Producción
Miércoles 21 de Marzo de 2018

La citricultura afectada con nuevos casos de HLB y peligra su futuro

"Se descontroló, se complicó", dijo Borgo, presidente de la Federación que reúne a los productores. Toman medidas de contingencia

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) reforzó las acciones de control en Entre Ríos contra el Huanglongbing (HLB) y amplió la superficie de monitoreo, tras el resultado positivo en nuevas muestras tomadas del insecto vector de la plaga a fines de febrero y principio de mes. "Se descontroló, se complicó", dijo a UNO Fernando Borgo, presidente de la Federación del Citrus de la provincia.
El 19 de marzo, el Laboratorio de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) confirmó cinco resultados positivos en insectos vectores de HLB –tres en adultos y dos en estadios ninfales– de un total de 81 muestras tomadas en Federación.
Las inspecciones, cuyos resultados arrojan un total de ocho casos positivos en Diaphorina Citri hasta el momento en Entre Ríos, se llevaron a cabo los días 27 y 28 de febrero, 1° y 6 de marzo, en el marco del Programa Nacional de Prevención del HLB que coordina el Senasa e integran distintas instituciones nacionales y provinciales del sector público y privado.
"Veníamos haciendo un trabajo de prevención del ingreso de la bacteria y creíamos que estaba controlado porque la teníamos en Misiones, a 600 kilómetros. Creíamos también que si hacíamos bien las cosas podíamos evitar que ingrese. A su vez fortalecimos con aportes privados el monitoreo en la zona para tratar de saber lo antes posible si llegaba a ingresar. En otros lugares pasó que se dieron cuenta tarde y para entonces ya tenían muchas plantas infectadas", dijo Borgo con preocupación y relató: "El 20 de diciembre Senasa nos comunicó que dio positivo un análisis de unas muestras de insectos. Se hizo todo un monitoreo que daba negativo y faltaban el análisis de algunas muestras de esas 600 que se tomaron. En esas últimas aparecieron dos casos más en la misma zona, pero mientras se estudiaba el lugar se hicieron monitoreos intensivos de rutina en el resto de la región citrícola y se encontraron esos tres casos más".
Contó que en Brasil, la enfermedad entró en 2004 y en San Pablo se llevó el 50% de la citricultura. En los estados más al sur tuvieron tiempo para organizarse. Hoy les cuesta dar pelea, pero al momento en esa zona están pudiendo producir aunque a muy altos costos y con grandes riesgos. "Pero la organización de los citricultores es bastante buena", agregó Borgo.
En Florida, Estados Unidos, la enfermedad entró en 2005 y hoy afectó al 60% de su citricultura. Al parecer, la metodología para enfrentarla fue diferente que en Brasil y de alguna manera trataron de convivir con la enfermedad, pero no les dio resultados y hoy no pueden producir.
"Ahora tenemos que organizarnos para ver cómo la combatimos. Desterrarla es imposible porque no hay cura. Son los primeros casos, la ventaja es que aún es incipiente", dijo Borgo.

Suposiciones
En la Federación del Citrus manejan al momento dos hipótesis. Saben que la única manera de que haya ingresado la enfermedad es a través de la mano del hombre y no por un hecho natural. Entonces sostienen que una posibilidad es que alguien haya traído a la provincia plantas infectadas o quizás la enfermedad vino dentro de material vegetal a procesar en los parques entrerrianos.
"Tenemos que controlar el ingreso de la fruta sin procesar porque no te da garantía y controlar el ingreso de material vegetal sin certificar; las plantas que se hagan en la zona tienen que estar bajo normas de Senasa", dijo Borgo quien fue autocrítico, pero también contundente: "Hago el mea culpa, aún no tomamos dimensión del problema y tampoco lo ha hecho el sector productivo, empresarial, político ni Senasa; no hemos hecho todo lo posible. El Estado es un actor importante porque direcciona las políticas y ante situaciones particulares tiene que tomar medidas particulares. Ahí vemos que no acompaña y mucho más cuando hablamos de un sector económicamente que carece de recursos, es un sector golpeado".
También sostuvo: "A los puestos de controles los pedimos desde hace más tres años, es la provincia (por el Estado) la que tiene esa facultad y es una voluntad política que se necesita. Nos dicen que sí y los puestos de controles no están; y está todo proyectado para que se cobre una tasa al productor para solventar esos costos".

Acciones
Según informó Senasa, tres muestras fueron tomadas fuera del área bajo contingencia donde no se habían detectado casos positivos hasta el momento. Por eso, se aplicará ahora el plan de contingencia en la zona.
Las principales acciones consisten en inspeccionar el total de las plantas en un radio de 10 kilometros desde el foco detectado, concientizar a la población sobre la problemática, restringir el movimiento de fruta fresca cítrica sin proceso y prohibir el traslado de material de propagación.
Además, aquellos productores con detecciones en estadios ninfales, deberán erradicar las plantas donde el ejemplar se encontraba posado. Durante dicho estadio el vector no posee movilidad, y se estima que adquiere la bacteria en la misma planta.
Desde 2010, el Senasa ejecuta un sistema de vigilancia para la detección precoz del HLB. Este sistema incluye la inspección visual en plantaciones citrícolas y arbolado urbano, y la toma de muestras del insecto vector y de material vegetal con síntomas sospechosos para su análisis.
Es importante resaltar que en los últimos nueve meses se duplicó el personal capacitado por el Senasa que realiza dichas acciones, a partir del convenio con la Asociación de Citricultores de Concordia (ACC) que aportó 10 personas dispuestas a monitorear, a los 11 en actividad, cuyo resultado es un aumento en la superficie controlada, y mayor posibilidad de encontrar de manera temprana el HLB.

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