Panorama
Domingo 07 de Octubre de 2018

Gobierna el FMI, y la suerte de Macri es que la oposición no existe

Esta semana la empresa Longvie echó a 28 trabajadores en Paraná. Despidieron primero a los solteros y a los que tienen menos antigüedad. La fuerte reducción de la planta no resuelve ningún problema porque no hay ventas, y entonces es probable que deban seguir echando gente.


Esta semana se supo que la producción industrial sumó su cuarto mes consecutivo en caída con una contracción del 5,6% en la comparación interanual. De los 12 rubros que componen el Estimador Mensual Industrial (EMI), solo el sector automotriz mostró números positivos en agosto, pero las cámaras del sector ya anticiparon una caída abrupta en septiembre. En la medición cualitativa, alrededor del 60% de las empresas espera que continúe la contracción económica, no esperan crear nuevos puestos de trabajo ni aumentar el uso de la capacidad instalada, pero sí aclaran que necesitan un mayor soporte crediticio.


También fue noticia que la empresa textil Rontaltex, de Gualeguaychú, tiene a su planta de personal trabajando con turnos reducidos en una modalidad que se anunció por dos semanas y ya lleva nueve. Se habla de 90 personas que temen quedarse sin trabajo. Ya en mayo hubo despidos en esa empresa. El rubro que más cayó, según el Indec, fue justamente la industria textil, afectada por las importaciones y la caída del consumo, marcando en agosto una retracción del 16,6% interanual.


Rontaltex no es la única del Parque Industrial de Gualeguaychú. El caso más conocido fue el de Unilever, pero también –por ejemplo– la metalúrgica Herman decidió la no renovación de una treintena de contratos. Once de los 12 rubros relevados presentaron fuertes caídas. En el caso de la industria metalmecánica, del 10,8%.


El titular de la empresa Mariano Moreno, del transporte urbano de pasajeros de Paraná, confirmó que están analizando cómo implementar los despidos de personal para 2019, ya que hasta ahora nada se sabe sobre quien y cómo podría reemplazar el subsidio que el sistema venía recibiendo del gobierno nacional y que representa, en la provincia, una suma cercana a los 900 millones de pesos anuales. Sin ese subsidio, el boleto debería costar más de 35 o 40 pesos; pero además deben sumarse los mayores costos por la enorme devaluación de estos meses. Echarán primero a los más jóvenes y a los que no tengan carga de familia.


En el mismo rubro, pero de transporte de larga distancia, la empresa Flecha Bus ya despidió gente. Los comercios que cierran por falta de ventas; la disminución de puestos de trabajo en la construcción y la caída del empleo informal –que como tal es difícil de medir– son indicadores diarios de la crisis.


En el ámbito nacional el impacto del ajuste no se discute, en cuanto al rigor y a quienes lo sienten. Lo último fue el anuncio de que, además del 35% de aumento del gas, los usuarios deberán pagar en 24 cuotas, con interés, el impacto de la devaluación a favor de las empresas, que tienen más que nunca aseguradas su ganancia.



  • La misma realidad en todo el país


Un repaso por la portada del sitio Infogremiales permite leer los siguientes títulos: "Los salarios de los estatales cayeron casi el 20% desde que asumió Macri", en referencia un trabajo realizado por la Junta Interna de ATE Indec. Allí se muestra una inflación acumulada del 125% y una destrucción salarial de 18,8%. En dinero, perdieron cuatro salarios y medio. Otro: "Un tercio de las industrias y más de la mitad de las constructoras despedirán personal por la crisis" durante los próximos meses. Otro más: "La semana que viene llegarán los 500 telegramas de despido en Alpargatas", que se suman a más de 150 de estos últimos días. Y otro: "Los mil empleados de Canale hace dos meses no cobran sus salarios".


Y otro más que cuenta que son 750.000 trabajadores más los que pagan el Impuesto a las Ganancias respecto de 2015. Y la lista es interminable, en este sitio de noticias como un muchos otros; aunque no siempre eso se publique en los grandes medios porteños. Es muy difícil no encontrar todos los días, en los medios de cualquier ciudad argentina de más de 100.000 0 150.000 habitantes una crónica de despidos. Casi todos los días hay un caso de tres o cuatro personas por lo menos. La prueba es sencilla, consultando los portales de noticias de las principales ciudades el "interior".

