Elecciones 2019
Sábado 08 de Diciembre de 2018

Fuego amigo y tensiones tras el anuncio del desdoblamiento

Desde que se votó la reforma electoral se sabía que la intención del gobierno provincial era que las elecciones fueran desdobladas. Pese a esto, y ante la inminencia del anuncio por parte del Ejecutivo provincial, la oposición intentó –con algo de éxito por cierto– exponer negativamente al gobierno provincial con esta decisión, señalando que existe una manipulación de la fecha en función de su interés electoral.
Y pese a que fueron los dos bloques legislativos de Cambiemos los que permitieron la sanción por amplia mayoría de la norma que hoy Bordet se dispone a aplicar, lograron con su postura cuestionadora empezar a embarrar un proceso al que el bordetismo quería imprimirle una pátina de diálogo partidario y madurez política. Básicamente, desde Cambiemos se argumentó que Romero ya había hecho el anuncio del adelantamiento por los medios, y que entonces ya no quedaba tema del cual hablar.
La discordia producida por estos faltazos de la dirigencia radical y del PRO a la mesa política del bordetismo servirá, en todo caso, para ir acomodando los discursos de los dirigentes opositores. Poco interesa tal vez al grueso de los entrerrianos en este momento, lo que no implica que no haya logrado algún impacto en el oficialismo. Cuanto menos contribuyó a poner en evidencia una interna importante en el gabinete provincial, que tiene en uno de los polos a la ministra de Gobierno Rosario Romero, quien sintió el impacto del fuego amigo tras las escenas de las sillas vacías dejadas por radicales y macristas.
El desempeño de la ministra política fue el principal comentario de pasillo de los círculos oficialistas. La aparición en el diario Clarín de una nota donde se abordaba el fair play que propone Gustavo Bordet en la instancia electoral anticipada, y que incluyó la mención –con grado de certeza– de la candidatura de Romero a vicegobernadora fue suficiente para activar algunas de las usinas de especulaciones o rumores. Tal vez lo más descriptivo sea señalar que no hubo acuerdo respecto de si se trató de una (pequeña) operación periodística del sector de la ministra para posicionar su eventual candidatura; o más bien, de una (pequeña) picardía del otro sector para exponerla en su ambición política.
No son tiempos sencillos para decodificar las tensiones cruzadas que se viven en la política provincial. Se observa un entramado de versiones, acusaciones y deducciones que trasciende la plaza Mansilla y tiene anclajes en el palacio judicial.
Sin pretensión de agotar las posibilidades, existen algunas situaciones que describen esta dinámica. Se asegura que el hecho que terminó de decidir al diputado nacional Julio Solanas a sostener su participación en la lista del kirchnerismo fue que la Justicia provincial haya reflotado una causa judicial iniciada por una denuncia presentada en 2008 por la actual ministra Romero cuando era la principal funcionaria del gabinete municipal en la gestión como intendente de su esposo, José Carlos Halle. La presentación fue hecha por abogados que se desempeñaban en esa gestión como Alejandro Cánepa y Fernando Quinodoz. El primero de ellos hoy es juez, pero hasta hace poco tiempo integraba el Ministerio Público Fiscal, un sector de la Justicia en el cual le atribuyen a la ministra política una gran incidencia, ya sea por razones familiares, laborales o políticas. Quinodoz es funcionario de la ministra.
El tema está instalado como eje de algunos de los debates de la dirigencia peronista, y allí radica su centralidad, más allá de que no trascienda del plano especulativo.
También alimentó estas suspicacias la oposición de la ministra Romero a la realización de un acto partidario el 1º de diciembre en Seguí. El acto se hizo, y en la primera fila de los invitados estaban algunos funcionarios a quienes se les atribuye tener una posición enfrentada al grupo de Romero. Entre ellos el secretario general de la Gobernación, Edgardo Kueider, o la ministra de Desarrollo Social, Laura Stratta, entre otros. El anfitrión del encuentro fue el intendente Cristian Treppo, quien aspira a integrar la lista de candidatos a diputados provinciales del bordetismo. Un par de días después se conoció el pedido de elevación a juicio de una causa en la que está imputado, por presuntos sobreprecios en la ejecución de una obra de pavimento en esa localidad.
Poco después de que el abogado victoriense Santiago Reggiardo denunciara ante el Jurado de Enjuiciamiento al procurador general, Jorge Amílcar García, se elevó a juicio contra el exvicegobernador Domingo Daniel Rossi, de quien el abogado Reggiardo es un estrecho colaborador político (en el vecinalismo peronista) y un allegado personal indudable. Rossi critica abiertamente al jefe de los fiscales y a varios miembros del Superior Tribunal de Justicia, y no hay dudas respecto de su coincidencia y participación en la denuncia. Desde el entorno del Dani aseguran que la elevación a juicio es parte de la agrupación de los fiscales, y de la que no estaría ajena la ministra.
