CAME
Domingo 02 de Septiembre de 2018

Ningún rubro en alza: en agosto las ventas cayeron un 8%

La crisis se agrava y entre los rubros que bajaron se encuentran los más sensibles, como el de los alimentos, bebidas y en los medicamentos

Las ventas minoristas volvieron a caer en agosto un 8% comparadas con el mismo mes de 2017. El comercio no repunta y el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) fue contundente: ningún rubro estuvo en alza al medirlo con las ventas de julio.
Decir que la economía está en caída libre parece una obviedad, pero con los números sobre la mesa la situación se ve aún más grave. Agosto fue otro mes en donde las ventas no repuntaron.
La comparación que realiza CAME es interanual y medida a precios constantes, esto permite poder comparar la cantidad de unidades vendidas y no solo la recaudación en dinero de los locales censados. Así, los productos minoristas acumulan una baja del 3,7% en los primeros ocho meses de 2018. Todos los rubros minoristas se retrajeron y si se lo contrasta con el mes de julio, el desplome fue del 11,2 %. Señalaron que, en parte, esta retracción de la economía se explica porque agosto generalmente es más bajo en consumo que su antecesor, pero además en este mes influyó el pronunciado derrumbe de la demanda en general.
Todos los rubros que componen la oferta minorista se retrajeron, incluyendo fuertes declives en bienes sensibles como alimentos y bebidas o medicamentos.
En agosto, el 68,4% de los comercios consultados tuvieron descensos anuales en sus ventas, solo un 23% creció y el 8,6% se mantuvo sin cambios.
A pesar de la abundancia de ofertas en sectores como Indumentaria, Calzados, Bazares, Textil blanco y Marroquinería entre otros, eso solo ayudó para generar liquidez y evitar una reducción mayor.
Especialistas de CAME sostienen que fue la inestabilidad cambiaria, la que alejó a los consumidores del mercado y este aspecto fue compartido entre los empresarios consultados, especialmente sobre fin de mes, cuando las familias se quedaron con poco para el consumo.
Un canal de ventas que jugó fuerte en agosto, fue el on line. Si bien cada vez más negocios lo introducen como modo de comercialización, porque la tendencia es más a comprar desde ahí, fue notoria la aparición de proveedores ofreciendo al público a precios apenas superiores al que le venden al comercio, desplazando la intermediación minorista; una alarma para el sector comercial.

Rubros
Todos los rubros relevados descendieron en la comparación anual. Los declives superaron al 10% en siete de los 17 grandes ramos medidos, siendo especialmente profundos los desplomes en Textil-Blanco, Materiales eléctricos y ferreterías y Electrodomésticos.
En Electrodomésticos y artículos electrónicos, las ventas a precios constantes se derrumbaron un 11,1% frente al mismo mes de 2017. Y en lo que va del año este sector acumula una reducción del 4,1%. Según el informe de CAME la salida de esos productos se vio muy retraída por la resistencia de la gente a endeudarse con las tarjetas. Se despacharon más que nada accesorios, y artículos de bajo valor. El que tenía que renovar electrodomésticos más importantes, puso la compra en compás de espera.
En Alimentos y Bebidas, las ventas a precios constantes bajaron 4,8 % anual y suman un achicamiento del 1,9% en los primeros ocho meses del año. La gente va más al negocio de barrio, compra lo que necesita para uno o dos días y vuelve. Busca terceras marcas, comidas más económicas, prescinde de la bebida y de los productos complementarios. Muchos locales aumentaron la venta fiada con sus clientes más conocidos, frente al rebote de las tarjetas por falta de fondos.
En Indumentaria, las operaciones descendieron un 8,7% frente al mismo mes de 2017, y llevan una retracción del 4,7 % en lo que va de este año. Predominaron las ofertas, los tres por dos, dos por uno y descuentos de hasta el 50%, pero aun así la gente compró muy poco. Sobre fin de mes, mientras se realizaba el relevamiento, se observaron comercios con muy poca mercadería, porque frente a la incertidumbre cambiaria, muchos empresarios prefirieron no vender a liquidar a precios que luego no pudieran reponer. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que se atraviesa el cambio de temporada y este sector es más sensible porque ya tiene prendas de primavera y verano, las cuales quieren vender a valores más cercanos al momento actual. Como contrapartida, el tipo de cambio alto redujo más todavía las ventas en países limítrofes y eso ayudó a compensar.
En Calzados, las ventas se hundieron el 9,2% en la comparación interanual y reúnen así una depresión del 4,5% en ocho meses. Hubo muy buenos precios en el mercado, liquidaciones con hasta 60% de descuentos, pero igual poco consumo. A diferencia de Indumentaria, el cambio de temporada es más sutil en este ramo donde evidentemente se privilegia el efectivo aunque se resigne rentabilidad.
En el rubro Farmacias, las ventas cayeron un 7%.
Fueron 2.000 los comercios relevados en todo el país por un total de 30 encuestadores.

Comentarios