Frente a esto, algunos de los principales funcionarios del gobierno parecen vivir una realidad paralela. No hace falta irse muy lejos para comprobarlo, alcanza con repasar algunas de las respuestas del jefe de Gabinete Marcos Peña, esta semana, a las preguntas de los diputados nacionales.



El Banco Mundial le aconseja a los argentinos construir resiliencia para afrontar la (eterna) adversidad.

Otros funcionarios o allegados al macrismo, en cambio, se sinceran y simplemente diagnostican varios semestres más de crisis, recesión, desempleo y aumento de la pobreza, con la misma naturalidad con la que se habla del cambio de las estaciones. Resilientes Esta semana un informe del Banco Mundial (BM) titulado "Sobre incertidumbre y cisnes negros. ¿Cómo lidiar con riesgo en América Latina y el Caribe?" señaló que la economía de Argentina se contraerá un 2,5 % en 2019 y hermano del monstruo". Se refería a la nueva bomba que el equipó económico armó para desarmar la bomba de las Lebac.


Hoy son 430.000 millones de pesos en Leliq. "De continuar con altas tasa de interés + desarme Lebacs, el stock de Leliq será de 880.000/890.000 millones de pesos a fin de año", advirtió hace unos días el economista Amilcar Collante, citado por el diario El Cronista Comercial (no Página 12 o el periódico de los montoneros de Calamuchita). Melconian también hizo algunas advertencias: "Caída de salario implica caída de consumo. El último salto del PBI fue el primer trimestre de este año; vienen cuatro trimestres duros; lo que no sea campo pasará una recesión pseudo la de Lehman Brothers (en referencia a la crisis de 2008)". Y luego aclaró, por las dudas, que el ministro de Hacienda (Dujovne) y el presidente del Banco Central (Guido Sandleris) "toman mate y pasan una vez al día, a las 17, una planilla a Washington" porque lógicamente gobierna el FMI.


"No hay oposición, porque si no, es para hacerse un picnic", agregó el economista que le dijo que no a Macri cuando quizo rearmar el gabinete en junio, aunque algunos piensan que se trató de una maniobra distractiva anda más. La explicación Todos los días hay una expresión descarnada de la dureza del ajuste. El único invitado en toda la semana a la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados fue el secretario de Finanzas, Santiago Bausili. Un allegado al expresidente del Central Toto Caputo, el que por un error se patinó 15.000 millones de dólares en tres meses. En el marco de la discusión del presupuesto para 2019 Bausili indicó que el texto del cálculo de ingresos y egresos del Estado para el año próximo "está planteado como si no estuviese el acuerdo con el FMI", porque "todavía no está firmado" y sostuvo: "Lo ideal es que en 2019 no tengamos que usar fondos del préstamo".


El secretario también defendió la modificación de la ley de Administración Financiera para que le posibilite al Ejecutivo renegociar la deuda externa a valores de mercado: "No hay fantasmas detrás de al propuesta", afirmó Bausili que reconoció que afines de 2019 la deuda externa trepará a 331.971 millones de dólares. Aunque a decir de Melconián, no hay oposición, en lo que se refiere a los partidos políticos; la situación en la calle es cada vez más tensa. Lógicamente es lo que sucede con alta inflación, caída de la actividad económica, desempleo, desfinanciamiento de la Salud y la Educación, entre otros aristas del proceso de ajuste para llegar al déficit cero.


En el razonamiento del funcionariado macrista subyace el mensaje de que si estos no se hace, el futuro es todavía peor. Sin embargo, algunos sectores políticos comienzan a preguntarse si esa oposición, que no existe según Melconian, al menos no se quedando retrasada respecto del descontento social. también que los mayores problemas en la región Se puede hacer la prueba en Argentina, en el mes de abril. Lo dijo el Banco Mundial, no la Izquierda Unida. Claro que aunque el diagnóstico pueda parecer extraño para el perfil del BM, la receta es la misma, el ajuste. "Teniendo en cuenta la incertidumbre existente en el panorama económico, es más importante que nunca construir resiliencia para afrontar el futuro con mayores garantías", dijo Jorge Familiar, Vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. "Esto es particularmente relevante en la región por su exposición a los riesgos", apuntó. Los datos buenos, que festejan algunos medios tomándolos de manera aislada, son negativos en su contexto. Que baje el dólar porque se pagan tasas del 73%, o que la inflación pueda bajar al 20% por efecto de la recesión es claramente negativo. Tal vez por eso el grueso del gabinete sigue teniendo su patrimonio en el exterior: el ministro de Economía Nicolás Dujovne (76%), el titular de la AFIP Leandro Cuccioli (más del 90%), ya se sabe que Juan José Araguren también (82%), el ministro de Producción Sica también tiene una buena parte de su dinero en el exterior. Tal vez eso explique la calma para describir lo que está ocurriendo en el país.



