Semana de concientización

García: "Todo lo que no sea parto respetado es violencia" 

Liliana García, integrante de la Dirección de Salud Materno Infanto Juvenil del Ministerio de Salud de Entre Ríos, habló del parto humanizado.

Lunes 23 de Mayo de 2022

Del 17 al 22 de mayo fue la Semana Mundial del Parto Respetado. Este año el lema fue "el respeto por las necesidades de la madre y su bebé en cualquier situación". La Asociación Francesa por el Parto Respetado, apoyada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y otras organizaciones, impulsan la concientización contra la violencia obstétrica desde 2004.

Liliana García, integrante del equipo técnico de la Dirección de Salud Materno Infanto Juvenil del Ministerio de Salud de Entre Ríos, recordó el marco normativo en el país y la provincia. Puntualmente refirió a la ley nacional 25.929, del año 2004. "Se reglamentó en 2014 y Entre Ríos adhirió en 2011", apuntó.

El objetivo de la normativa es "tener un cuidado integral de la persona gestante en el embarazo, trabajo de parto, parto y puerperio; y del recién nacido". "Hablamos de los derechos de las dos personas", manifestó.

En diálogo con UNO, García invitó a incentivar la memoria. "A fines del siglo XIX y principios del XX se empezó a institucionalizar y medicalizar el parto con el fin de evitar las muertes maternas y neonatales. Eso surtió efecto".

Rememoró que en otros tiempos, los embarazos patológicos y nacimientos prematuros alcanzaron un 15 por ciento del total. "El resto, el 85 por ciento u 80 por ciento se hospitalizó siendo sano, tanto la persona gestante como el recién nacido. Ya desde aquellos años se puede identificar un tipo de tratamiento desde las patologías. Los hospitales eran para enfermos. Entonces, a pesar de estar sanos, se trató a las personas gestantes y recién nacidos de modo patologizante. Todos los monitoreos y los instrumentos utilizados para diagnosticar patologías fueron utilizados también en personas sanas. Por ejemplo, poner un suero con oxitocina en personas que están en trabajo de parto, no dejarles tomar agua durante ese tiempo, colocarles un monitor y no permitir la deambulación libre que tienen que tener".

"Hay dos cosas fundamentales, una es que todos los profesionales que trabajan en perinatología deben conocer a fondo la ley de parto respetado, porque los derechos de la paciente y gestante no pueden ser defendidos mejor que los profesionales que prestan el servicio. Además, empoderar a la mujer y explicarle cuáles son sus derechos. Recibir la información en la terminología que la persona gestante y su familia la entiendan. Tienen derecho a estar acompañadas en el trabajo de parto, así sea parto natural o cesárea. Pero estar acompañada también en el alta. Y cuando se habla de suero es porque incomoda o imposibilita a la persona gestante el libre movimiento. Ya sea con la pelota, las telas o el banquito, un suero imposibilita esas acciones", graficó la integrante del equipo técnico de la Dirección Materno Infanto Juvenil de la cartera sanitaria provincia.

Todas acostadas, con suero

La doctora remarcó el derecho de las parturientas a moverse con libertad durante el trabajo de parto. "Si vas a una sala de preparto, verás todas las mujeres acostadas con un suero, en la generalidad, no estoy hablando de todos los lugares. No debe ser así. La paciente sólo tiene que estar acostada cuando hay una rotura de bolsa y la presión es muy alta, cuando hay riesgo. Pero si la cabeza está apoyada y hay rotura de bolsa no hay inconveniente con el libre movimiento y la mujer puede caminar, estar vertical".

García también refirió al "derecho de permanecer juntas las dos personas: la persona gestante y el recién nacido, salvo que algo dijera que no puede ser así". "Todo lo que no es parto respetado o humanizado, es violencia obstétrica, es decir violencia de género. Todas las quejas que hay sobre violencia osbtétrica es porque no se respetó esta ley", marcó.

