Agroquímicos
Sábado 09 de Diciembre de 2017

Glifosato: advierten que prohibir su uso en ciudades es una medida insuficiente

Especialistas instan a que haya una norma provincial que erradique la utilización del temible herbicida, que afecta la salud y la vida humana

Hace 10 días se sancionó en Paraná una ordenanza que prohíbe la comercialización y aplicación del glifosato dentro del ejido urbano. La iniciativa de la concejal Claudia Acevedo, aprobada sobre tablas y por unanimidad, menciona que no se puede proceder a "la utilización, comercialización, circulación y aplicación en toda forma y de cualquier tipo de producto químico o biológico de uso agropecuario, destinado a la fumigación o la fertilización agrícola, forestal o de espacios verdes, que contengan glifosato y agroquímicos derivados, con el objeto de asegurar la protección de la salud humana y el medio ambiente".
También en Concordia y Gualeguaychú avanzan proyectos para erradicar la utilización de agroquímicos dentro del ámbito urbano, en especial del glifosato, a la par de que crecen las denuncias de entidades e investigadores que evidencian el carácter nocivo de estas sustancias.
Al margen de la experiencia de Rosario, donde una medida similar se convirtió en norma, pero dos semanas más tarde y luego de una reunión con ruralistas se redactó un proyecto que modificó el anterior, proponiendo el "cumplimiento de un protocolo" para poder utilizarlo, estas medidas en localidades entrerrianas genera una esperanza de poder crear conciencia y revertir los terribles efectos del herbicida más cuestionado.
Darío Gianfelici, médico y autor del libro "La soja, la salud y la gente", opinó que "es significativo que esto se esté dando en Entre Ríos, donde la contaminación con agroquímicos es predominante y es una de las provincias argentinas donde más se ha contaminado, o por lo menos donde más se ha demostrado la contaminación".
No obstante, señaló: "Estas iniciativas legislan sobre determinada región, en este caso sobre el ejido urbano, pero no sobre la zona rural, que es donde más se usa el glifosato. Suponiendo que se logre aprobar una norma provincial que prohíba su utilización en todo Entre Ríos, a los efectos de este tóxico los vamos a seguir sufriendo al menos por 20 años más". A su vez, advirtió que además de este herbicida, también se están usando otros más potentes que también afectan la salud y la vida humana.

Amenaza cercana
Hace casi dos décadas que Darío Gianfelici advirtió la prevalencia de nuevas enfermedades en las consultas médicas que recibía en Cerrito. Plasmó su experiencia en su libro, publicado en 2002, donde reveló un notorio incremento de casos de cáncer en la población de la zona, sobre todo en personas jóvenes; alteraciones severas en la fecundidad, como esterilidad en hombre, alteraciones en el embarazo, malformaciones en los bebés; y afecciones en la piel y otras secuelas, causada por un problema tan grave como la intoxicación crónica.
A pesar de los datos alarmantes que exponían no solo su investigación sino otras más incluso a nivel mundial, el modelo agrícola que implementó el glifosato en los modos de producción defendió su uso, ya que significa un gran negocio, sobre todo para los grandes productores.
Finalmente en 2015 la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció al glifosato como un producto probablemente cancerígeno. Sin embargo, su utilización no se detuvo e incluso en Paraná se lo puede conseguir fácilmente para uso doméstico: "Mucha gente ha empezado a usarlo no ya en una producción agropecuaria sino también en el jardín de su casa. Van a los lugares donde lo venden y se lo dan fraccionado, cosa que está totalmente prohibida. Como es incómodo eliminar el yuyito que crece en las grietas de la vereda, creen que es mucho más fácil echar el glifosato, sin medir las consecuencias", manifestó el especialista.
Por otra parte, refirió al estudio realizado por el doctor en Química Damián Marino, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y de la Universidad de La Plata, que reveló la presencia de altos niveles de glifosato en algodón, gasas, hisopos, toallitas y tampones.
Otra investigación hecha en 2015 bonaerense de General Pueyrredón halló glifosato en la orina del 90% de sus habitantes, pese a que ninguna de las personas que participó en el análisis había tenido contacto directo con esta sustancia. Un segundo estudio determinó que la mayoría de los alimentos industrializados contienen soja –ya sea lecitina, harina o proteína–, la leguminosa en cuyo cultivo se utiliza el herbicida.
"Incluso Marino y su equipo encontraron glifosato en el agua de lluvia, y altas concentraciones de este veneno en la cuenca el río Paraná", resaltó Gianfelici, explicando lo difícil que es que el glifosato no llegue a contaminar los territorios urbanos.

Tomar conciencia
Una de las víctimas de la intoxicación crónica con herbicidas de alta toxicidad, entre ellos el glifosato, es Fabián Tomasi, cuyo caso se hizo conocido en distintos países del mundo. Oriundo de Basavilbaso, en 2005 trabajaba como ayudante en una empresa de fumigación aérea cuando su cuerpo empezó a enfermar, producto de los tóxicos a los que estaba expuesto. Le diagnosticaron una polineuropatía tóxica metabólica severa, que causa una disfunción crónica de una parte del sistema nervioso y que .
"Te estás secando", le dijo un médico, y desafiando los pronósticos que le daban pocos meses de vida, hoy es testimonio de una férrea lucha para hacer visibles los nefastos efectos de una práctica que ya se cobró numerosas vidas y que multiplicó de manera alarmante los casos de cáncer y otras enfermedades, según comprueban estudios y evidencias científicas.
Para que se impulsen medidas a nivel provincial que reviertan las dolorosas situaciones que deben atravesar numerosas familias entrerrianas, producto de alguna enfermedad causada por la exposición a cualquier agrotóxico, desde el Foro Ecologista se manifestaron hace menos de un mes en Casa de Gobierno para decir "basta" a la fumigación aérea. Daniel Verzeñassi, uno de sus referentes, opinó sobre la ordenanza que prohíbe el uso del glifosato en Paraná y señaló a UNO: "Lo que anunciábamos desde hace unos cuantos años es que la comprensión, en lugar de llegar a través del entendimiento, iba a hacerlo por el lado del dolor. La expresión de la concejal Claudia Acevedo fue posible fundamentalmente tras haber estado en contacto con familiares que le expresaron el daño que padecían sus hijos, como leucemia, linfomas y otras enfermedades. Se conmovió de tal manera que impulsó un proyecto de ordenanza". En este marco, indicó: "En este caso se logró generar un cuidado en el territorio donde habitamos, en la ciudad, que es la incumbencia de un concejal".
No obstante, cuestionó la falta de sensibilidad de los legisladores provinciales, que suspendieron la sesión el día que junto a las familias damnificadas llegaron a la Casa Gris a exponer su problemática; y criticó la postura del ministro de Agrondustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, en su defensa de la inocuidad del glifosato.

Comentarios