Lunes 17 de Abril de 2023
Docentes e integrantes de la asociación cooperadora de la escuela de educación integral Nº 1 Helen Keller lanzaron una colecta de instrumentos musicales en desuso o padrinos económicos que colaboren en la reparación de los instrumentos con los que ya cuenta la institución. El lema de la convocatoria: "Si ya no los usas, hagamos que vuelvan a sonar".
El profesor de Música Pablo Rocha comentó a UNO que deben renovar el set de percusión. "Pedimos cualquier elemento, pero por sobre todas las cosas aquellos que son irrompibles, porque tenemos alumnos que necesitan experimentar con los sonidos pero que por ahí están comprometidos en lo motriz, y entonces lo ideal es brindarles instrumentos con éstas características. Pueden ser cajitas chinas, güiro, maracas, chinchines. Además hay incluso chicos que forman parte de bandas o que ya tiene un recorrido por la música y pasan horas practicando, entonces las guitarras no dan más y necesitan arreglos, también necesitamos clavijeros nuevos. En la escuela hay un piano vertical, entero y funcionando, pero está desafinado, entonces por ahí apelamos a alguien que sepa hacerlo. Los teclados también se fueron gastando y entonces los conectores hacen falso contacto", detalló el entrevistado. Agregó que están muy gastados los parches del bongo y del redoblante y no tienen el maso del bombo.
Rocha destacó la importancia de la música en los seres humanos en general, pero en los integrantes de la escuela Helen Keller en particular. "Es terapéutico. La música es un despertar a las emociones, a la alegría, a la buena energía. A veces es la única forma de tener un intercambio gestual con los chicos, de sacarles una sonrisa. "Necesitamos reactivar la sala de música y contar con nuevo equipamiento o reparar lo ya existente y apelamos a la solidaridad de todos. Muchas familias tendrán instrumentos olvidados en alguna habitación y puede darnos la posibilidad de utilizarlos con los chicos", sostuvo.
La escuela Helen Keller fue creada el 1° de agosto de 1962. Brinda educación a personas ciegas y con discapacidad visual. Al edificio de calle Churruarín 338 en Paraná, sede de la institución, llegan estudiantes de la capital entrerriana, también de otras localidades de la provincia, como Crespo, Colonia Avellaneda, San Benito, Hernandarias, o Bovril. La institución funciona en dos turnos, de 8 a 12, y de 13 a 17. Cuenta con un plantel de 15 docentes ejercidos por profesoras para ciegos, terapista ocupacional y profesores de Educación Física, de Música e Informática, y un docente de Formación Laboral.
Quienes quiera colaborar pueden comunicarse con Pablo Rocha al 0343- 155173116 o al teléfono de la escuela: (0343) 4390600.