Unión Industrial de Entre Ríos
Jueves 20 de Septiembre de 2018

La industria entrerriana, entre la difícil coyuntura y los desafíos del futuro

La realidad macroeconómica impacta de lleno en los sectores productivos y generadores de mano de obra. En este contexto, la industria nacional está viviendo tiempos difíciles. El análisis del presidente de UIER.

Por Leandro Garciandía/Presidente UIER
El país está atravesando por una delicada coyuntura. La realidad macroeconómica impacta de lleno en los sectores productivos y generadores de mano de obra. En este contexto, la industria nacional está viviendo tiempos difíciles, con indicadores que advierten que estamos ante una economía en descenso que exige de todos los mayores esfuerzos por salir adelante cuanto antes y volver al camino del crecimiento.
Los establecimientos industriales de Entre Ríos no están ajenos a esta crítica situación. Por el contrario, a diario sufren las consecuencias, con caída de los niveles de producción derivada de una notable baja en las ventas por un mercado interno claramente recesivo, pérdida de rentabilidad, extensión de la cadena de pagos, créditos inaccesibles y con aumentos de la energía (gas y electricidad) desproporcionados. Todo ello termina impactando en una disminución de las proyecciones de inversión y dificultades para sostener las horas de empleo y más aún para crear puestos de trabajo.
Aunque con sus particularidades, estos síntomas de crisis son comunes a la mayoría de los sectores industriales de la provincia, que agregan valor a partir de la materia prima que se origina en el suelo entrerriano. Sólo por mencionar algunos ejemplos, las cadenas arrocera, citrícola, porcina, maderera y lechera son las más complicadas, sobre todo las pequeñas y medianas empresas que conforman el 80% del abanico industrial. Lo grave aún de esta coyuntura es que todavía persisten diversas problemáticas que afectan a las industrias y que incluso se profundizan en momentos complejos. Especialmente, se trata de las dificultades de financiamiento, la fenomenal suba de costos -sobre todo energéticos- y la elevada presión tributaria sustentada sobre la base de impuestos distorsivos que resultan necesarios eliminar.
En primer lugar, la elevada tasa de interés y la escasez de oferta están imposibilitando a las pymes poder acceder al financiamiento. A su vez, esto está generando problemas en la cadena de pagos, que si bien no se ha cortado, sí se registran casos de demoras y extensión de los plazos. En este sentido, consideramos elemental una política de Estado que permita mejorar las condiciones de acceso y dé previsibilidad.
Por otro lado, en medio de la escalada inflacionaria, las industrias están sintiendo una marcada suba de costos. De toda la estructura, lo que más están padeciendo las industrias son los costos energéticos. Nuevamente, los establecimientos están asumiendo desproporcionados incrementos en los valores de las tarifas eléctricas, que en actividades de alta demanda provocan un freno a la propia producción.
A su turno, la estructura impositiva sigue apremiando a los sectores productivos, principalmente por aquellos tributos regresivos que generan distorsiones, como el caso de los Ingresos Brutos y otra serie de impuestos y tasas que en comparación con otras provincias tornan a Entre Ríos cara para producir. En medio de la necesidad de generar recursos por parte de los Estados para equilibrar las cuentas, no consideramos oportuno echar mano al esquema de baja gradual que se comprometieron a llevar a cabo para armonizar el sistema y así reducir la presión que asfixia a las empresas.
Párrafo aparte merece el análisis de la devaluación que, por un lado, para aquellas industrias demandantes de insumos o equipamientos importados impacta en un aumento de costos que son imposibles de absorber. Por otro lado, es importante reconocer que está impulsando a los sectores exportadores a generar divisas, independientemente del esfuerzo que implica el nuevo esquema de retenciones. De igual modo, los industriales insistimos que la competitividad de nuestra economía no puede reducirse sólo al tipo de cambio, sino que debe ser sistémica.
Por todo ello, la XIV Jornada de la Industria de Entre Ríos se constituye en un espacio ideal para debatir sobre las problemáticas del presente y pensar en cómo podemos desarrollar nuestro país de cara al futuro. Por eso, hoy más que nunca, resulta necesario poner sobre la mesa los temas transversales para asumir un rol protagónico que permita revertir este panorama y apostar por el futuro.
Desde esta perspectiva, "Sinergia productiva: un cambio de paradigma", es mucho más que el lema de esta Jornada. Es la definición cabal de la necesidad de transformarnos permanentemente para sortear las dificultades, volver a crecer y sostenernos en el tiempo. Por último, la potencia de la industria es la que hoy nos permite afrontar los desafíos y afianzarnos en esa mirada que trasciende la coyuntura.

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