Secciones
Empresarios

Genera expectativas el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea

El sector industrial dijo que no conoce detalles del convenio, pero se mostró optimistas ante posibles beneficios

Martes 02 de Julio de 2019

Aún no se aprobó ni se conoce en detalle “la letra chica” del Acuerdo Mercosur-Unión Europea (AMUE) y los empresarios entrerrianos son muy cautelosos para opinar del tema. Sin embargo, numerosos referentes de la industria regional son optimistas y concuerdan en que este convenio podría generar beneficios económicos para la región.

La propuesta, a grandes rasgos, es que ambos bloques puedan abordar en conjunto diversos problemas complejos del mundo, establecer un compromiso de ayuda mutua y cooperación; y poder hacer negocios entre las partes de manera más fácil, más rápida y más barata.

Sobre esta posibilidad, Héctor Motta, referente del sector avícola, señaló: “Creo que al AMUE lo tenemos que ver de manera similar a cómo recibimos la globalización a comienzos de la década del 90, que nos hizo tomar conciencia rápidamente de las dificultades que teníamos, como por ejemplo no contar con las inversiones como merecía cualquier actividad con miras al comercio internacional. Hubo que incorporar tecnología y que el país realmente nos proveyera de un sistema económico con competitividad. Creo que aquellos que vivimos esa apertura que se hizo del mundo llamada globalización, hoy tenemos que pensar que este nuevo acuerdo que está formando la UE con el Mercosur nos trae una cantidad de oportunidades, como también nos va a traer un montón de inconvenientes”.

En este marco, el reconocido empresario y dirigente analizó: “Creo que, de acuerdo al rubro, algunos van a tener un acceso más rápido, y para otros será más limitado o con más dificultades. En mi caso formo parte del Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA) y es importante que rápidamente las entidades representativas veamos cuáles son las amenazas y cuáles las oportunidades que finalmente aparezcan en la letra normal, pero también en el análisis de la letra chica. Sobre este último punto, debemos pedirle al gobierno nacional, principalmente al sector de Cancillería, que es el que ha llevado adelante estas negociaciones, que realmente tengan un vinculación muy intensa con todos los sectores productivos del país, para trabajar justamente en la letra chica de estos acuerdos”.

“Hay que trabajar desde ahora sobre las amenazas y aprovechar las oportunidades. Empezar a compenetrarse e ir punto por punto nos va a llevar un año de lectura y de aproximación, pero también de negociaciones internas de nosotros en el país y también intra Mercosur para tratar de buscar objetivos comunes”, advirtió Motta.

Por su parte, Fernando Borgo, tesorero de la Federación del Citrus de Entre Ríos (FeCIER), explicó que a nivel institucional solo han compartido hasta ahora puntos de vista de manera informal y que esperan en reunirse a la brevedad para debatir el tema. No obstante, brindó su opinión personal sobre el AMUE y expresó: “Hay que contextualizar el tema y aclarar que lo que se firmó hasta ahora es una especie de preacuerdo y todavía va a llevar más de un año rubricar el acuerdo definitivo. Después hay que bajarlo a los congresos de cada país para analizarlo y ver si se aprueba, y luego recién se lo va a implementar, en muchos sectores de manera progresiva. O sea que va a llevar mucho tiempo que dé resultados concretos en lo práctica. Pero más allá de eso, marca hoy un rumbo adonde se direcciona un poco la Argentina, y a eso lo veo como muy favorable”.

El representante de la FeCIER señaló que la Unión Europea “es un mercado muy interesante”, aunque aclaró que las últimas transacciones con este destino fueron muy puntuales: “Nosotros tenemos aranceles para entrar a la Comunidad Económica Europea (CEE) que hoy nos sacan del juego, porque nos cuesta mucho competir, ya que Sudáfrica ha avanzado mucho, hoy es un competidor directo y es muy complejo ganarle mercado. Ahí es donde vemos que este acuerdo algún día nos va a beneficiar, pero para eso falta mucho. Nosotros hoy no somos competitivos y esto le pasa también a muchos otros sectores. Lo que hace este acuerdo es ponernos adelante de un espejo y advertir cuáles son nuestras dificultades para poder competir con el mundo”.

Juan Pablo Cerini, vicepresidente de la Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos (Capper) también brindó su opinión sobre cómo el AMUE podría impactar en este rubro de la economía regional: “A primera vista, para el sector porcino puede llegar a ser interesante el vínculo con la UE en cuanto a la tecnología y a los insumos de producción. Que se pueda facilitar el ingreso de estas cosas servirá para potenciar la producción local”, dijo. Respecto a la exportación hacia la UE, indicó: “Es un mercado bastante complejo, ya que en la UE hay productores de cerdo muy grandes desde hace mucho tiempo, como son España y Dinamarca, que están entre los topfive, junto con Estados Unidos, Brasil y China. Entonces, venderle cerdo a la UE es un desafío bastante grande. Por eso para el sector puede haber una ventana en cuanto al intercambio tecnológico y productivo más que en la parte comercial”.

Sobre esta cuestión, explicó: “La exportación de cerdo en Argentina es difícil, básicamente porque nos falta crecer mucho en escala y nos tenemos que juntar entre varios productores para conseguir los volúmenes exportables; ese es el primer escollo, que se puede solucionar y lo estamos haciendo participando en consorcios. Pero también a nivel nacional hay una limitante en la capacidad instalada de faena e industrialización, y faltan muchas inversiones todavía para ser competitivos”.

Hugo Müller, presidente de Fundación Proarroz, señaló que “con los aranceles tan altos hoy es prácticamente imposible exportar arroz” y que en este sentido el acuerdo será beneficioso. El dirigente explicó que el cupo arancelario que logró el Mercosur son 60.000 toneladas de arroz elaborado (un 15% de los que exporta en total Argentina), y ahora habrá que discutir entre los cuatro países –Paraguay, Uruguay, Brasil y Argentina– cómo se reparte. “También se aprobó una cantidad ilimitada de arroz quebrado, pero no es un producto que la Argentina exporte, así que esto puede llegar a beneficiar a Brasil”, agregó, y recordó que en la actualidad se exporta es sobre todo arroz orgánico nacional, cuyos destinos dentro de la UE son España, Francia, Alemania, entre otros países.

Miguel Ángel Pacheco, quien hasta hace poco fue el gerente de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos y hoy en día está jubilado, señaló: “Si bien no se difundieron todos los protocolos que se han firmado para analizar en profundidad el tema, en principio diría que al sector lo favorece, porque se bajan los aranceles para los alimentos que produce la Argentina. Como país nos beneficia, porque tenemos restricciones para el mercado europeo fundamentalmente por los costos de aranceles que nos ponen”.

En tanto, Jorge López, presidente de la Federación Económica de Entre Ríos, reflexionó: “Todavía falta conocer la letra chica del acuerdo y además los acuerdos simultáneos que se hacen con el marco de la Unión Europea. Pero a nosotros que siempre hemos bregado por incorporarle valor a nuestra materia prima, por vender valor agregado, por mejorar la balanza comercial, en principio esto nos ofrece una gran oportunidad. Después habrá que ver, como dije antes, la letra chica, los términos y también la negociación arancelaria que se haga de ahora en más y cómo se posicionan nuestros productos”.

Por último, analizó: “Esto de poder comercializar en bloque es lo mejor que tiene este acuerdo, porque en América del Sur tenemos problemas de competitividad y de volumen, y negociando en bloque como Mercosur podemos encontrar complementariedades entre empresas para poder hacer frente a esa demanda. Hay un largo camino que recorrer todavía, hay que preparase y hacer frente a las exigencias de este mercado”.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario