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Las artes marciales ganan lugar entre las opciones saludables

Se multiplican las clases para niños y adultos en clubes, salones barriales o “laboratorios de danza”. El entrenamiento físico, la filosofía oriental y el temor a los robos inclinan la balanza.

Miércoles 21 de Noviembre de 2012

Juan Manuel Kunzi / Redacción de UNO
jkunzi@unoentrerios.com.ar

Las artes marciales, en los últimos dos años, comenzaron a ganar un lugar entre las opciones de los que eligen una vida más saludable. En Paraná el crecimiento de la tendencia se nota en la cantidad de clases que se abren tanto en los clubes, como los salones de barrios y hasta en los estudios pensados para la danza.
 

El profesor de Aikido, Gastón González, que ahora es Tercer Dan comenzó a practicar la disciplina en 1992. En diciembre se mudará con sus más de 20 alumnos al centro deportivo de los exalumnos de Don Bosco porque las perspectivas de sumar adeptos “está muy firme”.
 

En el salón del club Ciclista, en el segundo piso del edificio de calle Santiago del Estero, el profesor de Wu Shu, Lisandro Abella, también está más que conforme con el momento por el que están pasando. En sus clases, que dicta los martes y jueves desde las 19 hasta las 22 se formaron dos grandes grupos de alumnos. Los pequeños que tienen entre 5 y 13 años y los grandes que parten desde los 14 años.
 

El que está empezando el duro camino de dar clases, conseguir alumnos y poder vivir de un deporte al que le cuesta popularizarse es Leandro Eclesia. El joven llegó a la capital provincial desde Diamante para estudiar Psicología en la universidad pública. Pensó que para poder conseguir recursos para mantenerse, una buena idea era dar clases. Ayer estaba muy contento porque las largas caminatas que realizó dejando panfletos en blanco y negro, comenzaron a dar sus primeros resultados.
 

“Por ahora tengo un solo alumnos pero ya se contactó mucha gente, sobre todo en Facebook”, contó a este cronista que también se enteró de sus clases por el ya más que efectivo volante.
 

Leandro está dando clases los lunes, miércoles y viernes a partir de las 16, a todos aquellos que tengan más de 12 años en el salón de Diamante 74.
 

El instructor aseguró a este diario que las instalaciones “son perfectas” porque en el gimnasio también dictan, desde hace tiempo, kickboxing y jiu-jitsu.

Difícil
Gastón González está dando clases en Paraná desde 1998 y reconoció que “es difícil” mantener estudiantes constantes. El profesor de Aikido recordó que su mayor cantidad de alumnos en un turno fue de 25 personas. “Lo llamativo es que en Paraná hay muy buenos profesores, sobre todo los más grandes. Los maestros de Yudo o Karate tienen una trayectoria impecable”, explicó tratando de entender lo difícil que se hizo en el pasado poder mantener clases estables.
 

Hoy aprender con él cuesta 120 pesos por mes y se dividen en tres encuentros semanales. “El Aikido es un arte marcial relativamente nuevo en donde se aprende a redireccionar el ataque”, reveló.
 

El Tercer Dan reconoció que para los que se inician en la disciplina es “algo difícil” hasta que comienzan a ver los primeros resultados. “Uno de ellos es cuando aprenden a caer y se dan cuenta que el cuerpo ya no duele”. Luego con el paso del tiempo tiene los mismos beneficios que cualquier otra arte marcial que se nota en lo físico y en lo mental.

Los de moda
Las artes marciales mixtas son las que están de moda, más que nada para ver por televisión, que para practicar. El Vale Todo es una de las disciplinas que más adeptos fue ganando.
 

En algunas clases de Wu- Shu el mayor porcentaje de alumnos es de mujeres.

El Wu Shu y sus características que fundan un estilo de vida
Lo primero que hay que aclarar es que Wu Shu es el famoso Kung Fu que se practica afuera de los templos Shaolin. Ahora los profesores lo llaman por su verdadera denominación porque les parece que es lo más correcto.
 

Antes se pensaba que aprender un arte marcial era fundamental para saber defenderse en la calle. La verdad es que la idea no está para nada mal pero no es para lo único que sirve. El Wu Shu ayuda (y mucho) en la concentración. Es una excelente forma de despejarla de la sobrecarga de información.
 

Además, por el tipo de entrenamiento se baja de peso con un esfuerzo que es normal. En Diamante, por ejemplo, aseguran que las clases están llenas de chicas que cuidan sus cuerpos.
 

Por otro lado, con los logros que han tenido los deportistas argentinos en los últimos tiempos en los Juegos Olímpicos, aumentó la cantidad de chicos y chicas que llegan para competir. Algunos profesores están en desacuerdo porque, por ejemplo, en el judo todo se acota a 20 técnicas. Además se distorsiona el respeto por la otra persona que pasa a ser una especie de enemigo, según comentan los profesores. En China la tradición filosófica se basa fundamentalmente en el confucianismo, el cual influyó notablemente en la filosofía del Kung Fu. Sin ser esta la única corriente que influyó en el arte, sí fue la que más lo hizo en su estructura interna. Su base fundamental se encuentra en la familia, llevando esta estructura al resto del orden social, según la cual, los miembros tienen jerarquía en función de su edad o antigüedad dentro de la familia. El respeto por los mayores es un rasgo saliente de la relación familiar.

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