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Lanerías están a pleno con la llegada del frío intenso

Tejer es una actividad que incorporó mucha gente en cuarentena y retomó este invierno, a pesar de quesubieron los precios de los insumos en las lanerías

Lunes 28 de Junio de 2021

Si bien tejer es un arte que data de siglos, y con distintas técnicas mantuvo su vigencia para cubrir las necesidades de abrigo a lo largo de la historia, desde la llegada de la pandemia y las medidas de aislamiento que se implementaron el año pasado para frenar el avance del coronavirus cobró un nuevo impulso y desató en 2020 una inusitada demanda en lanerías: más gente encontró en esta actividad un pasatiempo a partir de la cuarentena, y hasta hay quienes hallaron la forma de sumar un ingreso transformando con una o dos agujas, con telar o con máquina, la materia prima en una prenda de vestir o un accesorio que luego es puesto a la venta.

Lanerías. Demanda de lanas con llegada del frío.jpg
Las lanerías están a pleno con la llegada del frío intenso

Las lanerías están a pleno con la llegada del frío intenso

El rubro no está ajeno a los aumentos de precios, y hay quienes aseguran que desde el inicio de la pandemia a hoy los valores de lanas e hilados se duplicaron, y también están aquellos que afirman que en algunos casos las subas son incluso superiores en algunos productos.

En una lanería de calle Lavalleja, en Paraná, comentaron a UNO que hubo aumentos paulatinos, en algunos meses más marcados que en otros, pero los valores en promedio ascendieron al menos un 100%. Mariángeles Viola de Kapp es quien atiende al público y mencionó que los incrementos se notan, y sus clientes van eligiendo lo más económico: “Las lanas han sufrido incrementos importantes. Es difícil decir de cuánto, porque hay meses que han aumentado muchísimo y otros que se han mantenido estables, pero seguro los precios están por arriba del 100% respecto de marzo del año pasado”, dijo, y señaló: “Hoy en día lo que más buscan es la lana más barata y también la más gruesa, para tejer más rápido. Lo que más sale es la semigruesa de dos marcas determinadas, que son las más económicas en relación a otras ofertas que están en el mercado”.

Kapp aclaró que las madejas son más económicas que los ovillos. “En madeja, yo tengo de oferta a la lana semigruesa a 240 pesos los 100 gramos. Para hacer un pulóver estándar con punto liso de dos agujas, se necesitan unos 500 gramos más o menos”, indicó.

En cuanto a las más caras, que son las que tienen lana pura, según explicó, los valores se duplican. “Son por ejemplo las de oveja, de llama, o tenés las que son mixeadas o que se les llama mixturizadas, que tienen diferentes texturas combinadas en el mismo hilado, y esas son caras. Están a partir de los 500 pesos los 100 gramos”.

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Otra lana que ronda esos valores es la que se utiliza para tejer las denominadas mantas XXL, con las que no se usan agujas, sino en la mayoría de los casos las mismas manos de la tejedora o tejedor. “Es como una lana nórdica que es gruesa como un dedo y también anda en esos precios. Está muy de moda. Se teje con las manos, y una manta gigante se puede terminar en una tarde”, aseguró, y mencionó que también hay valores intermedios, como la lana “pelo de mono”, que hoy es muy popular en los tejidos, y en su caso la vende a 380 pesos los 100 gramos.

Lanerías. Más lana se vende en días fríos.jpg

Patricia Acosta, propietaria de la lanería situada en Pellegrini y Perú, contó que la demanda se disparó el año pasado, pero ahora se estabilizó. “Todo es al peso. Se venden las madejas, que vienen de 300 o 250 gramos; y los ovillos, que son de 100 gramos, o hay de 40 o 50 gramos, que vienen con etiquetas y todo. Y nosotros fraccionamos en ovillitos y eso también va al peso, entonces la gente elige cuatro o cinco y los puede combinar".

Por otra parte, analizó: “La demanda se mantiene, pero no es como el año pasado, en que incluso llegó a haber desabastecimiento en el rubro, ya que ahora se nota más que el tema del dinero no alcanza. Y las lanas aumentaron, como subió todo. Si hay incrementos de combustibles seguro que en este rubro también llegan las listas con nuevos precios, en porcentajes que a veces se notan más”.

“Hoy la más económica es el cashmilon, que se usa para todo: para tejer al crochet o con dos agujas, y hacer pulóveres, gorros, amigurumis, de todo. Está a 2.800 pesos el kilo y tenemos más de 60 colores”, manifestó.

En su negocio, además de ofrecer lanas, también cuentan con accesorios para tejidos, y todo lo que se precisa para hacer los amigurumis, que son los muñequitos tejidos que hoy son muy populares: “Tenemos todos los insumos, los ojitos, rellenos, entre otros accesorios e insumos”, manifestó Patricia, quien hace 25 años abrió su comercio y sostuvo que en la tendencia de la moda, los diseñadores siempre utilizan tejidos.

Demanda de cursos

Además del boom en las ventas de lanas, quienes las comercializan afirman que también hay una alta demanda de capacitaciones y cursos de personas interesadas en aprender a tejer. Al respecto, Patricia Acosta mencionó que en su local cuentan con un espacio para el aprendizaje, y tienen lista de espera: “Hoy tenemos tres hojas de personas anotadas en lista de espera. Y, por los protocolos, las cantidades de alumnos son más limitadas”, refirió.

Lanerías. Ventas de lana en pandmeia.jpg

Marcela Giménez, profesora de tejido y tejedora a cargo de un emprendimiento desde hace 10 años, concordó con que hay mucha más gente interesada en aprender a tejer, y recalcó que aun cuando hay muchos tuturiales on line, es más fácil aprender en clases presenciales.

Ella es especialista en mantas XXL y confió a UNO que muchas personas la buscan para que les enseñe a hacer esta prenda en particular, aunque aclaró que luego del crecimiento de la demanda a veces cuesta conseguir la lana vellón, que es la que se usa, y los precios subieron mucho.

Mariángeles Kapp también coincidió en que mucha de su clientela le consulta constantemente si va a abrir algún taller de tejido, para aprender, y expresó: “Hay muchos hombres que quieren aprender, o que ya tejen. Y por lo que sé, todos los lugares en los que se hacen capacitaciones tienen una gran demanda”.

Kapp, que es psicopedagoga y a partir de sus conocimientos destaca los beneficios del tejido en todos los niveles, afirmó que quienes tejen hoy son personas de todas las edades. Ella aprendió de chica y aseveró que esta actividad “aquieta la mente, baja los niveles de ansiedad de una manera muy interesante, ocupa el tiempo ocioso, estructura el pensamiento, y hace que la persona busque nuevos proyectos, ya que a la vez que está haciendo una actividad psicomotriz, está pensando en cómo terminar lo que está haciendo y su próximo tejido”.

Por otra parte, destacó que si bien lleva tiempo aprender, sujeto a la capacidad de cada uno, en este tiempo hay quienes lograron avanzar en sus conocimientos para tejer cuadraditos que luego donan para hacer mantas que son destinadas al hospital materno infantil San Roque, cumpliendo además con un fin solidario a través del tejido.

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