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La Ciencia de Datos aporta múltiples posibilidades para abordar la realidad

El Big Data genera un gran interés en diferentes ámbitos y cada vez más profesionales de diversas disciplinas se especializan en el tema

Sábado 31 de Agosto de 2019

“Cada vez que deslizamos nuestros dedos por una pantalla e ingresamos a una página web para hacer una compra o buscar una dirección, cada vez que hacemos un posteo, damos un like o subimos una foto a las redes sociales, cada vez que usamos la tarjeta de crédito, el GPS, cada vez que… estamos generando datos, ¡cantidades espeluznantes de datos espontáneos! (de hecho, en los últimos dos años la humanidad produjo más datos que en toda su historia previa). ¿Adónde van parar? ¿Quién los analiza, los procesa, los usa y para qué? ¿Acaso nos espían? ¿Cómo afectan nuestra vida?”, reza en la contratapa del libro Big Data: un manual para conocer la ciencia de datos que ya invadió nuestras vidas, cuyo autor, Walter Sosa Escudero, disertó ayer en Paraná para explicar de qué se trata este fenómeno, presente en la vida cotidiana de cada persona, y que despierta un gran interés a nivel global.

El especialista, quien es director del Departamento de Economía de la Universidad de San Andrés e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), estuvo presente en las Jornadas Regionales de Ciencias de Datos, que se desarrollaron en la sede regional de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), institución en la que se está dictando una serie de cursos de posgrado vinculados a la temática y se impulsa la creación de la Maestría en Minería de Datos, que está en vías de aprobarse por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau).

“Big Data tiene que ver con este fenómeno de datos masivos que se producen por interactuar con dispositivos que están interconectados, como teléfonos celulares, redes sociales, aparatos de GPS, tarjetas SUBE y este tipo de cosas, que producen espontáneamente una tremenda cantidad de datos por parte de la gente, mientras está haciendo cosas cotidianas”, explicó a UNO Sosa Escudero, quien destacó el interés que existe sobre esta disciplina en todo el país, ya que esto permite que se difundan sus alcances y posibilidades y se derriben mitos sobre su uso.

Estas técnicas han adquirido enorme importancia en áreas tales como estrategias de marketing, soporte de decisiones, planeamiento financiero y el análisis de datos científicos, entre otras, según explican en el sitio oficial de la UTN, y la gran ventaja es que pueden ser aprovechadas en distintos ámbitos, como los negocios, la industria, el gobierno y la investigación, para identificar problemas, u obtener respuestas sobre preferencias o tendencias.

No obstante, una de las principales resistencias que aparece a la hora de pensar en la utilización del gran caudal de información que los usuarios producen al conectarse, es que los datos que se generan se pueden utilizar con fines diversos que muchas veces dejan expuesta la intimidad de las personas. Ante la sensación de que se espía a la gente a través de este sistema, el experto aclaró: “Ocurre, pero no necesariamente con fines maliciosos. Es con todos los fines: cuando uno pone datos en Google Maps para ir a un lugar a otro, está recibiendo un servicio, pero también es cierto que está brindando esos datos para cualquier tipo de fin, ya sea comercial, político, entre otros. Entonces, como con cualquier tecnología, hay que ser cauto”.

Sobre este punto, reflexionó: “Yo no sería extremo, porque si la alternativa es no interactuar con los algoritmos, nos perdemos sus beneficios, como por ejemplo poder interactuar a través de las redes sociales con amigos de todo el país. Si bien si lo usamos libremente perdemos seguridad, obviamente se recomienda no compartir datos sensibles, como los referidos a tarjetas de crédito y demás. Pero, francamente, la gente tiende a sobreestimar los problemas y no las soluciones que aporta este sistema. Más bien que existen problemas de seguridad y que pueden ser delicados, pero hay que sopesarlos a la luz de las soluciones”.

Acerca de las utilidades del Big Data, comentó que se usa prácticamente tanto para el sector público como para el privado y explicó: “Por ahora los principales éxitos tienen que ver con encontrar patrones con los datos. Es difícil pensar en un área de la sociedad que no esté impactada por ellos”.

No obstante, aclaró que los gobiernos deben velar por la credibilidad de la información que se genera, ya que el servicio que le compete está vinculado a la credibilidad y la comparabilidad: “Cualquier estadística pública no solo tiene que satisfacer el estándar científico, sino que tiene que ser transparente y tiene que ser comunicable y estable. O sea, no se puede medir la pobreza de dos formas distintas, porque se pierde comparabilidad, a diferencia de ciertos emprendimientos privados; por eso a veces lleva más tiempo procesar esos datos”.

Por otra parte, indicó que se trata de una formación que está en auge y opinó: “Esto debería llegar al público en general. Creo que algunas ideas básicas de todo esto pueden formar parte de la currícula de la escuela Secundaria. La gente tiene miedo a lo que no entiende, y lo pierde cuando puede aproximar al mecanismo, y la difusión de lo que hace la Ciencia de Datos tiene el beneficio de permitir que los algoritmos funcionen pero que la gente entienda de qué se trata”.

Por otra parte, Sosa Escudero recalcó que “la Ciencia de Datos es interdisciplinaria” y sostuvo: “No es lo importante que un politólogo aprenda computación para hacer el trabajo de un programador, sino que aprenda lo suficiente como para poder interactuar. Al igual que un físico no debe entender la complejidad de la política, pero sí entender lo suficiente”.

“Hay mucho interés en esto, del bueno y del malo, porque es importante entender de qué se trata, pero mucha gente piensa que esto es mágico y no hubo ni va a haber ninguna disciplina que lo sea, pero eso no le resta importancia a cada una. Lo importante es difundir, para que aparezca la Ciencia de Datos como una disciplina seria, que tiene ventajas y desventajas, pero no tiene magia”, subrayó, y señaló que más que una carrera o una formación, el Big Data es una “visión” que está en auge.

Propuesta académica

El Big Data viene generando un gran interés en profesionales de diversas disciplinas y para atender una demanda concreta, en la UTN Regional Paraná impulsaron la creación de un espacio de formación para que se puedan especializar en este tema. En este marco, desde abril del año pasado comenzaron a dictarse una serie de cursos vinculados a la Minería de Datos. María Inés Mastaglia, subsecretaria de Posgrado de la UTN, contó a UNO que fue la doctora Ana Haedo, exdirectora de la Maestría en Minería de Datos en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y actualmente directora de la propuesta que ofrece la UTN Paraná, quien trajo está formación a Paraná. “Ahora se están haciendo los cursos, con 20 alumnos egresados de diferentes carreras”, indicó.

Por último, recordó que los cursos en Minería de Datos, que comenzarán a dictarse nuevamente al inicio del ciclo lectivo del año que viene, están destinados a egresados de diversas carreras que requieran formación específica en esta temática, como Economía, Administración, Actuarios, Medicina, Biología, Bioingeniería, Bioinformática, Agronomía, entre otras.

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