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Ibicuy: preocupación por los tratamientos de adicciones

Desde el Comité contra la Tortura precisaron cuáles son las razones de preocupación por el Programa Ibicuy. Remarcaron la necesidad de hacer controles.

Miércoles 28 de Octubre de 2020

El Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT) expresó este miércoles su preocupación por los tratamientos a personas con consumos problemáticos en Entre Ríos. Puntualmente se refirió a los tratos a pacientes en el Programa Ibicuy, una clínica ubicada en el sur de la provincia que ofrece internación para tratar problemas de adicciones.

Gustavo Federico Palmieri, comisionado ante el Comité contra la Tortura, explicó a UNO cuáles son los motivos de esa preocupación que fuera expresada a través de la cuenta de Twitter del organismo nacional, tras recibir información de parte de la Defensoría General de la Provincia, el Órgano de Revisión local de Salud Mental, el director provincial de Salud Mental (Alejandro Ruiz) y el juez Agustín Weimberg.

Para el miembro de la CNPT, se debe garantizar que las personas no sean condicionadas a permanecer internadas contra su voluntad y, en los casos en que la internación fue indicada por orden judicial, "se necesita que sea por un plazo muy determinado y con claras motivaciones". Además remarcó que "todo esto hay que controlarlo todo el tiempo".

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Gustavo Palmieri, comisionado ante la CNPT.

Gustavo Palmieri, comisionado ante la CNPT.

"Hay clínicas terapéuticas donde a veces el tratamiento puede tener cuestiones que tienen que ver con malos tratos", dijo en referencia a la intervención del Comité contra la Tortura. "Siempre es importante dejar en claro que la persona está ahí por propia voluntad (cuando no es por una decisión judicial) y que ese consentimiento no fue sólo el inicial, y por eso nos importa mucho que se pueda controlar judicialmente cada una de las disposiciones de internación", sostuvo.

Por otra parte, Plamieri dijo que es importante que haya un supervisión permanente de los defensores y de los órganos de revisión de la Ley de Salud Mental, porque "son lugares que necesitan, por las formas de tratamiento que aplican, formas muy particulares de control".

Lugar aislado y otros problemas

"Lo que nos plantaban de Ibicuy es que, además, es un lugar aislado, lo que es particularmente complicado porque no está en un lugar donde las familias acceden. Muchas de las personas internadas allí tienen a sus familiares muy lejos. Hay incluso personas extranjeras. Son clínicas donde la propuesta terapéutica se relaciona con el aislamiento, y eso puede ser riesgoso", advirtió. "Entonces, lo que hay que controlar mucho son estas prácticas. De eso conversamos y quedamos en poder ampliar la información", agregó.

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Autoridades de distintas áreas de Entre Ríos se reunieron virtualmente con el CNPT por el Programa Ibicuy.

Autoridades de distintas áreas de Entre Ríos se reunieron virtualmente con el CNPT por el Programa Ibicuy.

El comisionado explicó que cuando una internación es con orden judicial, se trata de una privación de la libertad, aunque sea por razones de salud y no por causas criminales. "La internación judicial por razones de salud mental es un tratamiento de salud compulsivo que implica la privación de la libertad de la persona sin mediar su voluntad. Y eso está admitido, con muchos controles y con plazos muy estrictos, por la Ley de Salud Mental. Entonces, la persona no puede ser privada de su libertad si no es por el juez de la jurisdicción", precisó.

"También es ese el problema: ¿quién tiene que controlar eso?", se preguntó. "En la mayoría de los lugares se supone que la persona va a estar en un lugar cercano al juez que también la mandó a internar. El problema es que acá vienen de otras provincias y de otros países. El que tiene que controlar qué está pasando es el juez de la jurisdicción, no es el juez de un país extranjero". Y además mencionó la importancia del control de los órganos de revisión de salud mental.

Advirtió también que las internaciones compulsivas deben ser por un plazo muy determinado y con claras motivaciones, y "es la última medida que se tiene que tomar".

Por otro lado, hay quienes se internan voluntariamente en la clínica, o porque su familia lo convenció, pero al tiempo de estar allí pueden cambiar de opinión y ya no deseen permanecer allí. Por eso, Palmieri dijo que "hay que tener un control constante de que esa persona quiera quedarse. No es que el consentimiento se va a sostener hasta el final del tratamiento. Si la persona no quiere quedarse hasta el final del tratamiento y se la obliga a quedar, es contra su voluntad".

https://twitter.com/UNOentrerios/status/1321515581200306191

"Nosotros tuvimos quejas de que podrían estar constatándose algunos de estos hechos y nosotros queremos ver que esto se esté realizando correctamente. Tenemos alegaciones que no pudimos corroborar, por eso vamos a seguir interviniendo", aclaró.

"Cualquier tratamiento que puede tener una medida coactiva, tiene que ser muy controlado por control externo, porque no pueden aparecer situaciones de maltrato físico o psicológico", finalizó.

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