Educación
Domingo 24 de Septiembre de 2017

Juegos y deportes alternativos en las escuelas para fortalecer valores y una sana convivencia

Capacitación. Tchoukball, faustball, ultiball, jugger, kinball, kubb, wododball, hitball y kickingball son disciplinas reconocidas en el mundo. Con su inserción se busca mejorar el contexto escolar y el desarrollo integral de los chicos

Educar para la paz es uno de los fines implícitos que tienen una serie de deportes que se los denomina alternativos, por su bajo conocimiento público, aunque muchos de ellos tienen más años que los que se conocen tradicionalmente. Como toda disciplina deportiva llevan consigo los valores del aprendizaje, de la tolerancia, del respeto a las normas, de la convivencia, del compromiso colectivo. Pero añaden como aspectos sustantivos el casi nulo roce físico –que a veces provoca confrontaciones o problemas– y también el interés por la innovación que crea en aquellos no interesados en los deportes tradicionales.


En las escuelas resultan ser habituales las clases de vóley, hándbol, básquet y hasta fútbol. Sin embargo, en algunos establecimientos escolares –de la costa del Uruguay- y Centros de Educación Física, empezaron a aparecer algunos deportes de extraña pronunciación y dificultosa escritura, como tchoukball, faustball, ultiball, jugger, kinball, kubb, wododball, hitball y kickingball.


Desde el Consejo General de Educación (CGE), a través del área de Educación Física, se está desarrollando un programa de capacitación de Deportes Alternativos, correspondiente al Programa Saber Más. Días atrás se desarrolló una doble jornada en la ciudad de Gualeguay, con más de 80 profesionales inscriptos. En agosto se realizó una actividad similar en San Salvador, y en octubre está prevista en Feliciano.


La charla estuvo a cargo del profesor Miguel Pérez, que posee experiencia en la decena de deportes alternativos presentados. Son de fácil comprensión y sencilla aplicación en las escuelas, y está comprobado que favorecen el fomento de la convivencia, mejoran el respeto y la tolerancia, y amplían el diálogo entre los alumnos.


Entre los beneficios, añaden el aporte a la asignatura de Educación Física con situaciones motrices novedosas; pueden ser practicados por ambos sexos; no requieren grandes instalaciones; y hacen que la práctica física no caiga en la rutina. Permiten también un rápido acceso a situaciones de juegos reales, porque se basa en habilidades sencillas. Y fundamentalmente, suelen valorar más la cooperación, que la competición.


"En realidad –aclaró Pérez a UNO– los deportes y juegos alternativos que les di a los profes y a los estudiantes de Educación Física son en base a la experiencia que tengo, es decir que esto lo hago con el alumnado. Solo en el jugger hay contacto, pero con armas hechas con flota-flota de natación. En Alemania tiene muchos adeptos y acá se juega mucho en La Plata. Es el arte del combate, sin la espada o la lanza, sino que es estrategia de juego", contó. El jugger es un deporte de equipo que combina elementos del rugby y de gimnasia, originado en Alemania entre los años 1989 y 1995, basado en el film Sangre de héroes de 1989. Se basa en la habilidad y la estrategia, no en la fuerza de los jugadores, ya que limita los golpes fuertes y el contacto físico.


"En esta época en que las nuevas generaciones están con el I Phone o teléfono celular, aportamos estas experiencias para de alguna manera innovar, practicando deportes con elementos que se pueden reciclar o requieren un muy bajo presupuesto. Y además resulta una variante para aquellos que no quieren jugar a los deportes tradicionales, para incluirlos", sostuvo el capacitador.


El tchoukball tiene una fuerte inserción en Concordia. De hecho, en 2018 se realizará el Torneo Panamericano de la especialidad en la Capital del citrus.


"La idea es que no solo jueguen mayores de 18 años, sino trabajar en los niños, en el semillero. Ya se juega en escuelas y en el Centro de Educación Física de Concordia; además hay una liga regional, y por ejemplo cinco equipos en Chajarí", contó.


El tchoukball es un deporte internacional, jugado en países de Europa, Asia y América, como Taiwán, Reino Unido, Suiza, España, India, Japón, Canadá, Brasil, Estados Unidos, Italia, la República Checa, Hong Kong, Macao, Singapur, Argentina, Perú, Uruguay, Colombia, México y Chile. Incluso, desde 1971 hay una Federación Internacional de Tchoukball. Consiste, en pocas palabras, en la participación de dos equipos de siete o cinco jugadores cada uno que deben anotar puntos cuando la pelota rebota en cualquiera de las dos canastas, desde fuera de un semicírculo que enfrenta el trampolín, y que posteriormente toque el piso antes que recupere el contrincante. Se podría decir que combina hándbol y básquet. "A nivel escolar, es fuerte en Concordia", remarcó.


Pérez remarcó que desde hace varios años incursiona en esto que se denominan deportes alternativos. "Tienen el mote alternativo para identificarlos de alguna manera, pero muchos de ellos son muy antiguos y con asociaciones internacionales que los regulan", explicó.


Justamente, el profesor se encuentra vinculado en los últimos tiempos, con el faustball. "En mayo se jugó el mundial en Taiwán –pero la modalidad beach, y Pérez viajó con una formación nacional–, que es cinco contra cinco. "Al faustball lo estoy entrenando con alumnos de Concordia, y este fin de semana –por el que está en curso– se realizaba el torneo nacional en San Fernando, Buenos Aires, pero no pudimos concurrir porque aquí en Concordia los festejos por el Día del Estudiante se realizan durante toda la semana, con carrozas, serenatas, bailes", contó.


El faustball tiene origen en la antigua Roma. Con el tiempo fue adaptado por los alemanes, y es practicado en los cinco continentes. Tiene similitud con el vóley, aunque las dimensiones del terreno son más amplias, y la pelota puede picar una vez, se pueden ir dando pases con un pique hasta pasar nuevamente la pelota por encima de la red.


"La idea de la capacitación es poner en escena a estos deportes. A los más de 80 asistentes al curso, se les dio una constancia de la participación, pero para certificar que se le otorgue el puntaje, de 0,51 puntos, cada docente tiene que presentar al menos tres de la docena de deportes expuestos, con videos de haberlos llevado a la práctica con alumnos, y presentarlos en la Dirección de Educación Física", planteó Pérez.


Otros deportes vistos durante los días de capacitación fueron el kickingball, con similitud en el esquema de juego del sóftbol, pero con el pie en lugar de batear. El ultiball es una mezcla de disco volador, fútbol americano y otras reglas, que se puede jugar en una cancha de vóley.


El woodball, contó Pérez, es un deporte en el que se utiliza un mazo de madera para pasar una pelota a través de unas puertas (se asemeja más al golf). El kinball es un deporte por equipos creado en Canadá en la década del 80 del siglo pasado, y cuenta con una federación internacional. Se juega con una pelota gigante; el objetivo del juego es tirar el balón y que el equipo contrario trate de impedir que toque el suelo, y volver a preparar un nuevo lanzamiento.


Finalmente, otras disciplinas expuestas en la capacitación fueron el kubb (juego de puntería, estrategia y coordinación de movimientos con piezas de madera, que se remonta a más de 10 siglos); hitball; spikeball y hasta sóftbol con elementos no convencionales.



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