Implantes en China
Jueves 02 de Mayo de 2019

Implantes en China: Guillermina y Pipi ya registraron importantes avances

Son de Nogoyá y ya están en Argentina, después de recibir un tratamiento con células madre. Con resultados incipientes abrazan la esperanza

Guillermina Barcos Kapp, la nena de 8 años oriunda de Nogoyá que viajó a China para recibir un implante de células madre, llegó a la Argentina el martes a la noche junto a su papá Gustavo y su mamá Priscila, tras permanecer dos semanas en la clínica Wu Stem Celis Medical Center, de Beijing . Fue un viaje largo y cansador, que con escalas demandó unas 30 horas, y el miércoles a la madrugada pudieron volver a su casa, donde los esperaba Benicio, el hermano más chico de un año y nueve meses, que había quedado al cuidado de los abuelos y tíos.

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Guillermina, quien nació ciega por una afección en su nervio óptico, recibió seis implantes: tres a través de la sangre y el resto vía lumbar, y ya registró avances: "Ya tiene un 20% desarrollado el nervio óptico, que es un montón para las dos semanas. Para captar la luz, ella tiene que desarrollar sí o sí un 40% y recién ahí va a empezar a ver", comentó su mamá, quien compartió con UNO su alegría: "Nos fue muy bien. Lo principal es que Guille tiene sus ojos muy sanos. El único problema es una vena del nervio óptico que sangró", dijo.
Dentro de un año tienen que volver al país asiático y si es necesario reforzarán el procedimiento con más implantes. El costo que demandará esta segunda etapa ya lo tienen cubierto con los 50.000 dólares que lograron reunir gracias a la solidaridad de tanta gente de Nogoyá y otras ciudades de Entre Ríos que participó en los eventos para recaudar fondos o hicieron sus donaciones para que viajen.

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Ahora deben concentrarse en el tratamiento, con una medicación especial que les dieron para tomar por seis meses; una alimentación saludable que le aporte las vitaminas y los nutrientes necesarios para que las células implantadas se desarrollen; y con masajes para estimular su crecimiento. Mientras tanto, tienen que enviar por correo electrónico al doctor Wu –el especialista que atendió a la pequeña– los resultados de los análisis que deben hacerle dentro de dos semanas, y también a los tres y seis meses posteriores a la operación.
"Estamos súper contentos. Los médicos de la clínica de China son directos y nos dijeron que puede funcionar o no, pero tenemos buenas expectativas y mucha fe en que Guille va a poder ver, no sé si mucho o no, porque no es posible tener un porcentaje. Lo importante es que ya reaccionó y va avanzando bien", destacó Priscila, y subrayó: "Nosotros ya dimos el primer paso, que fue viajar a China; y ya tenemos cubierta la segunda etapa, gracias a la solidaridad de la gente. Ojalá Dios nos siga acompañando. Como padres estamos muy orgullosos de nuestra hija, porque se bancó todos los pinchazos y los implantes. Es una nena de 8 años y la veíamos sufrir con el procedimiento, pero tenemos esperanzas de que va a funcionar".
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En la clínica china se encontraron con sus conciudadanos José Damián Cavagna, a quien todos conocen como Pipi, y con Carina Fossati, su mamá, quienes arribaron a Beijing un día después que ellos y volvieron anteanoche a Buenos Aires, donde se van a quedar un par de días buscando una centro oftalmológico especializado, ya que al joven de 20 años le indicaron que antes de que se cumplan tres meses de su regreso a la Argentina debe someterse a una operación de cataratas en ambos ojos para optimizar el tratamiento con células madre. Al respecto, Carina contó con entusiasmo: "A Pipi los médicos de Beijing lo vieron bien fuerte, sano. En estos 15 días que estuvimos en China haciendo el tratamiento ya hubo 20% de crecimiento en los tejidos del nervio óptico, y ser operado de cataratas le va a permitir tener visión de la luz".
"Todos los resultados están siendo positivos. Al año tenemos que volver a un segundo tratamiento de células madres. Al año y medio ya comenzaría a distinguir bultos", comentó, y recordó que el tratamiento que debe seguir ahora Pipi es similar al de Guillermina. Y tiene que cuidarse del contagio de alguna gripe, ya que la fiebre puede afectar el normal desarrollo de los implantes, así que usará barbijo en este tiempo.

Los progresos de Renzo
Antes que Pipi y Guillermina ya había viajado a China Renzo Oliva, el pequeño de 2 años oriundo de Paraná que también recibió un implante de células madre para poder ver. Si bien los resultados podrán advertirse dentro de un tiempo, su familia señaló que ya van percibiendo pequeños avances.
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Carla Lara, su mamá, manifestó a UNO: "Cuando advertimos sus avances nos da mucha alegría, pero el tratamiento es muy lento. Venimos con mucha ansiedad y queremos ver los cambios, pero lo que nos explicaron los médicos en Beijing es que lo que hicieron ahora fue como reiniciar el desarrollo de la retina. Tendrá que pasar un año hasta ver los resultados, aunque paulatinamente los avances se van a ir observando. Corremos con la desventaja de que Renzo es chiquito y no habla todavía como para saber".
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Asimismo, explicó: "Cuando pase un año vamos a ver qué tanto se desarrolló la retina y si es necesario un segundo implante. Nos dijeron que habitualmente hay que hacerlo y ya tenemos los recursos para que esto se pueda llevar adelante".

Esperanza para Mariam
Mariam Gareis tiene 5 años y vive en el barrio Lomas del Mirador, en Paraná. A los 29 días de nacida tuvo meningitis Streptococo Agalactiae y le diagnosticaron parálilis cerebral, microcefalia, retraso madurativo severo, atrofia papilar en ambos ojos, entre otras afecciones.
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Su familia también alberga la esperanza de poder hacer un tratamiento en China para la regeneración del lóbulo frontal izquierdo y necesita juntar 50.000 dólares. Para colaborar, se puede contactar a la mamá, Carla, llamando al (0343) 154542975, o a través del Facebook: Esperanza para Mariam.

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