Naturaleza
Domingo 16 de Diciembre de 2018

Flamencos en el río Uruguay, una rareza de suma belleza

Un espectáculo único en el camino migratorio de estas aves. Un paisaje que también tiene algunas especies en riesgo que demandan protección

No son de estas latitudes, pero se tornaron en los exóticos visitantes de un paisaje maravilloso que los acogió como si fueran una parte natural de la costa entrerriana.
Fue esta semana que Aníbal Noro, un apasionado de la naturaleza, pero por sobre todas las cosas de los pájaros del río Uruguay, se encontró con esta postal de otro lugar. La imagen era para retener para siempre en la memoria, pero fiel a su pasión, la cámara estaba allí para dejar testimonio de ese cuadro maravilloso que reclamaba ser disfrutado por el esplendor de los colores y la inmensidad del entorno.
"Me fui hasta la isla Dolores con la intención de observar una colonia de rayadores en riesgo y me encontré con esta sorpresa, una bandada de flamencos andinos que, seguramente, en su viaje migratorio, se detuvieron a descansar y alimentarse".
Los flamencos son una de las aves exóticas más bonitas y peculiares. Entre todas sus características destaca el sorprendente color rosa de su plumaje, y que son capaces de descansar sobre una sola pata.
Encontrarlos en el río Uruguay es una verdadera rareza, lo que transforma el momento en irrepetible para cualquiera que tuviera el privilegio de encontrarse con esta escena.
"Un señor en lancha que pasaba por ahí, de unos 50 años, me dijo que desde chico visitaba ese lugar y nunca había visto antes un espectáculo semejante. Así que soy más que afortunado y privilegiado de disfrutar estas hermosas aves".
Los flamencos de este tipo pueden desplazarse grandes distancias hacia humedales de reproducción y en busca de alimento, aún durante la incubación y cría de los pichones. El principal sitio de nidificación a nivel mundial para esta especie es el Salar de Atacama, en Chile.

Una pasión
Las aves del río Uruguay son una pasión para Aníbal, un paranaense que vive en Concepción del Uruguay hace 20 años y busca los momentos que le deja libre su trabajo para adentrarse en los espacios recónditos que tiene el río.
"Una vez que te acercás al río es imposible no dejarte envolver por él. Primero fue el kayak, y con esto se posibilitó la llegada a lugares pocos conocidos, rincones maravillosos que tiene el Uruguay en todo su esplendor. Así que una cosa llevó a la otra y la fotografía comenzó a ser una compañía ineludible en cada travesía", cuenta.
El interés por los pájaros fue la consecuencia lógica de comenzar a ver el río y sus paisajes a través de la lente de una cámara.
"Los colores, los comportamientos, la majestuosidad de sus vuelos, la velocidad y la destreza en el aire, todo despierta más y más interés, a partir de eso me sumé a un grupo dedicado al avistaje de aves y hoy recorremos el río como uno de los escenarios preferidos para este placer que nos da la naturaleza", señala Aníbal.

Protección
De esta relación cada vez más profunda con el río nació la idea de perfeccionar y direccionar esta pasión hacia un objetivo concreto que tienda a ayudar con la protección de esta zona natural entrerriana.
"En lo personal me aboqué a avanzar más profundamente en el tema, estoy estudiando para Intérprete Naturalista, una carrera que me permite relevar información importante para el cuidado de la naturaleza y avanzar en medidas de prevención ante posibles riesgos para cualquiera de sus partes, y por sobre todo, acercar a la gente las cosas hermosas que tiene la naturaleza en nuestra zona", remarca.
Agrega que "los flamencos fueron una mera circunstancia, una hermosa casualidad que nos permitió sumar nuevos actores a este escenario que es el río, pero lo verdaderamente importante aquí es el cuidado de las especias propias y de aquellas que tienen en esta parte de la provincia un destino fijado para anidar o poner sus huevos, y aquí si que hemos observado riesgos sobre una especie de ave en particular",

Rayadores en riesgo
Los rayadores son una especie de ave que utiliza una zona importante del río Uruguay para hacer sus nidos y poner sus huevos. Llegan a fines de septiembre provenientes del sur de la provincia de Buenos Aires, y permanecen durante todo el verano hasta que nacen sus pichones. La actividad turística y las crecientes del río están impidiendo el normal desarrollo de este proceso, por lo que un grupo dedicado al avistaje y la protección de aves ha llevado esta preocupación hasta los estrados gubernamentales para generar conciencia sobre el riesgo que corre esta especie.
El proyecto "Rayadores del río Uruguay" apunta a generar información que permita desarrollar acciones para la preservación de una especie emblemática de la región.
Una de las principales amenazas que enfrentan los rayadores son la pérdida del ambiente por la creciente actividad turística, especialmente cuando se desciende de las embarcaciones con mascotas que perjudican las nidadas y matan los pichones.
El grupo que está llevando adelante esta campaña está compuesto por gente de Concepción del Uruguay, Colón, San José, Concordia y también de Paysandú, en la República Oriental del Uruguay.
"Nosotros pusimos el alerta y logramos que el proyecto sea declarado de interés en muchos municipios de la costa del Uruguay, también lo ha hecho la Cámara de Diputados de la Provincia, por lo que esperamos avanzar en medidas que ayuden a proteger esta especie, sobre todo en materia de concientización de la gente", detalló Aníbal Noro.
En el marco de esta campaña también están realizando los primeros censos sobre el número de aves que llegan hasta la zona, para establecer así una evolución en el tiempo.
"Antes había nidos de rayadores en gran parte de los arenales de nuestra zona, ahora es prácticamente imposible encontrar alguno, es por eso que tampoco se ven las bandadas que se veían antes".

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