Economía
Lunes 08 de Abril de 2019

La plata no alcanza y más gente recurre a préstamos para pagar sus gastos corrientes

Ya no solo visitan mutuales y financieras quienes menos ganan. Personas con mayores ingresos solicitan créditos incluso para pagar la luz

El ahogo económico ya no es exclusivo de quienes perciben menos ingresos y en las mutuales y financieras de Paraná advierten que cada vez son más las personas que con mayor poder adquisitivo recurren a un crédito para poder afrontar otras deudas y gastos que hacen al consumo cotidiano.
Manuel Quintana, propietario de una mutual desde hace 15 años, comparó la demanda de préstamos respecto a hace menos de un año atrás y señaló a UNO: "Haciendo un análisis de lo que ocurre con el sector al que nosotros le prestamos dinero, que son principalmente jubilados nacionales y provinciales, por ahí es habitual que quienes perciben entre 10.000 y 15.000 pesos soliciten un crédito, pero ahora tenemos un público que cobra más de 25.000 pesos y que necesita recurrir a un préstamo para poder afrontar sus gastos. Es gente que antes no venía y va cayendo también dentro de este sistema financiero debido a la inflación, que está teniendo un efecto terrible en diversos sectores".
Quintana confió que incluso hay quienes precisaron dinero en efectivo para afrontar el pago de una factura de luz que les llegó abultada tras el uso del aire acondicionado en verano. "Este sector que antes no recibíamos buscando un préstamo y ahora sí, se generó deudas por las subas de tarifas y por el incremento generalizado de precios que se ha producido en los servicios".
Como los créditos que otorga se cobran vía CBU, más allá de la observación cotidiana pudo corroborarlo realizando un análisis de los pagos que efectúa la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses): "La Anses divide por importes y después del 20 perciben sus ingresos quienes cobran montos más grandes. Hace un tiempo atrás en nuestra mutual eran pocos, y ahora se incrementó. Hasta llegó a sextuplicarse la cantidad de personas que pertenecen a ese sector y recurrieron a una mutual para hacer frente a sus gastos. Es decir, que gente de mayor poder adquisitivo también está sufriendo los efectos inflacionarios y la crisis actual, y que no le encuentra la vuelta".
Por otra parte, se refirió a quienes vienen sacando créditos desde hace más tiempo y no logran salir del círculo vicioso de endeudarse para pagar otros compromisos contraidos con anterioridad: "También vienen a sacar crédito los de siempre, que están totalmente endeudados y van buscando en los distintos lugares que haya para financiar, haciendo la calesita para poder tapar agujeros", aseguró.
En este marco, comentó: "Cuando terminan un crédito enseguida sacan otro. Incluso pasa que hay alguno que sacó un préstamo el mes pasado y sin haber pagado ni siquiera la primera cuota está pidiendo otro más, diciéndonos que es porque lo necesita. Muchos van recorriendo las distintas mutuales y financieras para ir alargando el sueldo aunque sea algo. Lo notamos porque tenemos tres locales, uno en San Agustín, otro en el centro, y otro en avenida Ramírez y Don Bosco, además de dos vendedores más que trabajan en el centro, y es continuo que van a consultar a todos lados. Entramos al sistema y con el mismo número de documento alguien preguntó hace dos días en otra sucursal, o consultó media hora antes".

Prevenir la morosidad
Quintana señaló que en el caso de la mutual a su cargo la morosidad es baja, ya que prestan importen chicos y en pocas cuotas, que además se descuentan de los ingresos del contrayente, lo que les permite un mayor recupero. "Nosotros trabajamos con poco dinero porque quienes vienen son las personas de menores ingresos. Hay gente a la que le quedan libres de su salario entre 4.000 y 4.500 pesos y les damos un importe con una cuota de 2.000 pesos en promedio y en un plazo corto. Así viene y cancela, aunque continuamente están renovando su préstamos", sostuvo, y aseveró: "Si le damos un plan más extenso, de entre 12 a 24 meses, no se le puede renovar el crédito y al poco tiempo no vuelve más, dejando su deuda impaga".
En su experiencia pudo corroborar esta conducta y manifestó: "En general seguimos dando entre cuatro y seis cuotas. Cuando en algún momento prestábamos en 12 cuotas, se nos incrementaba la morosidad".
Por otra parte, explicó que actualmente por el alto nivel de endeudamiento les toca rechazar más solicitudes: "Rebotamos a más personas por la alta morosidad. Hay gente que ya tiene un préstamo y quiere sacar otro, pero no podemos otorgárselo, porque cuando le hacen el descuento le quedan en mano entre 1.500 y 2.000 pesos, y con eso también tienen que comer".
Por último, reflexionó: "Lo que notamos con toda esta situación es que la mayoría de los que logran sacar un préstamo están con el ánimo caído, porque saben que no es para comprarse algo o darse un gusto, sino para pagar deudas. Esto desmotiva mucho y bajonea a la gente".




Los intereses suelen duplicar los montos a devolver

Si bien las mutuales y determinadas financieras no están obligadas a tomar como referencia la tasa que estipula el banco Central de la República Argentina (BCRA), el incremento que la entidad fija también impacta en el porcentaje que se aplica por la financiación al momento de prestar efectivo. "Nosotros nos regimos por una tasa que suele ser más competitiva", aseguró Manuel Quintana, propietario de una financiera local, quien prefirió no hablar de números, aunque sostuvo que en lo que se fija la gente cuando saca un crédito es acceder a una cuota que pueda pagar mes a mes, aunque los intereses incrementen notablemente el importe a devolver.
En numerosas entidades los importes a devolver superan el doble de dinero que se pidió. Por ejemplo, en los avisos clasificados se ofrecen 1.000 pesos en efectivo, que se pagan con tarjetas de crédito, en 12 cuotas de 175. Es decir, se devuelven 2.100 pesos.

Comentarios