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Cura Escobar Gaviria

La Justicia afirmó que no se vulneraron las garantías del cura Escobar Gaviria

La Cámara rechazó todos los planteos defensivos. Se confirmó la calificación legal resuelta por el Tribunal de Gualeguay, en septiembre de 2017

Miércoles 18 de Septiembre de 2019

La Cámara de Casación provincial, Sala I, hizo públicos los fundamentos del veredicto de Casación de la causa Escobar Gaviria, en cuya resolución se ratificó la condena 25 de prisión efectiva del cura colombiano, por los delitos de Promoción de la Corrupción de Menores reiterada agravada por la condición de guardador, y Abuso Sexual Simple agravado por ser cometido por ministro de culto (cuatro hechos).

En el fallo de Casación, producido el 5 de septiembre, la Cámara repasó –en primer lugar– la comprensión, concepto y función que cabe asignar al dispositivo de la Cámara Gessell, al constatar que muchos de los planteos formulados por la defensa del religioso desatendían los mismos, concluyó en que la función del dispositivo es, primordialmente, evitar la revictimización de los niños, niñas y adolescentes, cuyos derechos se hallan protegidos por normas internacionales, a cuyo acatamiento la República Argentina adhirió por Tratados desde hace ya varias décadas.

Puntualizando sobre esta protección, el Tribunal sostuvo que la revictimización posible del niño, niña o adolescente se traduce, claramente, como una vulneración al principio del interés superior del niño y su derecho a ser escuchado; y que la norma doméstica del Código Procesal debe ser leída en su correcto alcance y conforme a aquel principio general, por lo que consideró que debían remitirse testimonios al Ministerio Pupilar en su función tuitiva de ese segmento, tal como lo considerara oportunamente.

No se vulneraron garantías

En la sentencia, a su vez, se descartaron los planteos respecto a la forma en que fueron tomadas las declaraciones de los menores, la capacitación de la operadora que las realizó, y el supuesto incumplimiento de las formas ordenadas por los protocolos aplicables. Y se concluyó en que la prueba, particularmente, todo lo que rodeó a la realización de las distintas Cámaras Gesell no se produjo vulnerado ninguna garantía del imputado, ni de los niños, se informó desde el área de prensa del Poder Judicial.

Al momento de ponderar la racionalidad de la valoración de la prueba respecto de los delitos imputados, en función de la revisión propia de la Casación, se sostuvo que el Tribunal de grado analizó correctamente los hechos que se le imputaran a Escobar Gaviria, y que los mismos se encuentran acreditados, tanto por las Cámaras Gesell como por toda la otra prueba producida (entre las que ponderan, los testimonios de los menores, sus docentes y familiares, como así también, prueba científica –informes de psiquiatras y psicólogos, por ejemplo– y también lo que surgió respecto del contexto de vulnerabilidad de las víctimas).

Calificación legal

Con relación a la calificación legal, la Cámara confirmó lo resuelto por el Tribunal de Juicio de Gualeguay, integrado por María Angélica Pivas, Roberto Javier Cadenas y Darío Ernesto Crespo, que sentenció al cura el 6 de septiembre de 2017. Casación ponderó las consideraciones que realizó ese tribunal respecto de las características del delito de Promoción de la Corrupción de Menores; y descartó, con fundamentos, lo alegado por la defensa, afirmando por el contrario que para que se diera la calificación de corrupción de menores, no era indispensable el daño efectivo a la psiquis de las víctimas, o que ellas llevaran o no una vida normal, y por ello nada significaba si el psicólogo les habría dado el alta o no: los actos tuvieron idoneidad y aptitud suficiente para la corrupción aludida en la figura.

Finalmente, en la sentencia se consideró que estaba suficientemente fundada la agravante por la calidad de guardador, justificando ello no sólo en la posición de garante del imputado respecto de las víctimas, sino también por los mayores deberes de protección que tenía hacia los niños, sumado a la facilidad que por ello mismo gozaba para perpetrar los hechos, con una extrema indefensión de las víctimas y un gran poder de prevalerse de la situación. Se confirmó, asimismo, la prisión preventiva del imputado, por no haber variado las circunstancias desde la última revisión de la medida que la misma Cámara de Casación efectuó.

El tribunal integrado por Marcela Badano, Hugo Perotti, y Marcela Davite, manifestó que durante la etapa de investigación se vulneró el “interés superior del niño” de uno de los denunciantes al develar los abusos y que se materializó a través del ataque mediático.

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