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Elecciones 2019

Los popes del agro se enojaron con todos los legisladores que andan "de campaña"

Se demora el tratamiento en Diputados de la propuesta legislativa destinada a regular el manejo de las simientes. Benedetti es optimista

Lunes 01 de Julio de 2019

Otra vez el proyecto de ley de semillas, que tuvo dictamen de comisión en 2018 deberá esperar para ser tratado en el recinto de la Cámara de Diputados. Por tercera vez, la iniciativa para modificar la actual ley de semillas, vigente desde 1973, quedó hace unos días excluida del tratamiento en ese cuerpo.

Las elecciones sacan de agenda los temas del agro y el panorama que enfrenta la ley es poco alentador. Si no se trata este año la iniciativa, que incorpora como principal novedad restricciones al uso propio tal cual se lo conoce actualmente, con la normativa vigente el productor puede sin límites guardarse parte de su cosecha de soja o trigo para usar como semilla en la campaña siguiente, puede perder estado parlamentario a fin de 2020.

El ruralista Dardo Chiesa no entiende que la clase política no le dé prioridad. “El problema de que no bajen al recinto el proyecto es porque faltan los votos y nadie quiere hacerlo. Estamos convencidos de que va a quedar en la nada y el proyecto será la nada”, se quejó.

“Todo el mundo está en campaña y no hay interés político de resolver los problemas de la gente”, remarcó. En este sentido, Daniel Pelegrina , presidente de la Sociedad Rural Argentina , señaló: “Habiendo consenso es una lástima que los vaivenes del año político afecten el normal desenvolvimiento del Poder Legislativo, necesario para apuntalar el marco normativo que requiere la producción para alcanzar su máximo potencial en el momento en que el país más lo necesita”.

“Es un problema que viene de hace más de 15 años. Buscan excusas para no tratarlo: cuando se iba a tratar la primera vez no lo hicieron por un paro de aviones. Lo malo es que por esto no vienen nuevas variedades para comercializar”, reclamó Chiesa.

Alfredo Paseyro, gerente general de la Asociación de Semilleros Argentinos, indicó que para lograr la inserción internacional la Argentina necesita una ley de semillas que brinde la previsibilidad al productor y un marco para las inversiones. Destacó que el diálogo con la oposición está abierto, pero siempre a los legisladores les falta algo. “Esto va más allá de la parte técnica de la norma, que poco tiene que ver para que salga. Es una conversación bien política”, señaló.

En 2018 se emitió el dictamen donde se habilitó que se grave el uso propio, la modalidad por la cual el productor se guarda sin restricciones parte de la cosecha de soja para usar como semilla en la siguiente campaña.

Se fijó que los obtentores de un producto puedan cobrar por las sucesivas repeticiones de siembra mientras dure la vigencia del registro de la variedad. A su vez se pautó la obligación de las empresas productoras de semilla de informar el valor de una regalía para cinco años.

Quedaron excluidos de las modificaciones los pueblos originarios, los miembros de la agricultura familiar y los pequeños productores con una facturación menor a 4,8 millones de pesos.

El entrerriano Atilio Benedetti, diputado nacional por Cambiemos, presidente de la Comisión de Agricultura y uno de los impulsores del proyecto que tuvo dictamen a fin de 2018, dijo que no pierde las esperanzas en el tratamiento de la ley. “Vamos a seguir buscando los acuerdos que permitan darle media sanción al dictamen de la comisión”, indicó el último candidato a gobernador por la coalición oficial en la provincia.

Poca soja

El área sembrada con soja en Entre Ríos en la actual campaña resultó la más baja en los últimos 16 años debido a problemas climáticos y la decisión de los productores de aumentar la siembra de maíz, informó la Bolsa de Cereales de Entre Ríos. El informe, divulgado por la agencia APF, dio cuenta de que se sembraron alrededor de 1,1 millones de hectáreas con soja en la campaña 2018/19, un 9% menos que la temporada pasada, y es la más baja de los últimos 16 años.

Los excesos hídricos por lluvias y El Niño desde diciembre, y la decisión de aumentar la siembra de maíz de los productores fueron las causas de la caída.

A través de su sistema de información, en la Bolsa señalan que el rendimiento promedio de la soja en general fue de 2.772 kilogramos por hectárea, lo que generó una producción de 3.049.705 toneladas.

La intención original de soja de primera era de 758.000 hectáreas, y de 400.000 de soja de segunda; pero se implantaron 30.000 y 28.000 hectáreas menos que lo esperado, respectivamente. Los principales departamentos productores de soja fueron Paraná y Gualeguaychú (12% de la superficie y producción), seguidos por Nogoyá y Uruguay (10%). Respecto de las causas, indicaron que los excesos hídricos desde diciembre obligaron a los productores a reducir la intención original.

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