La Provincia
Viernes 30 de Noviembre de 2018

Implantes mamarios: descartan riesgo con productos de calidad y controles

Una entidad internacional advirtió sobre posibles efectos secundarios, que causaron preocupación. Especialista aclaró que las actuales son más seguras

La Confederación Internacional de Sociedades de Cirugía Plástica (Icoplast), que reúne a entidades de 60 países, entre los que se encuentran Estados Unidos, Canadá y Australia, difundió un comunicado a nivel global en el que afirma que "los implantes mamarios se consideran seguros en general, aunque pueden tener efectos secundarios raros y graves", y que "los problemas más comunes asociados a las prótesis son la contractura capsular, su desplazamiento y su rotura". Y una de las consecuencias observadas que más inquieta es la aparición de una forma rara de cáncer: se trata del linfoma anaplásico de células grandes asociado a implante mamario (BIA-ALCL).
Junto con la lipoaspiración, el aumento del busto es una de las cirugías más frecuentes en la Argentina, sobre todo en mujeres de entre 18 y 35 años. En este marco, la noticia alarmó a numerosas pacientes, que enseguida hicieron la consulta a su cirujano para conocer más sobre el tema y saber si están expuestas a algún peligro.
El médico paranaense Carlos Trillo, especialista en cirugía plástica y reparadora, aclaró que "a nivel mundial se registraron alrededor de 500 casos de un 'linfoma de células gigantes', que aparece sobre todo en el tipo de prótesis texturadas y en pacientes que después de muchos años que no se las han cambiado y que se han encapsulado".
"Solo hubo un caso fatal por este motivo. Es un linfoma totalmente curable", dijo a UNO, y subrayó: "Está demostrado en pacientes que se han hecho estudios que el grado de incidencia de tumores es muy raro y alcanza el 0,0001%. Hay millones de pacientes que tienen colocadas prótesis de mamas y el grado de complicaciones realmente es mínimo, y hay que explicarlo para llevarles tranquilidad".
"Me han consultado muchas mujeres por este tema, a veces asustadas, pero en la comunidad médica se viene hablando sobre esto hace un par de años. Debemos aclararles que son cosas que a futuro pueden pasar, pero es muy raro, y ya se sabe cómo se diagnostica y se trata. No hay que alarmar a la población", destacó.
El especialista hizo hincapié en que hay que controlarse con mamografías o resonancias mamarias para minimizar cualquier complicación que pueda surgir en torno a este tipo de intervenciones, observando si las prótesis se endurecen. Asimismo, destacó que con el correr de los años los implantes han ido cambiando y mejorando notablemente su calidad para garantizar no solo mayor durabilidad, sino sobre todo menores riesgos. "Las prótesis nuevas en muchos casos quedan intactas con el paso del tiempo, pero no son eternas porque su unión al organismo es lo que va modificándose. La cápsula por ejemplo es una reacción que puede darse a los cinco, 15 o 20 años de la cirugía, ya que después de años de haberse colocado la prótesis se forma una cubierta, que es una fibrosis que la recubre completamente, pero en algunos pacientes se genera con mayor grosor y eso hace que la mama esté dura, haya una retracción y produzca riesgo de que se rompa. Cuando pasa eso es el momento de cambiarla", afirmó.
También resaltó que los especialistas tienen la obligación de informar a quienes consultan para hacerse una cirugía estética mamaria sobre todas las posibles consecuencias y complicaciones que pueden tener al operarse. Al respecto manifestó: "Puede haber complicaciones inmediatas en el posoperatorio, como un hematoma o una infección. En el primer caso puede haber un vaso sanguíneo que esté cauterizado, pero la paciente se movió, se golpeó u otro motivo, y sangra. Entonces se forma como una pelota debajo de la mama, que duele. Se soluciona volviendo al quirófano, se abre la mama, se saca toda esa sangre y se cauteriza el vaso que sangró. Se coloca la prótesis, se cierra la herida y listo".
Sobre este punto, indicó que no hacer esta intervención y dejar que la sangre se reabsorba genera el riesgo de que la paciente tenga una asimetría: "Le puede quedar una mama más grande que la otra, o causar otra complicación a largo plazo, como la cápsula", aseveró.
Respecto de las infecciones, según dijo, se pueden dar de los siete a los 10 días posteriores a la cirugía, o al mes inclusive. "En esos casos la mama está roja, caliente, turgente, ya que hay una bacteria que está debajo de la piel, entre la prótesis. Se trata con antibióticos específicos. Puede ocurrir, aunque no es habitual, que no presenten mejoría aún con tratamiento, y hay que sacar la prótesis, hacer las curaciones y recolocarla a los tres meses", expresó.
Por otra parte, advirtió que quien esté considerando un implante debe verificar que el cirujano tenga su título y que sea un especialista inscripto en alguna sociedad de cirugía plástica que lo avale, ya que "hay ginecólogos o médicos esteticistas que se dedican a realizar esta operaciones pero no tienen la experiencia y esto puede tener consecuencias en la salud", dijo.

Avances tecnológicos
Acerca de cuáles con las prótesis más usadas por los profesionales en el país, explicó: "Por lo general utilizamos la marca que a nuestro criterio nos parece que es lo mejor que hay en el mercado, con la que las pacientes quedan muy conformes, los resultados a largo plazo se manifiestan perfectamente y hay menos cápsulas a futuro". Acto seguido, sostuvo que es importante la experiencia: "Llevo 27 años trabajando en esto, conociendo cuáles son las que mejor han funcionado y son las que coloco a las pacientes. No es una cuestión de costo".
En este marco, recordó que la calidad de las prótesis se fue modificando con los años y refirió: "Ahora las paredes de las prótesis tienen como tres capas y es prácticamente imposible que se rompan: incluso se pueden golpear muy fuerte y es difícil que se vayan a romper ni deformar".
Asimismo, comentó: "Otra característica es que tienen gel cohesivo, es decir que si ocurriera un accidente extremo y sí se rompe, esa silicona no va a migrar por el resto del cuerpo, por más que no esté la pared, y la prótesis seguirá teniendo la misma forma y característica".
También mencionó que hay algunos implantes que contienen un chip de radiofreceuncia para garantizar mayor seguridad, y con lector sobre la mama se puede recibir información sobre el tipo de prótesis que alguien tiene colocada, qué modelo es, cuándo fue implantada, entre otros aspectos. "Ahora están viendo si se puede medir la temperatura para saber si esa prótesis tiene alguna anormalidad y demás", aseguró.
Por último, contó que en Estados Unidos y Europa ya se comercializan prótesis que tienen partículas de oxígeno dentro del gel de silicona, lo que las hace mucho más livianas: "Son un 30% o 40% más livianas que las comunes. Todavía no están en la Argentina y estimo llegarán a mediados de 2019, con un costo más importante porque es algo nuevo e innovador", concluyó.

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