De acuerdo al relevamiento, las lluvias no solo fueron abundantes, sino también bien distribuidas, lo que posibilitó una recarga profunda de los perfiles
11:33 hs - Domingo 12 de Abril de 2026
Las lluvias registradas en las primeras semanas de abril en Entre Ríos permitieron recomponer por completo las reservas hídricas de los suelos, generando un escenario favorable para el desarrollo de la actividad agropecuaria. Así lo indicó el último informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BCER), que destacó un “reinicio del sistema” tras un período marcado por déficit de humedad.
Recarga
De acuerdo al relevamiento, las precipitaciones no solo fueron abundantes, sino también bien distribuidas, lo que posibilitó una recarga profunda de los perfiles. Este proceso eliminó las limitaciones hídricas que habían condicionado etapas previas de la campaña agrícola.
Si bien el exceso de agua en superficie generó complicaciones logísticas temporales, principalmente en caminos rurales y en el ingreso a los lotes, desde el punto de vista técnico el balance es positivo. La recuperación de los suelos garantiza condiciones óptimas para el inicio de la campaña fina, especialmente para cultivos como trigo y cebada.
En ese sentido, desde la entidad señalaron que contar con perfiles hídricos completos al momento de la siembra es un factor clave para asegurar buenos niveles de implantación y desarrollo inicial de los cultivos de invierno.
A mediano plazo, las perspectivas climáticas también resultan alentadoras. Los informes indican una transición hacia condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, que podría consolidarse de cara a la primavera.
Este escenario implicaría una mayor disponibilidad de agua durante etapas críticas del ciclo productivo, como la floración de los cultivos y el inicio de la campaña gruesa, lo que podría traducirse en mejores rendimientos.
En lo inmediato, el pronóstico prevé una disminución en la frecuencia de lluvias significativas durante lo que resta de abril, junto con temperaturas templadas. Estas condiciones favorecerían el secado progresivo de los suelos y la normalización de las tareas en el campo, publicó APF.
De esta manera, se espera que en los próximos días se retomen con mayor fluidez las labores agrícolas, tanto en la preparación de los lotes como en las actividades de mantenimiento y planificación de la siembra.
Además, técnicos del sector remarcaron que la recuperación hídrica no solo beneficia a la agricultura, sino también a la actividad ganadera, al mejorar la disponibilidad de pasturas y reservas forrajeras.
En paralelo, destacaron que este contexto permite encarar con mayor previsibilidad la toma de decisiones productivas, en un marco donde el factor climático suele ser determinante.
Monitoreo
Por otra parte, subrayaron la importancia de sostener el monitoreo permanente de las variables meteorológicas, dado que la dinámica climática puede presentar cambios en cortos períodos.
Finalmente, el informe concluye que el campo entrerriano ingresa en una etapa de mayor estabilidad, con reservas hídricas completas y perspectivas favorables para afrontar los desafíos productivos del resto del año.
En este contexto, especialistas recomendaron aprovechar las condiciones actuales para planificar estrategias de manejo que optimicen el uso del agua disponible, especialmente en lo que respecta a la elección de variedades y fechas de siembra.