Secciones
Oficios

Metz, el joyero que enriquece el símbolo de la amistad

Sebastián representa la tercera generación de una familia de orfebres. Comenzó a diseñar bombillas con detalles personalizados que hoy son furor. MIRÁ EL VIDEO

Jueves 01 de Agosto de 2019

El paranaense Sebastián Metz es la tercera generación de una familia de orfebres. Fue su padre quien le transmitió los conocimientos sobre el oficio que hoy abraza con pasión. Por muchos años se dedicó a lo tradicional, diseñar o reparar anillos, pulseras, broches, aros y otros tipos de complementos, pero unos meses atrás y a raíz de una marcada baja en las ventas, tomó la decisión de innovar e incorporó a su propuesta bombillas personalizadas.

Bombillas con iniciales, logos, con la réplica de una caña de pescar, una llanta de camión, bailarinas, pelotas de fútbol, calculadoras, sobres de cartas, sombreros de chef, estetoscopios, imágenes de las islas Malvinas, de Perón y Evita, pañuelos de las abuelas de Plaza de Mayo. “Lo más raro que me pidieron hasta ahora es una imagen de una cirugía bariátrica, un médico. Busqué el modelo, lo dibujé, diseñé y le di forma”, dijo. Últimamente y por pedido de los clientes incorporó bombillas con puntas más pronunciadas y les llama pico de loro.

MIRÁ EL VIDEO >>>>>

Embed

sebastián metz (10).JPG
sebastián metz (11).JPG
sebastián metz (12).JPG
sebastián metz (13).JPG
sebastián metz (14).JPG

El proceso

En su taller hay laminadoras, pulidoras, dados embutidores, agrandadoras de anillos, una lavadora ultrasonido (sirve para sacarle la grasa al pulido), una pulidora electrolítica que Sebastián no utiliza mucho porque son contaminante: “Prefiero pulir a mano”, señaló. A eso se suman todo tipo de pinzas, pedazos de distintos metales y moldes. Al espacio lo comparte con su padre. Llevan la orfebrería en la sangre y comparten largas charlas en torno al oficio que les fue heredado a ambos.

Sebastián Metz contó en diálogo con UNO todos los detalles sobre el proceso de fabricación de las bombillas.

Lo único que ya viene hecho de la bombilla es el caño, el resto se confecciona a mano. El coco, que es la paletilla de abajo se compran aparte y Sebastián les hace los agujeros a mano.

En ocasiones trabaja en su taller hasta 11 horas diarias y logra hasta tres bombillas terminadas. Usa el oro y la plata combinados, o la alpaca y el acero quirúrgico como alternativas más económicas, entre otras cuestiones porque las cosas caras la gente no la puede usar.

La industrialización hace que haya muchos productos y más baratos, aunque no tienen la misma calidad ni el trabajo que los que se confeccionan artesanalmente. Justamente éste es el límite de Metz, porque trabaja sólo y no cuenta con maquinarias para fabricar a gran escala. Es una actividad que requiere mucha dedicación y prolijidad.

En cuanto a los costos, las bombillas que tienen diseños con iniciales o imágenes caladas valen 500 pesos, las que tienen una caña de pescar o camión, por ejemplo, tienen un costo de 600 pesos.

sebastián metz (5).JPG
sebastián metz (6).JPG
sebastián metz (7).JPG
sebastián metz (8).JPG
sebastián metz (9).JPG

Parte fundamental de la costumbre más popular

Para los entrerrianos el culto del mate implica acompañar, escuchar, el silencio o la palabra que no está.

El mate tiene muchos significados y es un ritual del que no podemos desprendernos, la continuación del brazo de la abuela que se estira en la cocina, mientras ofrece algo más que un instante de felicidad. Es el inicio del diálogo, la invitación a escuchar de tristezas y alegrías ajenas y propias.

Es, sin dudas, una de las costumbres más populares. Vital para entender el significado cultural de la región. Ideal para entender las raíces más profundas del hombre: un monumento a los antepasados de América del Sur; o la infusión sagrada, regalo del dios de los guaraníes, Tupá, el responsable de que la sonrisa de la abuela perdure para siempre.

Es una costumbre heredada, y como toda herencia, nos posee y la poseemos. Se trató siempre de compartir y ese es el símbolo.

El mate vive en la rutina: en la ruta, en la plaza o en el escritorio del trabajo y Sebastián Metz le otorga un plus, porque fusiona el compartir con un obsequio para un ser querido o uno mismo con un detalle que define a la persona que tomará el mate, que tiene que ver con sus gustos, su trabajo, sus pasiones.

sebastián metz 0.jpg
sebastián metz (1).JPG
sebastián metz (2).JPG
sebastián metz (3).JPG
sebastián metz (4).JPG

sebastián metz (15).jpg
sebastián metz (16).jpg
sebastián metz (17).jpg
sebastián metz (18).jpg
sebastián metz (19).jpg
sebastián metz (20).jpg
sebastián metz (21).jpg
sebastián metz (22).jpg
sebastián metz 0.jpg

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario