Sequía
Miércoles 28 de Febrero de 2018

La sequía ya golpea fuerte al maíz y la soja, y amenaza la próxima siembra de trigo

Los rendimientos están por debajo de los promedios del último lustro. La reversión del déficit hídrico no parece probable en breve

Febrero terminará hoy acentuando la sequía que arrastran los campos entrerrianos desde noviembre, pero que fundamentalmente se acentuó en los últimos 45 días y ya golpea fuerte en la producción agraria entrerriana.
El promedio de lluvias del mes que está a punto de finalizar, de acuerdo con la red de estaciones meteorológicas, fue de 24 milímetros, en un período que habitualmente registra precipitaciones del orden de los 120 milímetros. En enero, en la provincia, las lluvias tuvieron un promedio de 40 milímetros, cuando la media es de 120 a 130 milímetros. En tanto, diciembre y noviembre terminaron deficitarios, pero con registros más altos.
Esta situación llevó a que la campaña 2017-2018 esté cerrando con un fuerte déficit hídrico, y la sequía actual sea considerada una de las más importante de la década, con gran impacto en los rendimientos del maíz, y fundamentalmente en la soja.
El ingeniero agrónomo Pablo Fontanini, del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, sostuvo que ya se llevan cosechados 45% del maíz, y el rinde es de 4.400 kilogramos por hectárea, por debajo del promedio del último lustro, que fue de 6.000 a 6.200 kilogramos por hectárea.
"El impacto no fue tan grande en el maíz, porque si bien hubo lluvias menores, en el período noviembre-diciembre se registraron precipitaciones, que es el período crítico para ese cultivo", explicó. Es que en noviembre, la precipitación promedio en la provincia fue de 70 milímetros -la media es de 110 milímetros para el mes-, y en diciembre cayeron 90 milímetros, solo 30 milímetros debajo de la media habitual.
"La que está sintiendo la sequía es la soja, porque el período crítico, que es desde el 20 de enero y febrero, justamente coincide con el grueso del déficit, con muy pocas o casi nada de lluvia. El año pasado fue una buena campaña, pero este año el rendimiento puede ser de menos de 1.500 kilogramos por hectárea", precisó el profesional, y acotó: "Si tomás un promedio de los últimos años, en el orden de los 2.400 kilogramos por hectárea, estás hablando de casi un 50% de pérdida del rendimiento normal, en esta campaña".
En ese contexto, explicó que se trata de una de las peores sequías de la última década, comparable solo con la temporada 2008-2009. "Con relación a aquel período, fue al revés. La campaña 2008-2009 tuvo un diciembre con muy bajas precipitaciones (alrededor de 20 milímetros), lo que afectó considerablemente el período crítico del maíz de ese año, y la soja de primera prácticamente no pudo ni crecer. Ese año rindió poco más de 2.000 kilogramos el maíz, y este año está previsto entre 4.000 y 5.000 kilogramos por hectárea. Si bien es bajo, había un potencial de rendimiento para este ciclo, de 7.000 u 8.000 kilogramos. En tanto, la soja prácticamente se está equiparando el potencial de rendimiento, con lo que fue ese año", citó.
Otro cultivo afectado por la sequía actual fue el sorgo, que además ya tenía una disminución del área sembrada en la provincia. "Si bien aún estamos evaluando los rindes, si el promedio es de 4.000 o 5.000 kilogramos por hectárea, es probable que este año rinda alrededor de 3.500 kilogramos", añadió.
De todos modos, Fontanini remarcó "lo grave" que resulta que en menos de 10 años, Entre Ríos soportó dos sequías, y un abril lluvioso hace dos campañas atrás –que afectó la calidad de la soja y se perdieron los brotes–. "En 10 años, hubo tres que tuvieron un gran impacto en el bolsillo del productor, que tiene que hacer una gran inversión, y si no cosecha un mínimo para solventar gastos, entra en pérdida y debe recurrir a financiaciones. A veces las altas tasas de créditos terminan siendo una gran carga, y los productores no logran reponerse con una buena temporada posterior.
Y en cuanto a la continuidad de las condiciones climáticas actuales, sostuvo que ya genera alarma lo que puede ocurrir con la siembra de trigo. Si bien habitualmente marzo y abril son los meses más lluvias del año, existe la preocupación por el déficit hídrico ya existente: "Si uno ve en potencial, es preocupante porque en el corto plazo no se ve que haya algo que revierta la situación", dijo Fontanini.
Por último, el profesional se refirió al estado hídrico de los campos entrerrianos, y sostuvo que los más afectados por la sequía son los departamentos Paraná, Diamante, todo el centro-norte provincial, como Federal, Feliciano, Federación, parte de La Paz, Villaguay. En realidad, solo está un poco mejor Gualeguaychú, y la parte más húmeda es la zona de distrito Montoya, en Victoria.

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