Gustavo Bordet
Domingo 25 de Noviembre de 2018

¿La opción de Bordet moviliza a los K?

Tras la reunión de gobernadores del Peronismo Federal en la Casa de Entre Ríos surgió la duda sobre el impacto que tendría en el mapa provincial

La participación del gobernador Gustavo Bordet en el encuentro del Peronismo Federal, el miércoles –que tuvo una fuerte repercusión mediática debido al fortalecimiento del sector–, tiene algunas lecturas hacia el interior de la provincia.
La mesa inicial del grupo que quiere constituir una "alternativa para la Argentina" (textual del documento emitido el 27 de setiembre, de allí que muchos lo denominen peronismo alternativo) tuvo sentados en aquella oportunidad a Sergio Massa, el senador José Luis Pichetto y los gobernadores de Salta y Córdoba, Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey respectivamente. El miércoles se sumaron Bordet como anfitrión, Sergio Casas (La Rioja), Juan Manzur (Tucumán), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Domingo Peppo (Chaco), Hugo Passalacqua (Misiones), Mariano Arcioni (Chubut).
Poco tiempo antes se había dicho, lo que fue reflejado incluso en esta columna, que existía una decisión del gobernador de no protagonizar, al menos públicamente, ningún encuentro de este tipo priorizando la gestión y la situación provincial. Incluso esto era visto como una muestra de su voluntad a encolumnarse detrás de la propuesta presidencial que resolviera el peronismo. De haber existido tal disposición, era una decisión difícil de sostener en el tiempo para cualquier gobernador y podría pensarse que resulta lógico que los mandatarios provinciales protagonicen este tipo de reuniones. Lo que se evalúa después en ámbitos políticos, muchas veces con el diario de lunes en la mano, es el resultado de esas participaciones.
La propuesta de sumarse activamente a esta mesa fue motivo de charlas de Bordet con Sergio Massa cuando estuvo en Paraná, hace poco menos de dos semanas. Y evidentemente Bordet estuvo plenamente de acuerdo en participar de este cónclave, lo que se deduce incluso del gesto de ser anfitrión del encuentro realizado en la Casa de Entre Ríos.
Uno de los primeros interrogantes que surge es si la definición del gobernador por participar de este sector se convierte en un empujón para la conformación de la alternativa kirchnerista en Entre Ríos. Si ratificada la pertenencia de Bordet a este sector del peronismo, definido inicialmente desde su condición de no kirchnerista (al principio del mandado de Mauricio Macri algunos los denominaban antikirchneristas), se da lo que faltaba para que el sector que adhiere a la figura de la expresidenta Cristina Fernández salga, o intente salir a disputar con Bordet en la provincia.
No pasó inadvertida la insistencia del gobernador entrerriano al señalar que no hay nadie excluido en ese espacio. "Tenemos que aunar esfuerzos porque Argentina merece tener una alternativa para el año próximo", indicó. La lectura que se impone es que esa alternativa no es solo a la continuidad de Mauricio Macri en gobierno nacional, sino también al escenario de polarización que protagonizan hoy el Presidente y su antecesora, la viuda de Néstor Kirchner.
Su alineamiento con este grupo de dirigentes, lo posiciona enfrente de Cristina Fernández.
A Cambiemos, con Macri como candidato presidencial, se le adjudica una intención de voto que va del 30% al 35%; y a la expresidenta una porción similar, del orden del 30%. ¿Con qué intención de voto arranca el peronismo federal y cuál es su potencialidad? Si bien encuestas hay por centenas, muchas coinciden en que el sector tiene menos intención de voto que las otras dos referencias. Los números conocidos oscilan entre 10% o 15%, en algunos casos 20%. Claro que puede decirse que este grupo recién inicia su campaña, mientras que las otras dos alternativas ya están instaladas, y por ende tienen menor margen de crecimiento. Hay encuestas incluso que indican que cualquier representante de ese grupo podría derrotar a Macri en la segunda vuelta electoral, aunque la pregunta en este caso también puede ser cómo hacer para llegar al balotaje, ya que para ello habría que derrotar a la muy probable candidata Cristina en la primera vuelta, en un escenario con dos opciones peronistas.

