Solidaridad
Lunes 27 de Agosto de 2018

La Fundación Lázaro abrió una filial en Santa Elena y necesitan donaciones

La institución ayuda a jóvenes a recuperarse de su adicción a las drogas y les ofrece capacitaciones para que puedan forjar un proyecto de vida

El flagelo de las drogas afecta a una gran parte de la sociedad y frente a una demanda concreta de jóvenes que hasta entonces no encontraban respuestas para poder recuperarse de sus adicciones, hace dos años y ocho meses se creó en Paraná la Fundación Lázaro, un hogar impulsado por un grupo de religiosos y de laicos con el fin de brindarles un tratamiento adecuado y gratuito, ya que se trata de personas sin recursos.
Funciona en calle Caputto 1153 y en la actualidad brinda atención a 27 jóvenes, que ingresaron voluntariamente en busca de contención y procuran salir adelante para forjarse un mejor porvenir. Para que puedan lograrlo, desde la institución les ofrecen un proyecto de vida y los capacitan en distintos talleres para que puedan aprender un oficio, como carpintería, tapicería, huerta, vivero y granja, entre otros. "El objetivo es que los jóvenes comprendan que el trabajo los puede ayudar a vivir a ellos y sus familias", sostienen sus referentes.
Quienes están a cargo de la Fundación saben que son muchas la necesidades, pero la capacidad del lugar para atender a más personas que precisan ayuda para superar la dependencia a las drogas es limitada, tanto para las internaciones como la modalidad ambulatoria. Por eso recibieron con gran alegría la noticia de que podían contar con una casa en Santa Elena para expandir su obra y tender una mano a otros jóvenes para que puedan transitar este proceso de recuperación.
En este marco, Jorge Achor, el responsable de la Fundación Lázaro contó a UNO que hace 10 días pudieron inaugurar la nueva sede con la presencia de monseñor Juan Alberto Puiggari, a la que denominaron la Posada del Samaritano: "La abrimos el 18, que es el Día de Santa Elena. Para nosotros es muy importante contar con esta filial, debido a la gran necesidad y demanda que hay". A su vez, señaló: "En Paraná estamos precisando espacio, y a los muchachos que ya tienen un tiempo considerable alojados los mandamos para Santa Elena, para que vayan generando comunidad. Es una cadena".
Achor contó que la obra que llevan adelante es una iniciativa del Arzobispado de Paraná y bajo esta órbita lograron disponer del inmueble para la nueva sede. "Fue siempre la preocupación constante y el interés de monseñor Puiggari y que la iglesia empiece a dar respuesta a los signos de los tiempos con el tema del flagelo de la droga, y esto demanda una atención especial por parte de nuestras parroquias, a las cuales han ido chicos pidiendo ayuda, y la canalizamos para trabajar en esta obra", dijo, y explicó: "En Santa Elena había un templo histórico y ahora abrieron una parroquia y una casa parroquial nuevas, entonces estaba toda esa estructura de la antigua casa parroquial y para nosotros es una bendición contar con ella".
No obstante, indicó que se estaba deteriorando la pintura y tomaron la decisión de reacondicionarla. Como la Fundación se sustenta mayoritariamente gracias a la colaboración de la gente, solicitaron donaciones de pintura blanca para exterior e interior, y camas cuchetas, ya que si bien en la actualidad hay ocho chicos alojados, esperan poder brindarle un lugar a más gente. "Esto sería lo prioritario. Pero también es bienvenida cualquier ayuda, como ropa de cama y otros elementos que puedan ser de utilidad para el hogar", señaló.
Para contactarse con la Fundación Lázaro y brindar una mano para que los chicos puedan salir adelante, se puede escribir a la página de Facebook: Fundación Lázaro, o llamar a los teléfonos (0343) 0343-4364694 o 154637380.

Misión
Jorge Achor valoró la ayuda de la gente que solidariamente forma parte de esta iniciativa, y si bien reciben una ayuda del gobierno provincial en la actualidad, lo que se necesita es mucho para poder da continuidad a un trabajo tan complejo. En casi tres años de actividad, sostuvo que el balance es "muy positivo", y refirió: "Hay muchachos que se recuperaron y lograron ingresar al Ejército como soldados voluntarios, hay otros chicos que han empezado a caminar solos y vamos viendo cómo se van reencauzando en un proyecto de vida, junto a sus seres queridos. Los que siguen con nosotros se suman un poco a la comunidad. Y si alguien tiene alguna recaída, lo recibimos de vuelta, porque la idea es ayudarlos a caminar".
"En lo cotidiano, ellos se levantan, se preparan su desayuno, realizan las tareas de la huerta orgánica, cuyas verduras vendemos en un puesto que tenemos en la misma sede", acotó, y recordó que además producen y comercializan otros artículos en los talleres de tapicería y carpintería.
Nicolás es uno de los internos que agradece haber llegado a la institución y compartió su testimonio: "Tengo 31 años y tuve problemas de adicciones. Había estado en otros rentos de rehabilitación con algunas recaídas y ahora hace más de un año y medio que estoy en la Fundación Lázaro", sostuvo. A su vez, aseguró: "Las adicciones te llevan a perder muchas cosas, como tiempo, afectos y demás. Cuando me enteré de esta posibilidad llegué acá y estoy muy agradecido, porque me pudieron brindar un proyecto de vida y una salida laboral. Estudio peluquería y estoy encaminado". Asimismo, afirmó: "Vengo luchando desde los 18 años para recuperarme y lo estoy consiguiendo".
En su Fanpage Fundación Lázaro, explican cuál es la misión de los voluntarios que llevan adelante la tarea de rehabilitación: "Trabajamos en un real compromiso para intentar contener a los hermanos excluidos en situación de calle, víctimas de las adicciones, ayudando al Estado en su tarea y siendo portadores de fe y esperanza, mediante una obra de caridad y una vida evangélica. Lázaro busca rescatar a los que pidan ayuda, integrarlos a la comunidad".

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