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Día de la Madre

Fue la primera beba nacida en la Fundación Favaloro hace 25 años y rescata la valentía de su mamá

Mónica es hija de Laura Ariza, la paranaense que quedó ciega por una rara enfermedad y contra los pronósticos abrazó el milagro de ser madre.

Sábado 19 de Octubre de 2019

Mónica Ariza fue la primera beba que nació en la Fundación Favaloro, hace 25 años. Su mamá, la paranaense Laura Ariza, padecía síndrome de Marfan, una rara enfermedad que afecta a los tejidos, y en su caso la vista, el corazón y los pulmones: a los 11 perdió la visión en un ojo, tras un accidente; y tres días antes de cumplir los 15 quedó definitivamente ciega.

Pasó por varias operaciones y a los 18 años conoció al doctor René Favaloro, cuando le realizó una cirugía por un aneurisma complicado. Ella decía que él le había salvado la vida, ya que fue el único que se animó a operarla, y también se mostraba sumamente agradecida porque fue quien la alentó cuando ella decidió convertirse en madre, aún advirtiéndole que sería un embarazo de altísimo riesgo para ella y para el bebé.

Luego del nacimiento de su hija, el 4 de julio de 1994, Laura recordó: “Dos meses antes de que naciera Mónica, el doctor René Favaloro ofreció la Fundación para que me practicaran la cesárea y creó un quirófano momentáneo de alta complejidad. Hizo preparar un sector para la cunita; después, nos visitaba en la habitación, le encantaba ir y destaparla”.

Laura finalmente falleció en España en febrero de 2006, a los 36 años, luego de una vida tan intensa como inspiradora, en la que nunca bajó los brazos. Se había radicado en ese país dos años antes junto a su pequeña con la esperanza de contar con un tratamiento que le posibilitara sostener su calidad de vida.

Había sido la primera conductora de televisión ciega del mundo y realizó su programa El colmo de los colmos en un canal de Paraná, mostrando las barreras que debían sortear las personas no videntes en una ciudad que muchas veces no contempla las necesidades de quien tiene una discapacidad. Pero además estuvo al frente de un programa de documentales en México, hizo radio, fue escritora y guionista, publicó libros, compuso más de 300 canciones, se recibió de licenciada en Psicología, entre tantas otras actividades que la consagraron y le valieron el reconocimiento y el cariño de la gente.

Sin embargo, su legado más importante fueron los valores y el ejemplo de lucha que le dejó a su hija, que vivió hasta los 7 años en la capital entrerriana y hoy reside en Buenos Aires: “Lo que siempre tengo presente de mi mamá fue la lucha que dio por la vida. Le hizo frente a todo. Y su lucha por mí, me crió sola. La fe que tenía era increíble”, confió a UNO.

“Soy la primera bebé nacida en la Fundación Favaloro por todo lo complejo de su caso. Tuvo un embarazo muy difícil, con muchísimo riesgo, y por lo complicado que era, el doctor René Favaloro decidió que quería tenerla cerca, por cualquier eventualidad, y que me tuviera ahí”, señaló la joven, que hoy es madre de tres niñas, Emma, de 7 años; Magalí de 5, y Jimena, de 4, y hoy celebra su día junto a ellas.

Sus recuerdos junto a su madre están perfumados de alegría: “La recuerdo siempre. Creo que de ella heredé las ganas de escribir, que es algo me gusta muchísimo y cuando era chiquita pasaba noches enteras haciéndolo”, dijo, y reflexionó: “Si bien la admiro y nunca en mi vida vi una persona tan luchadora, una aprende cuando es madre lo que se es capaz de hacer por un hijo. Porque la verdad es que toda la lucha de ella era por seguir viviendo a mi lado”.

Sobre el programa que hacía Laura en Paraná, rememoró: “El sentimiento que le ponía era increíble. Me acuerdo que la acompañaba y en el detrás de escena me sentía una estrella por ser parte de todo eso. Las cosas que mostraban eran geniales”.

Si bien comentó que hace tiempo que no viaja a Entre Ríos, cuando lo hace siempre se encuentra con alguien que le acerca algún recuerdo atesorado en la memoria de aquella mujer luchadora que le dio la vida: “Mi mamá era una persona muy querida y cuando vivíamos en Paraná, que en mi caso fue hasta los 7 años, los fines de semana en mi casa eran cenas con amigos, asados, guitarreadas. A pesar de todo lo que ella pasó, mi infancia en aquellos tiempos fue genial. Mi mamá era mi heroína, mi estrella”, destacó por último, visiblemente emocionada.

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