Plazos diferentes
Podrá decirse que para cuando llegue ese momento Bordet ya tendrá definido su futuro, ya que la elección provincial muy probablemente se realizará en junio, con las primarias en abril. Es cierto, luego las posibilidades serían tres: ganar con el peronismo federal, perder frente a Macri o perder frente al kirchnerismo, con perspectivas diferentes en cada uno de los casos.
Pero eso es el año que viene, mientras que la principal incógnita no aparece tan lejana. ¿Cuál será la reacción de los sectores kirchneristas entrerrianos frente a la decisión del gobernador de abrazarse a este sector. ¿Es una motivación mayor a disputar frente al bordetismo?
La primera impresión es que sí, que constituye un incentivo para disputar frente al bordetismo. No ya con la intención de colocar algunos diputados provinciales y concejales, como se especulaba cuando la intención de reforma electoral incluía el piso del 15%, para que las minorías pudieran acceder a cargos titulares en las listas legislativas; sino desde la posición política.
Si se atiende a que la formación del partido Unidad Ciudadana avanza con el freno de mano puesto en la provincia, no resulta ilógico suponer que la disputa sería interna, con el peronismo federal y el kircherismo dentro de las primarias del justicialismo.
Hasta ahora Bordet es el único candidato, y podría seguir siéndolo; pero su aparición en la primera fila del peronismo federal a nivel nacional es un incentivo a que el kirchnerismo de pelea en la provincia.
Si esto ocurriera, las definiciones no deberían retardarse demasiado. Hace algunos días se supo que el gobernador tendría previsto definir a mediados de diciembre la decisión del desdoblamiento electoral, confirmando para el 9 de junio la fecha de los comicios para cargos provinciales y municipales. Coincidencia o no, es la misma fecha que suena en el kirchnerismo para definir si dar o no la pelea a Bordet y con qué aspirante a gobernador.

Intendentes
Sin fecha de elecciones decidida en la provincia, no hay muchas definiciones de los intendentes con chances de buscar la reelección. Con la fecha puesta, será distinta la situación.
En el peronismo se da por sentado desde hace algún tiempo que Martín Piaggio en Gualeguaychú, Enrique Cresto en Concordia y José Lauritto en Concepción del Uruguay irán por la reelección acompañando la reelección del gobernador Bordet. Igualmente las confirmaciones no se han producido todavía.
En Gualeguaychú se da por hecho lo de Paiggio, cuya relación con Bordet se ve mejor que hace uno o dos años. En Concordia Cresto sostiene que irá por la reelección solo si le dan los números, y en La Histórica Lauritto resulta poco menos que inescrutable.
En Paraná el bordetismo cuenta al vicegobernador como candidato, pero Adán Bahl tampoco da muchas señales. En el escenario electoral de la capital provincial tendrá enfrente al actual intendente Sergio Varisco, ya sea por Cambiemos o por un espacio propio; y hay que ver si también se presenta un candidato cristinista por fuera o si el sector va a las PASO.
Los intendentes radicales que buscarían ser reelectos son varios: Federico Bogdan en Gualegguay, Domingo Maiocco en Victoria, Bruno Sarubi en La Paz, Rafael Cavagna en Nogoyá, Lénico Aranda en Diamante, Darío Schneider en Crespo; ya se dijo, Varisco en Paraná, entre otros.
Con todos estos intendentes el gobierno provincial ha tenido una relación muy buena, de permanente colaboración, y aunque el hecho pueda ser bien evaluado por el electorado en general, tira para atrás a algunos peronistas con intenciones de candidatearse. Esto le pasa a varios, e incluso es el argumento de algunos legisladores que ya andan pidiendo garantías de su reelección cuando desde el bordetismo les proponen que busquen la intendencia de su pueblo.
Obviamente la definición de la fecha de los comicios tendrá un efecto ordenador del panorama electoral. Se sabe además que mientras el tiempo transcurre sin que la campaña termine de largarse, la ventaja es casi siempre para el que está en el ejercicio del cargo a disputarse.
Margen para sorpresas
Hay tiempo todavía para que muchas cosas cambien. Hace tres semanas que comenzó a tomar fuerza en Buenos Aires la discusión sobre la posibilidad de separar la fecha de las elecciones provinciales de las nacionales; pese a que siempre se pensó que irían juntas, para lograr que el caudal de votos de la gobernadora María Eugenia Vidal apuntale la reelección de Macri.
El argumento central ahora es permitirle a Vidal retener su territorio sin someterse a las tensiones de la polarización entre Macri y Cristina, sabiendo de la fuerte presencia del kirchnerismo en el conurbano bonaerense. Además, los gobernadores radicales también hablan de adelantar sus elecciones.
Por otro lado, el gobierno nacional aún mantiene en carpeta el proyecto de intentar eliminar las elecciones primarias (PASO) para cargos nacionales, basado en encuestas que reflejan un fuerte rechazo a la metodología, pero buscando un escenario más conveniente para la caída imagen presidencial. Todavía hay tiempo para cambios.

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