En referencia a la administración de oxitocina, una droga sintética que se inyecta para inducir y acelerar los partos, García señaló que "está justificada en una inducción del embarazo, cuando no hay trabajo de parto y se cumplen los tiempos". "A las 41 semanas por ejemplo, entonces se hace un parto inducido. Si la inducción es correcta y no surte efecto, entonces va a cesárea. Pero está justificada la utilización de oxitocina, si no es por falta de tiempo o por conducir un parto", indicó.

La doctora reconoció también que en algún momento, la droga se utilizó con habitualidad en las maternidades. "La colocación de oxitocina hay que justificarla", subrayó.

Maternidades

Según regionalización perinatal hay tres niveles. Los niveles 3B, las de más alta complejidad como Hospital San Roque de Paraná y Masvernat de Concordia. Sigue el nivel 3A como el Hospital Justo José Urquiza de Concepción del Uruguay y el Centenario de Gualeguaychú. En un nivel inferior están las maternidades 2B que también hacen partos, por ejemplo en región 1 (responden al Hospital San Roque) y son el Hospital Salaberry de Victoria y el 9 de Julio de La Paz. Bajo la jurisdicción de la región 2 están las maternidades 2B del Hospital Santa Rosa de Chajarí y Hospital Santa Rosa de Villaguay. Hay una región 3 constituida por el Hospital de san Benjamín de Colón y una región 4 constituida con un nivel 2B por el hospital San Antonio de Gualeguay.

Cambio de paradigma

Wenceslada Correa, cara visible de la agrupación Parto Respetado de Gualeguay, contó a UNO que no sólo trabajan en la concientización de derechos y la implementación de la ley 25.929 de parto humanizado, sino que además acompañan a mujeres que denuncian violencia obstétrica.

"Hace dos años acompañamos a hacer una denuncia ante organismos nacionales, tras parir a su hija en el Hospital San Antonio de Gualeguay. Ella contó que fue una intervención violenta. Hace algunas semanas esta misma mujer tuvo otro hijo y fue en su casa. Fue una situación fuerte, quiso parirlo en su casa porque decía que si iba al hospital no se lo iban a permitir. Horas después ingresó al hospital con su bebé en brazos, fue todo una revolución", manifestó.

La agrupación Parto Respetado Gualeguay se define como una organización feminista y apartidaria. "Trabajamos en pos de los derechos de las mujeres, más precisamente los derechos relacionados al parto y nacimiento. Brindamos información, asesoramos, acompañamos y generamos redes", dijo la mujer.

Desde la agrupación, Correa precisó que "los objetivos de la agrupación son claros, así como los de otras organizaciones vivas en la provincia de Entre Ríos, el país y el mundo. "Informamos a las mujeres porque la información es poder y eso es poder definir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas. Desde 2004 está sancionada la ley y propone un cambio de paradigma en relación a la atención en el parto y nacimiento dentro de las instituciones de salud".

Al ser consultada sobre prácticas habituales en maternidades públicas y privadas, la mujer señaló que "tenemos derecho a estar acompañadas por una persona de nuestra confianza en el parto o cesárea; que tenemos derecho a estar en contacto permanente con nuestro hijo dentro de la institución; que tenemos derecho a tener contacto inmediato con nuestro hijo, antes de cortar el cordón umbilical, eso que se llama la hora de oro; que tenemos derecho a recibir información oportuna, precisa y adecuada sobre la lactancia materna; que tenemos derechos a que se respeten nuestras prácticas culturales y religiosas; que se nos informe sobre las distintas intervenciones que se pudieran hacer y, en ese caso, si hay opciones nosotras poder elegir".

Actualmente, el panorama es "bastante dolorosa y violenta". "Lamentablemente los partos y nacimientos son patologizados en Salud, cuando en realidad las mujeres parimos desde siempre. Antiguamente las mujeres parían en sus casas, acompañadas de otras mujeres y parir era algo de mujeres. Cuando comenzaron los partos dentro de los hospitales, las mujeres fuimos perdiendo protagonismo y derechos hasta el día de hoy que nos encontramos con casos sobre-medicalizados, institucionalizados donde los partos son actos de los equipos médicos. las mujeres no podemos decidir sobre este momento tan importante y trascendental".

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