Secciones
Transición

La oposición legislativa funcionará con un interbloque en Diputados

El radicalismo quiere ejercer la conducción de la oposición, o al menos garantizarse la autonomía de decisión desde el 10 de diciembre.

Lunes 11 de Noviembre de 2019

Esta semana se terminará de acordar el funcionamiento de la oposición legislativa en la provincia, especialmente en la Cámara de Diputados, donde Cambiemos tendrá 14 representantes a partir del 10 de diciembre.

Todo indica que se formarán bloques partidarios y que actuarán coordinados en un interbloque.

El congreso del radicalismo le dio ese mandato a sus legisladores y la mayoría de los siete radicales están dispuestos a cumplirlo. Los exdiputados nacionales Gustavo Cusinato y Gracia Jaroslavsky, y también los dos representantes del varisquismo (Lucía Varisco y Eduardo Solari) comparten la idea del bloque propio de la UCR, de acuerdo a lo que trascendió en ese sentido.

Ayer, Cusinato –que es mencionado como probable presidente del bloque radical y también como eventual titular del interbloque– confirmó esta situación en declaraciones radiales. “La idea es continuar juntos, representar a los sectores de Cambiemos, pero manteniendo la identidad de cada partido, haciendo que cada uno funcione con un bloque e integrando un interbloque, sobretodo en Diputados, donde tenemos 14 representantes”. El nogoyaense es también titular de la mesa del congreso radical.

El radicalismo tiene siete de los 14 diputados de Cambiemos. Dos de los otros tres, los oriundos de Paraná Campaña, serían proclives a la idea de formar un solo bloque. Se trata del actual intendente de Viale, Uriel Brupbacher, y del funcionario municipal crespense Julián Maneiro. No se conoce la postura de Sara Foletto, enrolada en el sector que conduce Fabián Rogel.

La misma discusión que se plantea ahora, se dio en el bloque de diputados electos en 2015 por Cambiemos. En aquella oportunidad se decidió hacer un solo bloque, pero luego, en abril de 2018, la bancada se dividió en dos sectores. La mayoría de los radicales, lo que estaban alineados en el benedettismo, quedaron por un lado, en la bancada Radicales en Cambiemos. Y los macristas, más un par de radicales, se agruparon en el bloque Cambiemos.

Alguno podría pensar que si la división se realiza antes de iniciarse el mandato, podría evitarse luego un fraccionamiento imperfecto. No resulta sencillo arriesgar opinión sobre esa posibilidad. Aunque podría repetirse el escenario actual de radicales en uno y otro sector.

Unidos o amontonados

Allegados a la interna de Cambiemos sostienen sin embargo que el actual ministro del Interior, Rogelio Frigerio, prefiere que haya un solo bloque. Si esto no ocurriera, no descartan que se repita la situación actual, de un bloque con contiene a la mayoría de los radicales, y otro con algunos radicales y los macristas.

Pero la cosa no termina allí, porque dentro de los siete diputados que no son radicales, hay marcados matices.

Por un lado están legisladores como el reelecto diputado Esteban Vittor –también suena para la presidencia de su bloque o del interbloque–, la reelecta diputada Ayelén Acosta o el actual senador por Gualeguaychú, Nicolás Mattiauda, que son los PRO puros.

Y están también los que se definen por su cercanía a Frigerio, como Zacarías y Manuel Troncoso.

Pero en el caso Zacarías, su representación es por la pata peronista de Cambiemos, asimilada mayormente al frigerismo. Martín Anguiano también es hombre de Frigerio, con lo que esa línea divisoria parte por el medio al subbloque no radical.

De todos modos, queda por resolver lo que suceda con Zacrías, ya que el exdiputado nacional integra Cambiemos por el partido Movimiento Social Entrerriano, con lo que si la división de bloques fuera estrictamente por su identidad partidaria, no podría estar en ninguno de los otros dos sectores. En ese caso, la situación podría forzarlos a formar un bloque unipersonal.

Ayer Cusinato aseguró que nunca existió, a nivel de diálogo formal entre los partidos de Cambiemos, la idea de romper esa alianza. “Siempre estaba la idea de seguir en, más allá de la diferencia tremenda en las PASO”, apuntó. Obviamente que de haberse dado el 27 de octubre un resultado similar al de las primarias del 11 de agosto, y sumado ello a la aplastante derrota sufrida en los comicios provinciales, el destino de Cambiemos en la provincia estaba mucho más cerca del divorcio que de otra cosa.

Si bien la remontada electoral del presidente Mauricio Macri cambió el ánimo de la oposición, las posturas no son unánimes. Cusinato se refirió a quién ejercerá la conducción de la oposición al gobierno de Alberto Fernández. “Me atrevería a decir, aunque pueda parecer temerario, que no hay ninguna posibilidad de que Macri conduzca a la oposición, y menos aún al radicalismo. Creo que vamos a una cuestión colegiada. Venimos de un gobierno del que no fuimos participes, siempre se nos enrostró que gobernaba el PRO con algunos radicales. Había una alianza estratégica en el Congreso Nacional. Terminado este proceso, mal que les pese a algunos, no veo a Macri conduciendo la oposición. Va a ser una cuestión más colegiada, sobre todo en un partido como el nuestro con enorme representación”, indicó.

Se percibe una situación en que las posturas de correligionarios y macristas podrían no ser siempre coincidentes. Y los radicales dan señales de no estar dispuestos a ser conducidos por el macrismo en la Legislatura provincial.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario