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Luego del granizo caído el viernes, aparecieron los “sacabollos” en Gualeguaychú

Se trata de “expertos” que arribaron desde Capital Federal y Rosario. La reparación de un rodado dañado se cobró entre 2.00 y 5.000 pesos. El fenómeno cobró trascendencia por la cobertura de medios nacionales.

Domingo 01 de Julio de 2012

Tras las fuertes lluvias y las piedras que cayeron sobre la ciudad, algunas de hasta 7 centímetros de diámetro, los chapistas y sacabollos multiplicaron sus tareas para reparar los autos que fueron afectados por las inclemencias climáticas.

 

De esta manera llegaron a la ciudad entrerriana “expertos” de Capital Federal y de Rosario, para solucionar los dolores de cabeza luego del temporal.

Javier, un vecino de Gualeguaychú, que sintió los daños ocasionados por el granizo en su vehículo, contó en Radio Máxima, que: “Estuve averiguando presupuesto con chapistas de Gualeguaychú y los sacabollos que llegaron a la ciudad, y piden un disparate de dinero. Voy a dejar pasar algunos días para resolver que es lo que me conviene. Seguramente que cuando pase esta locura, los precios van a bajar” relataba.

Por su parte los “sacabollos importados” arribaron a la ciudad luego del impacto en los medios nacionales que tuvo el granizo en Gualeguaychú.

 

“Los daños producidos por el granizo nosotros los catalogamos como de grado uno, de grado dos y el más grave, de grado tres. El de Gualeguaychú fue un granizo de grado uno lo define Gastón, dueño de una empresa familiar de sacabollos que arribó a Gualeguaychu luego del intenso temporal que azotó a la localidad.

 

Gastón saca bollos desde hace 13 años en el barrio de Flores, y asegura que la reparación de un rodado dañado por el granizo “puede costar entre 2.500 y 5.000 pesos, dependiendo de la zona averiada y de la magnitud del impacto”

 

“Todo depende del grado de intensidad del granizo y de los bollos que haya ocasionado. Si el damnificado no tiene seguro, nosotros le hacemos una atención y le cobramos menos, algo que no ocurre en otros sitios, pero el costo es muy variado”. Según el especialista, después de la tarea de quitar los bollos, “los automóviles quedan como si no estuviesen dañados porque la técnica que se utiliza es artesanal”.

 

“Los sacamos a presión, uno por uno. Por día podemos reparar seis vehículos aproximadamente. En tanto, reparar un parabrisa o una luneta dañada cuesta entre 800 y 1.200 pesos, mientras que en un auto importado ese valor asciende hasta los 2.500 pesos”, acotó.

La fotografía de Gualeguaychú por estas horas fue el peregrinar de los automovilistas consultando precios para sacar los bollos originados con el granizo, y para reponer los parabrisas y lunetas dañados.

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