Ferias
Viernes 17 de Noviembre de 2017

La feria que se renueva en cada presentación otra vez abrió sus puertas

Emprendedores de la provincia y de diversas latitudes ofrecen sus producciones en Puerto Nuevo de Paraná, de 10 a 21 y hasta el lunes

Puerto Nuevo es el lugar elegido otra vez. Las carpas van desde la Sala Mayo y terminan después de la Plaza de las Colectividades, en la rotonda, donde se montó además una serie de juegos para niños. Hay de todo y lo ofrecen más de 100 puestos con producciones entrerrianas, pero también de otros expositores que llegaron desde lejos para mostrar lo que hacen a diario. Hasta el lunes la feria estará abierta de 10 a 21 y más allá de la impronta comercial, con el paso del tiempo se ha instalado como un verdadero paseo.
La feria se renovó con nuevas propuestas para conocer y recorrer, y comprar que para eso está hecha. Entre los expositores hay respuestas que se repiten: más allá de lo que venden y que es mucho en general, la posibilidad de mostrar lo que hacen les abre las puertas para hacerse de nuevos clientes con relaciones que se fortalecen luego de esta instancia. Por eso también es interesante y necesaria la iniciativa para el emprendedor.
Esta propuesta es organizada por la Municipalidad de Paraná a través de la Secretaría de Producción, Innovación y Empleo. Abrió ayer, pero para la tarde todavía había carpas que si bien estaban armadas, los stands no y trabajaban para dejar todo a punto. Que no queden lugares vacíos es también una necesidad del feriante y por eso más de uno apuraba sus pasos para dejar su lugar en condiciones.
Hay más de 100 iniciativas económicas en exposición. Son artesanos, emprendedores de todo tipo. La entrada es libre y gratuita.

Constancia
Fue la constancia de sus varias presentaciones, la regularidad con la que vuelve a realzarse lo que instaló a esta feria como un paseo de fin de semana largo. Entre los puestos uno puede encontrar cuchillos, ollas, artículos de decoración, accesorios, cuadernos y agendas, juguetes, plantas, todo tipo de objetos, y hasta incluso gastronomía.
Pero además, por ejemplo, en uno de los puestos ofrecen como un servicio el sistema de realidad virtual, es ese en donde uno se coloca una especie de lentes o casco y puede tener la experiencia de ir en una montaña rusa entre otras posibilidades.
Además, en la feria se destaca un patio de comidas y bebidas, hay hasta cervezas artesanales, y los puestos lucen como si fueran carribares, pero en pequeños gazebos.
En uno de los puestos ofrecen chacinados artesanales, embutidos cuyo aroma se siente desde lejos. Tienen incluso hasta una pata de jamón crudo hecho de manera artesanal. De él extraen fetas con las que Olga Campos de Don Linus prepara sándwiches que adereza con un poco de aceite de oliva. La mujer contó que lleva más de 11 meses el proceso de estacionamiento para que la carne quede de esa manera y luego, entre una semana y 10 días para lograr el ahumado.
Como hace pocos años que renovaron el emprendimiento, esta familia de Crespo necesita de la feria para poder mostrar lo que hacen. Además ofrecen para degustar y eso, dijo Campos, en otras instancias no lo pueden hacer.
Así se han ganado clientes de Córdoba y de Buenos Aires, turistas que visitaron la feria y como otros paranaenses luego les siguen comprando. Hasta el lunes, ya sabe, logrará vender hasta dos patas entre otros productos que desarrollan.
La que empezó con los cactus como si fuera un pasatiempo y luego logró una verdadera colección es Andrea Gabas y ayer estaba junto a su pareja Martín Díaz. Contaron que en la casa tienen un pequeño vivero. La manera tan vistosa y prolija con la que armaron su puesto llamaba la atención de cualquier visitante.
"Todos florecen", dijo Gabas UNO que es enfermera, pero encontró en los cactus un cable a tierra. Los precios van desde los 40 pesos hasta tiene uno de 400. Es que lograr una sola suculenta de las más chicas le lleva hasta 4 años y tiene de una especie que solo crece de semilla, "no larga hijos" como se dice en la jerga, y entonces el trabajo es milimétrico.
Entre los dos contaron que es la segunda vez que participan de una feria porque en sí no hacen los cactus para vender, sino porque simplemente les gusta la tarea; además son estudiosos del tema.
En la rotonda del puerto hay instalados numeros juegos para los chicos, son para saltar, correr, jugar y cansarse. A su alrededor también hay instalados diferentes tipos de puestos. Los hay de pororó y hasta de ropa: en un cartel se leía: "Dos prendas por 150 pesos".
Más atrás y con buena ubicación se puede encontrar el stand de Claudia Dell' Olio. Es de Mendoza, de Valle de Uco y su familia es productora de aceite de oliva de extrema pureza, prensada en frío y sin mezclar, así lo contó. Ofrecen el aceite en varias presentaciones, y a buen precio –130 pesos el litro y tres litros por 300 pesos–. "Esta es la oferta que tenemos para la feria", dijo la mujer. Además ofrecen batidos de frutas de durazno y ananá, frutilla y un mix, también fernet artesanal. Es sin dudas otros de los puestos que hay que visitar.
También hay parrillas y discos, chapas decorativas, cuadros realzados por artistas, una editorial, tejidos, sahumerios y esencias, tejidos, sublimaciones, almohadones, tazas y marroquinería entre otras opciones.
Si el tiempo los acompaña, la visita a la feria será una verdadera opción para este fin de semana largo, al menos esa era la expectativa que se respiraba ayer entre las carpas en la costanera paranaense.

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