La Provincia
Viernes 21 de Diciembre de 2018

Francisco Marín defendió el tratamiento y la medicación que le recetaba a Eyssartier

El psicólogo avaló el uso del valproato de magnesio para medicar a la víctima. Se basó en bibliografía para sostener que no era necesario hacer análisis

Francisco Javier Marín, el psicólogo que está siendo juzgado por presuntos actos de mala praxis cuando atendía a Horacio Martín Eyssartier, el joven que apareció sin vida a fines de diciembre de 2012, amplió su declaración indagatoria pero por consejo de sus abogados no respondió preguntas. La causa que está llegando a su etapa final completó ayer las últimas testimoniales, y por un acuerdo entre las partes se resolvió que los alegatos se posterguen hasta el 27. La decisión implicará que el dictado de la sentencia pase para los primeros días de 2019, teniendo en cuenta el comienzo de la feria judicial. Ayer también declararon tres amigos de la víctima y dos vecinos de la vivienda que alquilaba Eyssartier cuando se produjo el desenlace fatal.

Su versión del caso
Con un papel en sus manos que cumplía la función de ayudamemoria, Marín pidió ser escuchado por el tribunal, aunque con la condición de no responder preguntas. En la hoja había escrito de su puño y letra "Historia clínica", "Análisis de sangre", entre otros ítems. "Voy a hablar en forma espontánea", le pidió al juez Alejandro Cánepa.
"A mí se me consultó por salud mental", dijo en el comienzo de su monólogo. A continuación habló durante más de media hora sobre su formación académica, su trayectoria laboral y negó que la víctima haya muerto por encefalopatía. Marín sostuvo que en la Universidad Nacional de Córdoba estudió y se recibió casi en forma simultánea de licenciado en Psicología y de médico.
"Cuando vine a Paraná presenté mis títulos en lo que en ese momento era la Secretaría de Salud", explicó. Mencionó que trabajó como médico de guardia en el exhospital Roballos, luego prestó servicios en un centro de salud en el barrio Paraná V y hacia el año 2000 dijo que presentó sus antecedentes en la Universidad Católica Argentina, delegación Paraná para iniciar su camino en la docencia.
Al promediar su testimonio recordó que el primer contacto con Eyssartier lo tuvo a principios de 2005, cuando solicitó su ayuda profesional pero no se concretó porque él estaba abocado a su formación. "Lo comencé a atender en 2006, y así comenzó la relación. Le hice la entrevista, le hice el diagnóstico. Trajo consigo los estudios que eran del 2005", precisó en la audiencia.
Marín indicó que el primer paso del tratamiento consistió "en la deshabituación de la benzodiazepina" que afirmó tomaba Eyssartier.
"Como se dificultó nosotros usamos el valproato de magnesio para la deshabituación de sustancias y que además se usa para epilepsias, para trastornos afectivos, para algún episodio maníaco, para la migraña", dijo para graficar su intervención.
Marín dijo que no llevaba una historia clínica, pero que por su modalidad de trabajo tenía un registro de sus pacientes en fichas y en relación a los cuestionamientos de la acusación por la falta de dosajes de sangre argumentó: "Se mencionó la posibilidad de hacer un dosaje del fármaco (valproato) en la sangre; está descripto en los libros que no es obligatorio, como sí lo es para otros medicamentos. Si le doy carbonato de litio a una persona, todos los libros dicen que es obligatorio hacer un control de sangre para saber la cantidad que tiene. El dosaje para el valproato de magnesio no es habitual en la práctica de salud mental. Pero si lo fuera a hacer sería para el caso de una epilepsia".

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