Desde la Cámara de Exportadores de Citrus del Nordeste Argentino advierten sobre el escenario complejo de las economías regionales por las exportaciones.
12:12 hs - Domingo 01 de Noviembre de 2026
El sector citrícola de la región atraviesa un escenario desafiante, en un contexto en el que las economías regionales buscan sostener su actividad y mejorar sus condiciones de competitividad. De acuerdo a un relevamiento del Semáforo de Economías Regionales correspondiente a agosto de 2026 se registró una caída del 38% en el valor de las exportaciones, lo que demuestra valores por debajo del promedio.
Roberto Varela, gerente de la Cámara de Exportadores de Citrus del Nordeste Argentino indicó que "hay un consenso general de que las economías regionales no están totalmente dentro de la órbita del Gobierno Nacional. Sabemos que hay sectores que están siendo privilegiados y es una política que uno podrá estar de acuerdo o no y al resto nos toca hacer de nuestro panorama lo mejor que se pueda después de algunas barreras que se han bajado que no significan económicamente nada interesante, pero sí desde lo administrativo”.
En ese sentido, mencionó que tanto el citrus como la madera y el arándano atraviesan un momento complicado. "Esta transición del sistema económico nos toma con unas ideas que a lo mejor habría que revisar”, comentó.
Uno de los principales puntos planteados por el gerente de la Cámara de Exportadores estuvo relacionado con la carga tributaria que soportan las empresas exportadoras. "Respecto del IVA lo que hemos solicitado es que desde el punto de vista de la exportación la devolución sea inmediata o directamente no se cobre si el material está destinado a la exportación. Porque hay que pagarlo, entra dentro de las cuentas, se devuelve a los 3 o 4 meses y aunque ahora, haya una cierta estabilidad, eso te quita capital de trabajo por tres o cuatro meses", consideró en LT 15.
Otra de las medidas apuntadas fue la de “compensar efectivamente todo lo que se está pagando por los otros impuestos. Es decir, Ingresos Brutos, Impuesto al Cheque, Impuestos Municipales y otro tipo de tasas. Ahí hay un reintegro por parte del gobierno que en este momento está entre el 2,6 y el 3%, cuando nosotros tenemos probado que todos esos impuestos llegan al 11,5% de la exportación. Entonces, la distancia es muy grande entre el 2,6 que se devuelve y el 11 que efectivamente las empresas están pagando”.
La dificultad para el sector de las economías
Varela consideró que esta situación representa una dificultad adicional para los productores, incluso en un contexto de mayor estabilidad económica. La demora en recuperar esos fondos implica perder capital de trabajo y afrontar el efecto de la inflación sobre el dinero que posteriormente se reintegra.
"En el mundo está todo el mundo convulsionado porque la inflación mundial se está yendo del 2 al 4% en Estados Unidos o va a superar el 2% en Europa. Es lo que nosotros tenemos mensualmente. Entonces, si nuestros costos en dólares aumentan al mismo ritmo en que el a nuestro cliente le aumentan en un año, no somos competitivos”, manifestó.
Consultado si en el último tiempo se ganaron nuevos mercados, Varela respondió: "Estuve en España en la reunión más significativa y más importante de frutas en Europa. Los productores de frutas en Europa, tanto en Italia, Francia como en España que son los más importantes también están en una situación por el aumento del costo del combustible”.
Y agregó: “Eso los está poniendo a unos precios que está haciendo que sus ventas caigan y por supuesto que parte de eso en la cuestión citrícola nos culpan a nosotros por el tema de las exportaciones. En el caso de Argentina, en este caso particular, son muy bajas desde el punto de vista de los cítricos dulces, como nuestro caso en la región litoral. No es el caso del limón de Tucumán que exporta una cantidad interesante”.
Las declaraciones de Roberto Varela volvieron a poner en el centro del debate la necesidad de mejorar las condiciones en las que las economías regionales participan del comercio internacional. “Si la guerra del Golfo disminuyera, el precio del petróleo va a bajar y esas pasiones y tensiones van a disminuir en Europa. Pero nosotros ya teníamos 2% antes de que empezara la guerra, o sea, que seguimos exactamente igual o peor”, finalizó.