La denuncia contra Rossi fue presentada por su sucesor, el actual intendente, Silvio Moreyra, un dirigente hoy enrolado en el bordetismo y que también ha sido denunciado por Rossi. La sospecha del sector del ex-vicegobernador no recalan tanto en este aspecto, que puede considerarse parte de la práctica habitual de las denuncias cruzadas dentro del peronismo; sino a la participación del fiscal de La Paz, Santiago Alfieri, a quien tildan como un mandadero del procurador García.
Las inquinas se multiplican y van constituyendo una red dentro del oficialismo. Esta semana el diputado justicialista Diego Lara emitió un dictamen rechazando in límine la denuncia de Reggiardo contra el procurador García. Lo hizo en su condición de presidente del Jurado de Enjuiciamiento, opinando que la vía elegida no era idónea y que debió presentarse una denuncia de Juicio Político. Su postura desató la polémica y las principales vinieron de uno de los representantes de los abogados en el Jurado de Enjuiciamiento, el exsenador radical Jorge Campos; y del presidente del Superior Tribunal de Justicia, Emilio Castrillón. Ambos coincidieron en que Lara no tiene facultades para tomar tal decisión.
En el plano de los micrófonos apagados, los que criticaron a Lara entienden que actuó motivado por el mismo interés que adjudican a Romero, o incluso sindican a la ministra detrás de esa decisión. La versión se vio fortalecida por la defensa de Lara que realizó un funcionario de Romero: el director general de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Gobierno, Hernán Jorge.
Desde Tribunales, la fiscal Anticorrupción Cecilia Goyeneche sostuvo que ella y el procurador García son atacados por la organización criminal que investigan. Goyeneche, que encabeza la investigación de los contratos legislativos, quedó en el centro de las miradas cuando se reveló su relación comercial con uno de los contadores investigados. Ella asegura que lo publicado no es cierto. Del lado de quienes habrían filtrado la información, según sostienen en Tribunales, hay dirigentes peronistas. Este caso también impacta en la interna partidaria, aunque por la gravedad de sus posibles repercusiones, las afirmaciones son más medidas.
Claro, no falta quien recuerda que García llegó al cargo de procurador de la mano de Halle, cuando era secretario de Justicia del tercer gobierno de Busti; y también que quien aparece como su principal crítico en el palacio judicial es Emilio Castrillón, que ejerce la presidencia del Superior Tribunal de Justicia con una indisimulable impronta peronista.
¿Será para tanto?, se preguntan algunos. Hay que señalar que no importa demasiado a los fines de esta descripción saber si efectivamente el fuego cruzado en el gabinete llega a activar resortes judiciales. O si la ministra tiene o no tanta ascendencia sobre el Ministerio Público Fiscal y sobre las publicaciones periodísticas de algunos medios que priorizan el accionar de los fiscales. Basta señalar que existen las acusaciones y las sospechas, y que estas tienen peso en algunas decisiones políticas para entender el nivel de tensión que existe en el oficialismo.

Escenario electoral
En este contexto va tomando forma el escenario electoral. El oficialismo prepara su acto de lanzamiento de campaña el 22 en el club Echagüe de Paraná. No habría que esperar demasiadas definiciones en cuanto a las candidaturas, y en todo caso tratar de interpretar el reparto de los lugares en el palco. El lanzamiento navideño de Bordet seguramente tendrá como ejes la importancia de discutir en elecciones desdobladas la realidad de los entrerrianos, dejando en un segundo plano (para la elección de octubre) la discusión nacional. Ese flanco es el más cuestionado de Bordet en el marco de la interna justicialista, y en una elección desdoblada tendrá menos relevancia.
El mandatario aparece acorazado en niveles de imagen positiva que superan el 60%, según diferentes encuestadores. Esta circunstancia alimenta la confianza del oficialismo, aunque se reconoce que el mejor escenario para trasladar esa imagen a votos era el de la boleta única, una iniciativa que naufragó en la Legislatura provincial, donde solo se llegó a aprobar la posibilidad de separar las elecciones nacionales de las provinciales.
Diferente es votar con la boleta sábana de cinco cuerpos (gobernador, senador provincial, diputados, presidente municipal y concejales), donde existe otra referencia fuerte para el arrastre electoral, como es la figura del candidato a intendente. Por eso se entiende que las miradas estén puestas en quienes deberían protagonizar esas candidaturas. Para el bordetismo son claves las cuatro ciudades más pobladas de la provincia.
