunos lugares los ocho metros, con un lecho que también contiene piedras peligrosas.

Algunos caminan haciendo equilibrio por los costados, mientras hay gente que usa el lugar para pescar, lo que genera una reducción en los espacios de un camino que apenas supera los dos metros de ancho, no tiene barandas y está en el eje de una fuerte corriente donde el río Uruguay está siendo contenido por la misma escollera y en un espacio donde las embarcaciones sufren el embate de la fuerza del agua cuando intentan pasar por el lugar contra la corriente.

Este espigón estuvo en su momento cubierto por lajas, que con el paso del tiempo, las crecientes, y algunos golpes de embarcaciones, hicieron que se fuera rompiendo de forma gradual. Finalmente, como parte de la obra de la nueva costanera, la empresa constructora optó por este nuevo recubrimiento de piedras que tiene ahora.

Historia

La escollera y el faro de la Stella Maris nacen en virtud del Decreto del 25 de abril de 1899 que dio comienzo a la construcción del ‘malecón-escollera-espigón’- en el veril (orilla) sur del canal de acceso al Puerto local, de piedra labrada de 130 metros de largo para protección del canal de la acción del río, obra que realizaron obreros picapedreros italianos especialmente contratados por el ingeniero Henri en Buenos Aires. Este trabajo finalizó en abril de 1901.

Según las investigaciones realizadas por el prefecto Andrés Rousseuax en el espigón o escollera se había instalado primeramente una “torre-semáforo” que, mediante balones durante el día y faroles a querosén durante las horas nocturnas, se indicaba a los navegantes el ingreso al puerto. Esta “torre-semáforo” fue reemplazada posteriormente por una “torre-faro” con iluminación alimentada por gas de acetileno.

El 23 de mayo de 1947, en circunstancias que el vapor MOP “71-B” de la División Río Uruguay navegaba por el canal de acceso en dirección al puerto local remolcando dos barcazas, una de ellas debido al fuerte viento y estando el río crecido, se recostó fuertemente contra la estructura de hierro de la torre, produciendo su caída al desprenderse de su basamento, quedando totalmente sumergida.

Según el mismo autor, esto motivó que una comisión reuniera dinero y reemplazara esta “torre-faro” por la actual que en el remate de su pedestal tiene emplazada una imagen de la virgen Stella Maris, patrona de los navegantes, con una columna similar a una antorcha con una farola para demarcar la entrada al canal y la punta del espigón.

El 11 de setiembre de 1949 se inauguró el actual pedestal con la imagen citada y la “torre-faro” fue retirada y durante unos cuantos años estuvo tras la verja de la Costanera hasta su retiro definitivo.

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