Crisis Económica
Jueves 16 de Agosto de 2018

La crisis en el sector arrocero se agudiza por los altísimos costos de la energía eléctrica

El gobierno provincial les ofreció una quita del 25% en el costo fijo de luz en meses que no hay riego. Ellos piden 75% para todo el año. Esperan respuesta

Junto con Corrientes, Entre Ríos es una de las principales provincias productoras de arroz del país. Sin embargo, la actividad se redujo drásticamente en los últimos 20 años como consecuencia de una fuerte pérdida de rentabilidad, asociada a los altos costos que requiere su cultivo, sobre todo el de la energía eléctrica que se utiliza para el riego.
"Para el sector está muy complicado, los costos se han ido muy altos", comentó a UNO el ingeniero agrónomo Luis Marcogiuseppe, integrante de la Cooperativa Arrocera de San Salvador, quien señaló que están esperando una respuesta por parte de las autoridades de Enersa: "El problema es el costo fijo. Antiguamente se hacía una facturación monómica por cinco meses. Pero ahora, cuando firmamos un nuevo acuerdo, la facturación pasó a ser anual y el costo fijo se llega a pagar los 12 meses del año. Teóricamente, por ser una tarifa estacional, habría un descuento en los meses en los que no se realiza riego", refirió.
En este marco, comentó que el mes que viene comienza la siembra –que puede extenderse por el período de dos meses–, y ya en noviembre se empieza a regar. Desde entonces y hasta febrero –o marzo si se trata de una época de sequía– se utilizan los pozos para riego, por ende se incrementa el consumo de energía eléctrica y los importes que deben abonar son exorbitantes. Pero también tienen que pagar cuando no los usan y por eso plantean que no se les cobre esos meses.
Frente a esta situación, funcionarios provinciales ya habían recibido a los productores a fines de enero y fue cuando avanzaron en los cambios de la fórmula con la que se calcula la tarifa eléctrica para el sector. A fines de mayo y principios de junio mantuvieron una mesa de trabajo en Enersa con sus representantes. A principios de julio tuvieron la última reunión en San Salvador, en la que estuvieron presentes el senador por ese Departamento, Lucas Larrarte, el intendente Marcelo Berthet, y el ministro de Economía de Entre Ríos, Hugo Ballay, quien les acercó una propuesta de bajar un 25% el costo fijo de la luz durante los meses que no utilizan el servicio, es decir, por el término de ocho meses. Sin embargo, no conformó al sector.
César Villón, presidente de la filial de San Salvador de Federación Agraria Argentina manifestó: "Le dijimos que era insuficiente y pedimos una rebaja del 75% del costo fijo para los meses 12 meses. El ministro nos dijo que el martes siguiente nos contestaría. Irónicamente observé que no aclaró de qué año, porque ya pasó más de uno y todavía no recibimos ninguna respuesta".
El dirigente recordó a UNO que "la factura se compone de energía propiamente dicha, costo fijo y los impuestos, como el IVA, entre otros", y analizó: "De esos costos fijos que refieren al gasto en que incurre la empresa para el mantenimiento de las líneas, nosotros aducimos que en los meses que no regamos se ve prácticamente reducido a cero".
Villón se mostró incrédulo cuando se le consultó si esperan una pronta solución: "Tengo 55 años, soy productor de toda la vida y soy ingeniero agrónomo hace 28 años. Estamos todos bastante escépticos. A los políticos, los gobernantes y los sindicalistas no les creemos, y la gente ya a mí tampoco, porque yo lo único que traigo son promesas, con la diferencia que yo no me lleno de plata, porque soy gremialista del agro ad honorem", fustigó.

Altos costos
En las últimas dos décadas, el cultivo de arroz se redujo a un tercio en la provincia. De 160.000 hectáreas que llegaron a sembrarse en 1998, bajó a 62.000 en la campaña anterior en todo Entre Ríos. También disminuyó a la mitad la cantidad de productores. En su análisis, Hugo Müller, productor desde hace casi 40 años y actual presidente de la fundación Proarroz –creada en 1991 por un grupo de arroceros para impulsar acciones para "introducir avances que permitieran mejorar la calidad de la producción y la inserción del arroz argentino en el mercado mundial"– señaló: "Es entendible que menos gente se dedique a esto. La caída de la actividad se da por la falta de estabilidad, la alta presión impositiva, la suba de los combustibles y elevados costos de la electricidad: la tarifa de Enersa para la energía para riego es altísima".
En este marco, señaló: "En este momento no se está regando, pero se nos cobra el cargo fijo de energía y varía entre 30.000 y 40.000 pesos por mes por cada pozo, aunque no se lo utilice. Es un disparate".
"Es un cultivo que en el mercado internacional está bien, se está vendiendo y no tiene un mal precio: anda en 5,20 o 5,30 pesos. El problema básicamente es el costo de la energía y del combustible también para los que riegan con gasoil", aseguró Müller, y mencionó que en términos generales el costo de producción en dólares en el país fue creciendo y pasó de los 1.100 y los 1.200 dólares, que era el promedio histórico, a los 1.700 dólares".
Por su parte, César Villón examinó: "Las arroceras de la zona son de alrededor de 80 hectáreas; para esa extensión el productor tiene un pozo del cual saca agua y consume alrededor de 120.000 kilowatts hora (kwh) por todo el período del riego. Cada kwh cuesta 5,80 pesos con IVA. Yo, por ejemplo, pagué una boleta de luz de 712.000 pesos, de los cuales 200.000 eran de consumo de energía; el resto son 30% de impuestos y 50% son de costos fijos".
"Excepto que haya sequía, normalmente para el arroz con 80 u 82 días de riego es suficiente. Enersa también nos cobra todos los meses que no se riega y en ese tiempo estamos pagando únicamente por tener la línea en el campo casi 50.000 pesos por mes", lamentó.
Por último, subrayó que las subas de combustible también afectan drásticamente al sector y observó: "De las 60.000 hectáreas que se siembran con arroz en la provincia, solo se riegan 18.000 utilizando electricidad, el resto es con gasoil. En mi caso uso los dos sistemas, porque hay lugares donde no hay tendido eléctrico. Para contar con ese servicio, tendría que gastarme casi un millón de pesos en la bajada de la línea del camino que va por la ruta hacia mi campo", concluyó con desánimo.

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