  • Discusión interna

Mientras esto sucede la agenda comunicacional del gobierno , a través de los grandes medios, sigue planteando como dato central la investigación de la corrupción del kirchnerismo, aunque está claro que pese a su gravedad (a determinarse) no alcanza a tapar lo demás problemas. Y para colmo de males, le genera problemas internos al macrismo.

La discusión entre la diputada Elisa Carrió y el ministro de Justicia Germán Garavano no fue sobre la conveniencia para un país de tener a sus expresidentes presos, o sobre el uso indiscriminado del mecanismo de la prisión preventiva. Era sobre si le conviene al macrismo que Cristina Fernández vaya presa ahora, o después, o que llegue en libertad para ser candidata a presidente. Era un cálculo electoral del operativo Perdurar, tal como lo han bautizado operadores del macrismo. Cuando los flashes se enfocaban en esta pelea, en la que debió intervenir Macri para que el ministro no renuncie, posiblemente si generar un gran interés en el grueso de la población; pasaban otras cosas.


El proyecto de presupuesto para 2019 incluye la autorización al gobierno para renegociar la deuda externa a valores de mercado.


Durante durante una charla en Córdoba el presidente del Banco Nación del inicio de la gestión macrista, luego renunciado; el gurú financiero Carlos Melconian, advertía que con las Leliq el gobierno nacional "está criando al primo hermano del monstruo". Se refería a la nueva bomba que el equipó económico armó para desarmar la bomba de las Lebac. Hoy son 430.000 millones de pesos en Leliq. "De continuar con altas tasa de interés + desarme Lebacs, el stock de Leliq será de 880.000/890.000 millones de pesos a fin de año", advirtió hace unos días el economista Amilcar Collante, citado por el diario El Cronista Comercial (no Página 12 o el periódico de los montoneros de Calamuchita). Melconian también hizo algunas advertencias: "Caída de salario implica caída de consumo. El último salto del PBI fue el primer trimestre de este año; vienen cuatro trimestres duros; lo que no sea campo pasará una recesión pseudo la de Lehman Brothers (en referencia a la crisis de 2008)". Y luego aclaró, por las dudas, que el ministro de Hacienda (Dujovne) y el presidente del Banco Central (Guido Sandleris) "toman mate y pasan una vez al día, a las 17, una planilla a Washington" porque lógicamente gobierna el FMI. "No hay oposición, porque si no, es para hacerse un picnic", agregó el economista que le dijo que no a Macri cuando quizo rearmar el gabinete en junio, aunque algunos piensan que se trató de una maniobra distractiva anda más.




  • La explicación


Todos los días hay una expresión descarnada de la dureza del ajuste. El único invitado en toda la semana a la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados fue el secretario de Finanzas, Santiago Bausili. Un allegado al expresidente del Central Toto Caputo, el que por un error se patinó 15.000 millones de dólares en tres meses. En el marco de la discusión del presupuesto para 2019 Bausili indicó que el texto del cálculo de ingresos y egresos del Estado para el año próximo "está planteado como si no estuviese el acuerdo con el FMI", porque "todavía no está firmado" y sostuvo: "Lo ideal es que en 2019 no tengamos que usar fondos del préstamo". El secretario también defendió la modificación de la ley de Administración Financiera para que le posibilite al Ejecutivo renegociar la deuda externa a valores de mercado: "No hay fantasmas detrás de al propuesta", afirmó Bausili que reconoció que afines de 2019 la deuda externa trepará a 331.971 millones de dólares. Aunque a decir de Melconián, no hay oposición, en lo que se refiere a los partidos políticos; la situación en la calle es cada vez más tensa.

Lógicamente es lo que sucede con alta inflación, caída de la actividad económica, desempleo, desfinanciamiento de la Salud y la Educación, entre otros aristas del proceso de ajuste para llegar al déficit cero. En el razonamiento del funcionariado macrista subyace el mensaje de que si estos no se hace, el futuro es todavía peor. Sin embargo, algunos sectores políticos comienzan a preguntarse si esa oposición, que no existe según Melconian, al menos no se quedando retrasada respecto del descontento social.

Comentarios