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La liberación de precios mayoristas de gasoil afecta al transporte interurbano

Las cámaras que nuclean a los servicios de media y larga distancia recibieron facturas con subas del 25%. Alertan que podrían trasladarlo a los usuarios

Viernes 06 de Septiembre de 2019

Las cuatro cámaras que nuclean a las empresas de colectivos de media y larga distancia del país –la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), la Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi), la Cámara Argentina de Transporte Automotor de Pasajeros (Catap) y la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP)– advirtieron que en las últimas horas recibieron facturas por la compra de gasoil a granel con incrementos del 25% tras la liberación de los precios mayoristas de los combustibles.

Al respecto, expresaron: “En relación al Decreto Nº 607/2019 publicado el pasado 2 de septiembre modificando el esquema de congelamiento de combustibles y liberando el precio para la venta mayorista, la totalidad de las Cámaras Empresarias de Ómnibus de Larga Distancia, en conjunto, quieren alertar que en las últimas 48 horas las compañías de buses de larga distancia en todo el país han comenzado a recibir facturas con incrementos de hasta un 25% en el precio del gasoil a granel. En consecuencia, y fuera de toda lógica, el valor de este insumo al por mayor supera hoy al del surtidor minorista”.

A su vez, manifestaron: “Lamentablemente, a pesar de la profunda crisis estructural en la que se encuentra inmerso desde hace varios años el servicio público de larga distancia, acrecentado en los últimos tiempos por la situación macroeconómica y la caída del consumo, las máximas autoridades de Transporte y Producción, al tanto de esta realidad, no obstante los innumerables pedidos de audiencia y notas, desatienden y desestiman un medio de transporte esencial para millones de personas, esencialmente para los sectores de menores ingresos en todo el país”.

Los referentes del sector no descartan trasladar los incrementos al valor de los pasajes, en caso de que no se revea la medida, lo que afectaría a numerosos usuarios que en Entre Ríos utilizan el servicio para viajar tanto a ciudades de la provincia como a otras localidades del país.

La situación se da en un contexto en el que hace un año en Entre Ríos la empresa Flecha Bus entró en un proceso judicial de concurso preventivo de crisis y en el que además la mayoría de las compañías debieron adecuar las frecuencias debido a una notable caída de la demanda.

Sobre este tema, Gustavo Gaona, vocero de Celadi –integrada por el 70% del transporte de larga distancia–, señaló a UNO: “Esto se suma a los costos anteriores que viene teniendo el sector, que son muy altos. Incluso hace un par de semanas atrás se le presentó una nota al propio ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Diestrich, al ministro de Producción, Dante Sica, y al titular de la AFIP, Leandro Cuccioli, planteándoles la situación del transporte de larga distancia, las dificultades que atraviesan las empresas. Por eso nos sorprendió la medida y expresamos nuestra preocupación, porque se sigue desatendiendo un transporte que realmente está en una situación compleja, en una situación estructural de crisis muy grande, a la que se suma la caída del consuno en los últimos tiempos, y del que en definitiva dependen los pasajeros”.

En este marco, subrayó que además de quienes viajan en este tipo de transporte público en vacaciones o los fines de semana largos, durante el año la mayoría de los usuarios utilizan el servicio con fines laborales, de salud o familiares. “En gran medida, lo utilizan personas que no cuentan con movilidad propia ni pueden acceder a otros medios de transporte, siendo el ómnibus el único capaz de garantizar su derecho a estar comunicados”, dijo.

Sobre este punto, explicó: “El transporte de larga distancia conecta más de 1.600 destinos en la Argentina y a la mayoría, un 90% de ellos, no es rentable ir. Vamos porque es un servicio público, destinado a gente que no cuenta con otras posibilidades. Modificando el decreto con el que se pretendió minimizar el impacto de la fuerte devaluación en las personas con más necesidades, de alguna manera hace que termine afectando a quienes en teoría pretendía proteger originalmente”.

Gaona indicó que la suba de combustibles se suma a la de otros insumos que aumentaron a partir de la devaluación, y evaluó: “Si no se encuentra una solución va a ser inviable no trasladarlo al precio del pasaje. El porcentaje dependerá de las rutas y las posibilidades de cada empresa de absorber un poco el costo, pero es imposible no trasladarlo cuando el combustible representa entre el 35% y el 40% de los costos de una compañía de transporte”.

“Esa es nuestra preocupación y queremos que se revea o que se busquen alternativas. Hay que recordar que el transporte público de larga distancia, a diferencia del urbano e incluso de algunos interprovinciales, no cuenta con ningún tipo de subsidio. Las empresas están haciendo un gran esfuerzo para no subir los pasajes y los incrementos que se han aplicado tanto este año como el anterior han estado muy por debajo de la inflación, porque la realidad es que entendemos que el pasajero tiene dificultades para acceder a ese boleto”, sostuvo.

Al respecto, comentó que en 2015 se registraron 37,955 millones de pasajes vendidos y los estimados para este año son 31,290 millones, y evaluó: “La caída es cercana a un 18%. Entendemos que es una dificultad real del pasajero acceder al boleto y hemos hecho un esfuerzo en algunos casos de mejorar la oferta con los pasajes lowbus, en Entre Ríos con empresas de trascendencia nacional con serias dificultades, con convocatoria”.

“Realmente no es una situación fácil la de las empresas de transporte, que de alguna manera son todas pymes nacionales y distribuidas a lo largo del país. La verdad es que han sufrido mucho, han hecho este esfuerzo, pero ya llega un momento en que es muy difícil evitar el traslado al valor del servicio con un impacto tan fuerte como el del combustible”, resaltó.

En este marco, reflexionó: “En solo 48 horas el combustible subió un 25%, pero lo que más nos preocupa es que a medida que las petroleras sientan que no están siendo compensadas por las ventas minoristas, ese cargo vaya al mayorista y de alguna manera el pasajero de ómnibus termine subsidiando a quien tiene posibilidad de viajar en auto, ya que empieza a ser más accesible que el transporte público. Esa es una incongruencia en todo el mundo y creemos que se tiene que corregir”.

Panorama

Gaona recalcó que la situación del transporte de larga distancia es muy compleja, y señaló que el parque móvil se redujo de 4.376 unidades en 2015 a 3.632 en la actualidad. También comentó que debido a la pérdida de rentabilidad las empresas han ido desinvirtiendo y se fueron descapitalizando: “La antigüedad promedio del parque móvil era de 4,92 años en 2015 y ahora es de 6,06 años”, dijo.

En este marco, hizo referencia a la readecuación de los servicios que se viene dando en los últimos años: “La reducción de servicios no es exclusiva en Entre Ríos, sino que se da en todo el país y se viene produciendo en los últimos años, tiene que ver con la situación estructural. Se ha vuelto necesaria la reducción de la oferta, pero eso no ha generado la desconexión o desvinculación del ómnibus con los destinos: prácticamente estamos llegando a la totalidad, aunque con menos frecuencias”.

“Esto impacta en los pasajeros y también en el empleo local de las empresas. Hemos visto reducidas nuestras plantas al tener menores servicios, ya que al tener menos viajes se requieren menos trabajadores y Entre Ríos no es la excepción”, refirió.

Respecto de la situación de la empresa Flecha Bus, concluyó: “Está trabajando operativamente bien, no exenta de las dificultades del sector, en un escenario que se da a nivel país”.

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