Jueves 02 de Marzo de 2023
Desde hace varios años se viene luchando en todo el país contra la cosificación de las mujeres y con este fin numerosas localidades eliminaron de sus fiestas populares la elección de sus reinas de belleza, una instancia basada en cánones estéticos estereotipados, impuestos principalmente por un mercado de consumo.
Algunas ciudades están en este proceso, o al menos intentan adaptarse para que primen otros valores en este tipo de certámenes, pero en el camino suelen toparse con adhesiones y resistencias, como ocurrió este año en Mendoza en torno a la elección de la reina de la Vendimia, uno de los eventos más arraigados: la Suprema Corte de Justicia de esa provincia declaró inconstitucional una ordenanza aprobada en 2021 por el municipio de Guaymallén, que eliminaba el certamen departamental para prevenir hechos de violencia simbólica contra las mujeres.
Tras el fallo, la elección se hizo, pero de manera inédita, con un particular método para que la decisión no se basara en aspectos físicos de las aspirantes, evitando así la cosificación de las mujeres: por primera vez la votación fue de manera virtual, sin difundir imágenes de las candidatas. En su lugar, los vecinos que votaron solo pudieron conocer a las 19 aspirantes a través de sus deseos de representar a Guaymallén y de los aspectos que ellas mismas pusieron en valor como parte de sus historias de vida. Así, a principios de febrero resultó reina Natalia Mercery, de 35 años, mamá de tres chicos y gestora de proyectos solidarios.
Este hecho obliga a reflexionar sobre lo que ocurre en Entre Ríos, que también se fue sumando a esta tendencia. Y si bien hay ciudades que conservan esta costumbre de elegir una reina para su fiesta sobre postulados hoy prácticamente arcaicos, cada vez son más lugares en los que esta figura directamente desapareció o fue reemplazada por la de embajadores culturales, elegidos en base a otros parámetros, que representen sobre todo las tradiciones y el espíritu de la fiesta o del festival en cuestión.
Si bien se toma como antecedente la decisión tomada por la Municipalidad de Gualeguaychú en 2016 de eliminar el concurso para elegir la reina del Turismo y en su lugar escoger representantes culturales, indistintamente mujeres o varones, ya el Festival Nacional de Jineteada y Folclore de Diamante –que celebró este año su 51° edición– fue un evento que instauró la valoración de la mujer desde otro punto de vista, al margen de los estereotipos de belleza física, eligiendo a su Paisana Nacional desde sus inicios. Al respecto, Pablo Markocich, actual director de Cultura de Diamante e histórico conductor de dicho Festival, señaló a UNO: “Desde siempre se eligió la Paisana Nacional, que es una embajadora de las tradiciones. Los requisitos que debe cumplir son representar a una agrupación tradicionalista, y demostrar ante el jurado sus conocimientos sobre las tradiciones, la actividad del campo y demás”.
“Por lo general las candidatas son gurisas que ya están en las agrupaciones, que andan a caballo, que conocen la actividad del ámbito rural. Siempre estuvo enmarcado dentro de esta forma. Las chicas se presentan con su atuendo de paisana, tanto cuando desfilan con la agrupación como en el escenario. El jurado es riguroso en cuanto a sus saberes acerca de las tradiciones, de la historia del Festival”, remarcó.
A su vez, subrayó: “Lo que se busca es reivindicar la figura de la mujer dentro de las tradiciones, la mujer caminando de la mano con el hombre y junto a él”. En este marco, nombró a la asociación tradicionalista de Punta Gorda, a la que representa Milagros Sian, la Paisana 2023, y refirió: “La agrupación Punta Gorda la lleva a la Delfina en sus desfiles en cada festival y en esa instancia la mujer está muy presente”.
Avances
Luego de la medida tomada en Gualeguaychú, también hace siete años atrás tomaron la posta de no tener un concurso de belleza para elegir su reina la Fiesta Provincial de la Cerveza del Club Atlético Unión de Crespo, y la Fiesta de las piletas de Oro Verde, ejemplos que se siguieron replicando además en otras ciudades de la provincia.
“Los concursos de belleza nada tienen que ver con las fiestas populares”, recalcó en aquel momento el entonces secretario del club Unión de Crespo, Ezequiel Carlson. Consultado por UNO, Walter García, actual presidente de la institución deportiva, comentó: “La Fiesta en 2023 cumplió 50 años, con un espíritu familiar, y la decisión se fue tomando en las reuniones para preservar la figura de la mujer, para no exponerla. Había empezado esta transición, así que viendo y averiguando un poco cómo venía todo esto, y considerando que a algunos no les gustaba este concurso, se optó por dejarlo de lado. Después se pensó en buscar la imagen de embajadora y demás, que nos han ido pidiendo, pero no se ha vuelto a hacer”.
En la Fiesta Provincial del Ternero Entrerriano, que se celebra en San José de Feliciano, la medida es más reciente: desde principios de 2020 se eliminó la figura de la reina y en su lugar actualmente se realiza la elección de un embajador y una embajadora, que en igualdad de género representen a la cultura, la historia y los valores de cada ciudad que envíe sus representantes. Conrado Arévalo, responsable de Prensa de dicha Fiesta, precisó: “El concurso de Reinado de la Fiesta del Ternero Entrerriano cambió su modalidad por Embajador de la Cultura y Fiestas Populares de la Provincia”.
En el texto que fundamenta esta determinación y que luego se trasformó en ordenanza, se explica: “Esta es una decisión política con perspectiva de igualdad de género que pretende terminar con la cosificación de las mujeres, y apunta a revalorizar las tradiciones y costumbres que conforman el acervo cultural que nos caracteriza y distingue como pueblo”.
Asimismo, esgrime: “Aquellos municipios que toman la decisión de sacar los concursos, hacen una correcta lectura del momento en el que estamos. Hoy se exige al Estado políticas públicas, programas de prevención, y presupuesto para hacer valer la ley 26485 de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las Mujeres. Los espacios gubernamentales visibilizan que estos concursos representan una violencia simbólica, que origina y convalida los otros tipos y modalidades de violencia”.
Entre sus fundamentos, señala: “En nuestros país existen diferentes antecedentes sobre la cancelación de estos concursos de belleza, que marcan un cambio de paradigma en las fiestas Tradicionales de cada localidad y provincia”.
“Esta cancelación planteada en San José de Feliciano se debe a la postura que adquiere este Municipio, siendo sensible y manifestándose en contra de la violencia de género en nuestra localidad, y como una forma de instituir y promover estos cambios que apuntan a los derechos de las mujeres, el desterrar la idea de cosificación de las mismas en concursos, también ayudará a evitar problemas de alimentación (en busca de reducir el peso), y a desincentivar a la violencia de género”, indica el documento que marca un cambio cultural en la localidad.
Silvia Moreno, diputada provincial y exintendenta de Feliciano, adhirió a la postura de su sucesor Damián Arévalo de implementar esta ordenanza, y concluyó: “El norte entrerriano es muy conservador y persisten muchas desigualdades entre hombres y mujeres, y esta es una medida acertada, que reivindica la cultura y las tradiciones”.