Dentro de los intendentes que buscarían su reelección, tanto el concordiense Enrique Cresto como el uruguayense José Lauritto juegan al misterio, aunque en el bordetismo descartan que finalmente pondrán su nombre en letras grandes en la boleta del sector. Sin embargo, hay cierta molestia por la falta de definiciones contundentes, lo que alimenta la tarea (más sencilla por cierto) del kirchnerismo local que busca instalar la idea de que algunos de esos dirigentes podrían dar el salto a la vereda de Unidad Ciudadana.
El viernes hubo un acto de apoyo a la reelección de Bordet con varios intendentes del Departamento Uruguay, y Lauritto tuvo allí un rol protagónico. En cambio, en un acto del bustismo en Concordia, el exgobernador Jorge Busti, claro aliado de Bordet, dijo que apoyaba la reelección de Cresto, si este finalmente decidía competir por un nuevo mandato, sin dar por seguro que sería así.
Tal vez la espera que más exaspera al bordetismo es la referida al vicegobernador, Adán Bahl, el dirigente que el sector quiere proponerle a los paranaenses para conducir los destinos de la capital provincial desde diciembre de 2019.
El viernes a la mañana Bahl dijo que "en pocos días" va a definir su futuro electoral. "Soy positivo por naturaleza", indicó el vicegobernador a radio La Voz, mientras charlaba con alumnos de escuelas agrotécnicas en la plaza Mansilla. No pasó inadvertido que ni siquiera avaló el desdoblamiento electoral y sostuvo que prefiere opinar en privado del tema, excusándose en el traspié de la ministra Romero.
Hay sectores que aseguran que el vicegobernador, otro mimado de las encuestas, todavía evalúa otras candidaturas para 2019, incluso la de gobernador, de la que debió desistir en 2015 cuando la catarata de "baños de humildad" le sirvió a Sergio Urribarri para bendecir al concordiense Bordet.
Tampoco aparecen claramente los candidatos del oficialismo provincial en las ciudades donde gobierna Cambiemos. La lógica indica que allí los candidatos justicialistas deberán emparentar las gestiones locales con la presidencial de Mauricio Macri; pero muchos de esos intendentes han tenido una fuerte vinculación de trabajo con la gestión peronista provincial. Lo que antes le ocurría al peronismo de las localidades gobernadas por el vecinalismo, que se sentía limitado para hacer campaña; ahora se multiplica a todos los municipios de Cambiemos y no parece haber una única estrategia para que el justicialismo aplique en todas estas localidades.
La suma de las potencialidades del justicialismo, ciudad por ciudad, no da un 65%, ni 60%, ni 50% y ese es un dato que no pasa desapercibido.
En un escenario de incertidumbre aumenta también el peso de sectores como el que forman numerosos partidos vecinalistas de origen peronista, cuya performance electoral puede terminar afectando al justicialismo oficial.
La disputa del oficialismo provincial por estas intendencias y la de varias senadurías van a requerir de creatividad y esfuerzo. No en vano son amplísima mayoría los dirigentes que estando en la lista de diputados provinciales se proponen permanecer allí, el espacio que resulta el único bote salvavidas en un eventual naufragio. La conducción política tiene sus bemoles y a veces impone límites duros a quien la ejerce.
Es lógico pensar que el conductor del espacio tendrá un arduo trabajo hasta la definición de las listas. Habrá renovación con el bordetismo como se suponía o irá José Allende por cuatro años más para sumar a sus 20 consecutivos como diputado provincial. La mención del nogoyaense es circunstancial, por tratarse tal vez del caso más evidente de continuidad en un cargo; pero existen otros.
Por otro lado el kirchnerismo, encabezado por Urribarri y Solanas, pone las fichas a la reunión del 15 en Villaguay. En este espacio pesan menos las intrigas. "Construimos con lo que hay. No tenemos muchos para elegir, políticamente hablando", explican algunos de sus dirigentes. Para ellos todo suma, desde las reuniones que mantienen con la expresidenta en la Fundación Patria hasta los rumores que indican que en la reciente reunión del macrismo entrerriano en General Ramírez, se difundió una encuesta que muestra a Cristina Fernández con mayor intención de voto que Macri en la provincia.
Sin embargo no todo es sólido tampoco en ese espacio. De hecho hay quienes entienden que todavía están abiertas las chances de llegar a una lista de unidad con el bordetismo.
Las certezas para quienes observan este proceso no son demasiadas. Hasta mediados de febrero, cuando deban inscribirse las candidaturas, habrá tiempo para especular. Para analizar algunos movimientos sirve preguntarse tanto quién gana si se gana, como quién gana con la derrota.

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