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Día de la Madre

Madres esenciales: cómo pasan su día mujeres de la Salud

Cada día, madres dejan a sus familias para cumplir con su labor, atendiendo a pacientes con Covid-19. Con gran valor enfrentan los miedos y desafíos.

Sábado 17 de Octubre de 2020

Madres esenciales. En este Día de la Madre, a muchas mujeres les toca trabajar en las instituciones de salud, atendiendo a los pacientes, como lo hacen a diario, dejando en sus casas a sus hijos para cumplir con su vocación, aun cuando se expongan a sufrir algún contagio del virus que hace 10 meses sorprendió al mundo. Conciliando estos dos roles, hoy celebran agradeciendo los abrazos de sus seres queridos que reconfortan tanto esfuerzo.

María Eugenia Oliva es una de ellas. Es médica infectóloga y desde hace casi 20 años presta servicios en el hospital San Martín, de Paraná. Actualmente es la coordinadora de uno de los pisos del nosocomio destinado a la internación de pacientes con Covid-19.

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Mamá de dos hijos adolescentes, Ana de 14 años y Gerónimo de 17, reflexionó sobre los hábitos que debieron implementar ante la pandemia para cuidarse y proteger principalmente a sus familiares: “Hemos hecho cursos desde marzo, nos hemos preparado para esto y me siento muy protegida en el hospital, porque contamos con los elementos de protección personal. Nos cuidamos mucho y eso hace que también ya estemos pensando en nuestra familia. Todo esto hace que cuando llego a mi casa siento que protejo a mis hijos”, señaló a UNO.

En este contexto, aclaró: “Quienes trabajamos en salud somos de las personas que más se cuidan. Y a diferencia de lo que mucha gente cree respecto a que el hospital es un lugar inseguro con esto de la pandemia, yo lo veo al revés: me parece que es un lugar donde uno ya entra con todos los elementos de protección, tomando distanciamiento y cumpliendo con todos los cuidados, porque somos pocos, y si nos enfermamos necesitamos más personal, entonces tenemos esa consigna de cuidarnos entre nosotros”.

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“Tenemos que seguir adelante y dar lo mejor para que esto pase cuanto antes”, dijo, y mencionó: “Con todos mis compañeros de Clínica Médica del hospital y mis compañeros infectólogos hemos trabajado todos los días y solamente nos hemos tomado quizás las fechas de cumpleaños de nuestros familiares para descansar. Algunas somos madres, y venimos llamadas por nuestra vocación y nuestro servicio, que en este momento se ha manifestado a pleno con esta pandemia”.

Por otra parte, la especialista recordó que en la actualidad hay muchas pacientes internadas que son mamás y no pueden abrazar hoy a sus hijos, y atenta a esta fecha tan sensible, aseguró: “Tratamos de ser empáticos con esas situación. Como están todos aislados tenemos un teléfono especial, un dispositivo electrónico o una tablet que nos acercó el área de Salud Mental, para que se puedan comunicar, ya que es muy importante que el paciente que está internado tenga también la asistencia de sus familiares, de sus hijos, para sentirse más contenido, más seguro, y transitar esta enfermedad lo mejor posible anímicamente”.

Cecilia Salerno, mamá de una niña de un año y medio, también forma parte del personal esencial del hospital San Martín. En su caso, es una de las nutricionistas que se ocupan de armar la dieta para cada paciente internado, y explicó: “Que el paciente reciba la dieta indicada, hace que se encuentre en buen estado de salud y se recupere más rápido. Cuando hay pacientes diabéticos por ejemplo se les hace la misma dieta, al menos que tengan otra patología asociada”.

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En su labor ha acompañado a quienes reparten la leche y ha tenido contacto con gente que tiene covid. Su esposo es cirujano en el mismo hospital y al estar tan expuestos contrajeron el virus hace algunas semanas, pero ya recibieron el alta. “Esto sin dudas genera mucha ansiedad e incertidumbre, porque uno se re cuida, pero no sabe cuándo le puede tocar. Nos tocó transitar ese resultado positivo y la mayor preocupación era contagiar a la bebé, pero por suerte no le pasó nada”, destacó.

Hoy tiene el día libre y podrá disfrutarlo con su esposo y su hijita, pero lamenta no poder estar junto a su mamá. “Con mis papás no tengo contacto desde hace varios meses, ya que son mayores. Solo paso por la vereda y los saludo de lejos”, expresó la joven profesional, quien debe resignar este abrazo hasta que pase la pandemia.

Por su parte, Cynthia Ruiz Díaz es licenciada en Enfermería y docente de esa carrera en la Cruz Roja. Hace 14 años trabaja en el hospital San Martín como enfermera en el servicio de Neurocirugía y le ha tocado atender en esta área pacientes con Covid positivo. Madre de dos niños, Mía de 9 años, y Alejo, de 6 años, comentó a UNO: “Sabíamos que nos iba a tocar atender a pacientes con este diagnóstico y gracias a Dios no me he contagiado. Mi esposo también es enfermero y los dos estamos en la misma profesión y tenemos doble empleo –él además está en Atención Primaria– y esto cambió toda nuestra rutina en cuanto a organización familiar”.

“Hace siete meses que estamos trabajando con este virus, que es nuevo para todos. En un principio lo veíamos tan lejano, solo por televisión, y de repente lo vemos instaurado en nuestra comunidad y en el hospital, es decir, en la institución donde trabajamos. Así que este tiempo hemos estado estudiando, capacitándonos para aprender sobre el tema. Sabíamos que algún momento íbamos a estar en contacto directo con pacientes con coronavirus y usamos todos los elementos para cuidarnos permanentemente, ya que cualquier paciente puede ser Covid positivo y nosotros mismos podemos ser portadores y no saberlo”, refirió.

Cuando ya tres enfermeras fallecieron en la capital entrerriana a causa del Covid-19, Ruiz Díaz manifestó que también en este tiempo debieron aprender a convivir con el miedo a poder contagiar a sus familiares, y sostuvo: “Creo que el uniforme ha pesado mucho más en este tiempo que en todos los años que he trabajado. Si bien nosotros como personal de la primera línea venimos preparados para esto, el miedo de contagiar a los hijos o a otros familiares mayores, como mi mamá de 70 años, siempre está. Pero a ese nivel de estrés también hay que aprender a manejarlo, porque sino no podríamos seguir en esto”.

Con una marcada vocación de servicio, contó que al formarse en esta profesión ya asumen que deberán trabajar los días feriados, los festivos y en una ocasión tan especial como hoy, que es el Día de la Madre. Afortunadamente este año hoy le tocó franco y podrá festejarlo con los suyos.

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