Campo
Sábado 21 de Octubre de 2017

Frigoríficos avícolas continúan con un achique de la producción

La medida preventiva adoptada en julio permitió elevar levemente el valor del cajon de pollo. Pero persisten problemas estructurales como los altos costos operativos, la caída del consumo y la falta de mercados externos

Sin freno a las importaciones, con altos costos operativos, menor nivel de actividad e incluso caída del consumo, la situación de los frigoríficos avícolas se mantiene crítica en la provincia. No se han producido despidos, y los alrededor de 6.000 trabajadores que ocupa se mantienen con distintos trabajos complementarios a la producción, con la expectativa del tradicional incremento de las ventas a fin de año.
La faena sigue en niveles reducidos, que oscilan según cada planta, entre el 12% y el 20% con respecto a los niveles alcanzados hasta 2015. En ese marco, el secretario general del Sindicato de la Carne de Concepción del Uruguay, Sergio Vereda, dijo a UNO que durante estos meses de achique de producción y de reestructuración de trabajos –incluso se adelantó vacaciones al personal– se fueron cumpliendo las obligaciones salariales que estaban pendientes.
"Con menor oferta de pollos en el mercado, se logró subir un poco el valor del cajón de pollo. Así se pudieron hacer un poco más fuertes en el precio, pero a costa de una menor producción", explicó.
Sin embargo, persisten los problemas estructurales del sector, cuyos costos se dispararon a partir de la eliminación de retenciones en actividades que generan los alimentos para los pollos, además de la suba de tarifas y de otros servicios. A ello debe sumarse, acotó el dirigente gremial, la importación de productos –como pechuga congelada– desde Brasil, e incluso de carne de cerdo, que al tener menores precios en el mercado, provoca un cambio de consumo de carne.
Por ahora, la situación no tiene impacto en la planta de personal. "Se ha ido intentando hacer trozados de pollos, y también que la gente haga horas con otros trabajos. Se están manteniendo, pero el consumo sigue bajo y la expectativa está centrada en el fin de año, donde generalmente repunta mucho", sostuvo, pero rápidamente aclaró: "A partir de enero y febrero vemos que será complicado, al no haber exportación u otras medida que estamos pidiendo para que se pueda seguir produciendo la misma cantidad que tenía el sector, para abastecer tanto el consumo interno, como el externo".
Precisamente, uno de los puntos marcados es recuperar mercados que la producción entrerriana tenía hasta hace un par de años, como Chile o incluso la comunidad europea, pero que hoy son de difícil acceso por los altos costos operativos.
"El sector ha sufrido una variación de costos notable, que ha hecho que las ganancias se vean seriamente afectadas. Por eso, si no mejora, en enero tendremos un panorama crítico", planteó Vereda al reseñar la realidad de una de las economías regionales más significativas de la provincia.
Vale recordar que en julio, frigoríficos entrerrianos dispusieron una detención de la producción durante dos o tres semanas, junto a otras medidas como reducción de faena diaria y menor crianza de pollos bebé, en el marco de un acuerdo entre los empresarios para poder mejorar los precios de ventas, ante la saturación de stock disponible. La medida era preventiva, con impacto en el corto plazo, pero a la espera de una mejora de la realidad económica –que apuntale el consumo– y de medidas favorables al sector, que todavía no llegaron.

Arroz: demora de la siembra
La siembra de arroz se vio demorada por las frecuentes lluvias. En Entre Ríos, alcanzó un avance del 34% sobre el área total y presenta un gran retraso si se lo compara con otras campañas, que a la fecha superaba el 50%.
Así lo indicó en su informe semanal la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, a través de su sistema de información agrícola (Siber), donde señaló que esta demora se debe a las recurrentes precipitaciones que afectaron la preparación de los lotes y la siembra. La zona de río/arroyo es la que mayor avance lleva en las labores, debido a que la misma es la que menor área aporta al total.
En cuanto a la soja, se dio inicio a la siembra de soja de primera, aunque por el momento la superficie sembrada es muy escasa. Las precipitaciones están generando inconvenientes para el control de malezas,, según se apuntó.
Finalmente, la superficie destinada al cultivo de girasol para la campaña 2017/18 se situaría en las 4.000 hectáreas;en 2016 hubo un total de 4.600 hectáreas.

Comentarios