El domingo la imagen del Inmaculado Corazón de María partirá desde el Puerto en la procesión Náutica que llegará a los miradores del tradicional barrio
08:34 hs - Jueves 10 de Septiembre de 2026
Hay tradiciones que sobreviven al paso del tiempo porque se convierten en parte de la identidad de una comunidad. En Bajada Grande, una de ellas tiene al río como escenario y a la fe como punto de encuentro. Este domingo, la Procesión Náutica del Inmaculado Corazón de María cumplirá 50 años y volverá a reunir a vecinos y visitantes.
Bajo el lema “Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará”, la imagen de la Virgen partirá a las 17 desde el Puerto de Paraná, acompañada por las embarcaciones que se sumen a la convocatoria. El destino serán los miradores de Bajada Grande, donde está prevista la misa a las 17.30, presidida por monseñor Raúl Martin.
La organización espera superar las 30 embarcaciones, aunque la cantidad definitiva dependerá de la convocatoria. “Año a año nos van sorprendiendo y este año ha tenido mucha repercusión la celebración y las invitaciones que hemos hecho”, contó a Radio Plaza Adriana González, jefa del Grupo Scout Exploradores del Inmaculado Corazón de María de Bajada Grande y una de las organizadoras.
La procesión también se vivirá desde tierra. Los integrantes del Grupo Scout estarán a cargo de la caminata que partirá a las 15.30 desde la explanada de la Catedral de Paraná. No será necesario inscribirse: quienes quieran participar deberán acercarse antes del horario de salida.
El recorrido incluirá calle La Paz, Corrientes, el paso por la parroquia de Lourdes y continuará por Patagonia y Larramendi hasta los miradores de Bajada Grande. Demandará poco más de una hora, aunque el ritmo dependerá de los participantes.
Para esta edición aniversario, la organización preparó además un pañuelo con el lema de la celebración y la imagen del corazón, para que los peregrinos lo lleven durante el trayecto.
También habrá quienes acompañen a caballo, en bicicleta y corriendo. Desde Avenida Estrada y la Costanera se sumarán integrantes de la escuela municipal de atletismo y otros participantes que seguirán el recorrido desde tierra. Así, la celebración tendrá múltiples formas de participación y distintos puntos de encuentro.
Medio siglo de historia
La Procesión Náutica se remonta a 1976 y está estrechamente ligada a la figura del padre Orlando Mattiassi, sacerdote profundamente vinculado con Bajada Grande y cuya presencia permanece en la memoria de generaciones de vecinos.
A cinco décadas de aquella primera experiencia, su legado continúa presente en una celebración que se convirtió en una de las expresiones religiosas y comunitarias características de la zona ribereña de Paraná.
Los preparativos para el aniversario comenzaron hace meses. Entre las actividades previas estuvo la conformación de un gran corazón humano, que reunió a vecinos, antiguos integrantes de la comunidad y personas que, aunque ya no viven en Bajada Grande, mantienen un vínculo afectivo con el barrio. “Fue muy lindo y muy emocionante porque mucha gente que ya no está en el barrio o que era parte de la radio en su momento nos acompañó”, recordó González.
También se realizó una cena conmemorativa con la participación de Pablo Molina, artista que durante años dedicó canciones a la Virgen. Después de la procesión, los organizadores prevén compartir un video documental con parte de la historia de estos 50 años.
Río y tradición
El río Paraná no es solamente el paisaje de la celebración, sino parte esencial de ella. En los Miradores confluirán quienes lleguen por el río, los peregrinos que hayan partido desde la Catedral, ciclistas, corredores, jinetes y vecinos que simplemente quieran esperar el arribo de la imagen religiosa.
La propuesta de los organizadores es acercarse con el mate, una bandera o el pañuelo preparado para esta edición. Allí se recibirá a la imagen de la Virgen y, alrededor de las 17.30, se celebrará la misa.
Más allá de su dimensión espiritual, la jornada será también una expresión de pertenencia a un barrio y a una historia compartida.
Una celebración que pasa de generación en generación
En esa construcción comunitaria, el Grupo Scout Exploradores del Inmaculado Corazón de María ocupa un lugar central. Actualmente cuenta con 12 educadores y 45 protagonistas, niños, adolescentes y jóvenes de entre 5 años y medio y 22 años. El grupo pertenece al Distrito 1 de la Zona 46 de Scouts de Argentina.
González conoce esa historia desde adentro. Su madre fue una de las personas que participaron en los comienzos del grupo. Ella se incorporó siendo joven y, con el tiempo, pasó a desempeñarse como educadora y luego como jefa. “Empezás ayudando a cocinar para un campamento y después entrás como educadora o dirigente. Y ahí comenzás a formarte, a hacer cursos, talleres y demás”, relató.
Medio siglo después de aquella primera procesión, la Virgen volverá a recorrer el Paraná, acompañada desde el agua y desde las calles. Habrá quienes participen por fe, quienes cumplan una promesa, quienes acompañen a sus familias y quienes regresen al barrio atraídos por una tradición que forma parte de sus recuerdos.