Producción
Sábado 06 de Abril de 2019

La producción metalúrgica cayó un 10% en la provincia

Con perspectivas inciertas para el sector, la UIER advirtió problemas en la cadena de pagos y reconoció que la baja actividad afecta al empleo

Entre Ríos es la segunda provincia más afectada en el país por la crisis que atraviesa la industria metalúrgica, según reconoció ayer la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER). La caída interanual fue del 10% en sus niveles de producción al cierre del segundo semestre de 2018, detrás de Santa Fe, que se redujo un 11,7%. Ambas provincias se desplomaron por encima del promedio nacional, que registró un descenso del 7,1% en los últimos seis meses de 2018. En tercer lugar quedó Córdoba, que disminuyó un 5,1%, y cuarta Buenos Aires y Capital Federal, con un 4,1% negativo, según datos publicados por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra).

Del mismo modo que semanas atrás opinó Gabriel Bourdin, presidente de la Asociación de Empresarios del Parque Industrial (Asempi) de Paraná, Juan Hermann –socio de la UIER–, analizó de manera crítica el escenario que vive el sector y planteó que la caída de la actividad responde a una significativa merma en las ventas producto de un mercado interno recesivo. "Es muy notable la baja de ventas que tenemos. Es tremenda la caída", afirmó. Al respecto, apuntó que parte de esta explicación radica en la falta de financiamiento, que imposibilita a los transportistas poder renovar su flota. "No hay crédito", lamentó.

En relación a este aspecto, Hermann cuestionó la política de altas tasas de interés del Banco Central y remarcó que para reactivarse es necesario "financiamiento acorde, para que lo puedan pagar los transportistas". "Se necesita que el que va a comprar pueda pagar en tiempo y forma, en cómodas cuotas, con tasas de interés competitivas. Habiendo financiamiento, la Argentina crece. Todos los que manejamos pymes queremos crecer, desarrollar productos y seguir avanzando", reflexionó.

En caída
Según Adimra, dentro de los rubros que tuvieron las mayores caídas en su producción durante el segundo semestre de 2018 se encuentran Carrocerías, remolques y semirremolques (-20,1%) y Maquinaria agrícola (-15,7%), siendo los sectores más perjudicados de los últimos ocho meses. Luego de estos sectores, le siguen los rubros Equipos y aparatos eléctricos (-6,8%), Otros productos de metal (-5,9%) y Autopartes (-3,9%).
Con números sobre la mesa, Hermann puso como ejemplos datos de su propia empresa. Al respecto, advirtió que los niveles de producción por día bajaron considerablemente, e indicó que actualmente fabrican en promedio 4,70 unidades por día, cuando en 2017 se alcanzó la cifra de 7,30 por día, e incluso hubo mejores meses donde lograron producir más de ocho por día.
En la misma sintonía, la comercialización de productos también disminuyó. Según expresó, "acoplados y semirremolques han bajado entre el 40% y el 50% las ventas. Vamos todos de la mano. Lo poco que se vende es para escalabilidad, para 52 y 55 toneladas y bitrenes", que por definiciones legislativas se comienzan a implementar poco a poco en el país. En relación a ello, ejemplificó que en su empresa bajaron de 129 unidades vendidas en promedio mensual del primer trimestre de 2017, a 102 en el mismo período de 2018 y a 65 de promedio durante los primeros tres meses de 2019.
En medio del proceso inflacionario y la recesión, Hermann destacó que también bajó la rentabilidad, ya que la fuerte suba de costos no se puede trasladar a los precios finales. En este contexto, la situación se agrava por la forma de comercialización que tiene el sector. Hermann apuntó que se suelen utilizar entre siete y 10 cheques para pagar una unidad, sin embargo lamentó que "al tiempo se desvaloriza". Incluso, alertó por otro de los riesgos presentes: "Tenemos muchos cheques rechazados que constantemente se negocian con el cliente para que lo pueda pagar, refinanciado. El cliente tampoco cobra, porque está toda la cadena mal", sostuvo.
El empresario de Gualeguaychú negó que la cadena de pagos esté cortada, pero reconoció que "está muy difícil". "La cadena de pagos está cada vez más justa. Uno lo que hace es ocupar el stock de materiales, comprando menos, para no entrar en deuda con los proveedores. En la cadena de pagos, al faltar el crédito, a un pequeño transportista le cuesta mucho pagar: primero paga el combustible, segundo paga las gomas y después el remolque o la carrocería", analizó.
De la misma manera que cayó la actividad metalúrgica, durante el segundo semestre de 2018 bajó el nivel de empleo.
De acuerdo al relevamiento de Adimra, alrededor del 44% de los empresarios indicó haber reducido su plantilla de personal en relación al mismo período del año anterior.
Al respecto, Hermann reconoció que esta problemática está presente en la provincia y que, en su propia empresa, tuvieron que achicar un 10% la planta. Sobre esto, planteó que se llevó a cabo un plan de reducción que tratara de contemplar las realidades familiares y antigüedades, tema no menor cuando se trata de pymes.

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