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La vida en el siglo XXI: a veces es bueno decir "no"

El estrés de intentar realizar todo es signo distintivo de la vida actual, hacerlo se asocia al éxito, decir "no puedo" implica el más grande de los fracasos

Jueves 04 de Agosto de 2022

La vida en el siglo XXI representa para grandes franjas de la sociedad una exigencia de proporciones, tal vez, inusitadas a nivel físico y mental. La lógica del mundo (pos) moderno nos lleva a una “obligación” autoimpuesta de estar bien físicamente, rendir en el trabajo, realizar nuestros sueños, dedicar tiempo de calidad a la familia (o las relaciones en caso de no tenerla); todo ello sin perder el buen humor, la simpatía y el garbo.

La idealización de la persona exitosa parece extrapolarse a un estereotipo homogéneo válido para toda clase con aspiración de ascenso social. Es la cultura de que todo es posible, de que debe existir sólo lo positivo, nunca se admite decir “no llego” o “no puedo”.

Las edulcoradas frases que inundan muros, estados, posteos, historias y cualquier tipo de publicación en redes no admiten el “no” como respuesta. Sin embargo, de vez en cuando, las respuestas negativas, son necesarias y válidas para poder seguir adelante y planificar de mejor manera lo que uno está por realizar.

Los ataques de ansiedad y pánico, accidentes cerebrovasculares e isquémicos, entre personas cada vez más jóvenes podrían resultar de esta “pandemia de positividad”.

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Uno de los filósofos más relevantes de la actualidad, el surcoreano Byung Chul Han lo llamó, lúcidamente, “la sociedad del cansancio” hace ya más de una década.

Las generaciones que conocieron el siglo XX y sus complicidades entendían el “no”.

“Esto no se puede”, “tiene un alto precio”, “es inaccesible para nosotros”, “confórmate con esto otro”, eran frases que incluían la negatividad como una dimensión de la vida.

En la “sociedad del cansancio”, todo es posible. Es decir, todo es “positivo”, solo depende de vos. Si trabajás muchas horas al día no es impedimento para que visites un gimnasio. Si tu sueldo es magro, no es impedimento para que proyectes el viaje de tus sueños. Si trabajás desde temprano, no es impedimento para que pases toda la noche con tus amigos. Eso sí, es preciso cumplir con todo para ser “exitoso o exitosa”, según los estándares del mundo actual.

Si el dinero es un problema, deberías sumar más horas de labor o –quien sabe– conseguir dos empleos. Si sos emprendedor, debés trabajar más. Si no te alcanza el tiempo para hacer todo, habrá que levantarse más temprano, o acostarse más tarde.

La motivación, está al alcance de la mano, es decir, en el celular, del que no podrás apartarte, para no perderte nada: el, o los grupos del trabajo, el grupo de amigos de los viernes, el grupo de los sábados, el grupo de madres o padres, el grupo de deportes, y –por supuesto– las coacheadas frases de redes del tipo “si lo puedes soñar, lo puedes hacer”. “hasta dónde quieres llegar hoy”, entre tantas.

Los logros, además, siempre revisten un carácter individual, esto es, dirigidos al individuo pero nunca hacia la realización colectiva, el destinatario de los mensajes es la segunda persona del singular, lo que viene como anillo al dedo a pensamientos individualistas, como el ideario neoliberal.

Por otro lado, no es casual que los gurús de las finanzas, santos y non sanctos –como los líderes de las estafas piramidales– son especialistas en coaching.

Una mezcla del “todo es posible” con “sé tu propio jefe”. Quienes suelen ser defraudados colocando ahorros de toda una vida o indemnizaciones en esas “inversiones” habitualmente son tentados con estos argumentos.

La crítica de Byung Chul Han no consiste en que no se puede hacer nada, sino, por el contrario, que el querer hacerlo todo, suele causar estragos en el físico y la psiquis de las personas que acceden voluntariamente y sin ningún tipo de oposición a la “autoexplotación”.

Es que el estrés de intentar realizar todo es un signo distintivo de los tiempos, hacerlo se asocia con el éxito, mientras que el decir “no puedo” implica el más grande de los fracasos.

Cuando la salud está de por medio, a veces es bueno decir “no”.

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