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Fitosanitarios: la gestión de envases vacíos en el ojo del control ambiental

Entre Ríos cuenta con dos planes piloto en marcha. Uno está ubicado en la zona de Crespo y el otro en el égido de la ciudad de Gualeguaychú.

Martes 25 de Junio de 2019

Hay 16 provincias argentinas que ya están trabajando en el plan nacional de manejo de envases vacíos de productos fitosanitarios. En realidad hace décadas que rige la obligación de guardar en lugar seguro tales desechos de productos químicos; empero el mal uso de los mismos obligó la instrumentación de controles más rigurosos. Por caso, autoridades bonaerenses aprobaron el plan para instrumentar la devolución y reciclado de envases vacíos a partir de lo dispuesto por el decreto 134/18 reglamentario de la Ley Nº 27.279.

En ese marco la Fundación Campo Limpio, integrada por empresas que conforman la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes y la Cámara de la Industria de Fertilizantes y Agroquímicos, habilitó recientemente un centro de acopio transitorio de envases; que denominan nodos logísticos, en Trenque Lauquen. La revista de temas ruralistas CREA, entidad que agrupa a productores de la región pampeana, dan cuenta de la novedad: “Firmamos una carta de intención con el municipio de Carlos Casares para montar un Centro de Acopio Transitorio (CAT) en esa localidad”, explica Ernesto Ambrosetti, director de la Fundación Campo Limpio.

“También tenemos planes para implementar un nodo en Tandil. En Necochea firmamos un convenio con 30 agronomías de la zona para alquilar un galpón en el cual montar uno y otro convenio con el municipio local, que se comprometió a aportar personal para operar el centro de acopio”, añade. También ingresarían próximamente al sistema de Campo Limpio los CAT presentes en Bragado, Brandsen (dormisanitario), Pellegrini y Patagones.

De acuerdo a la publicación, cuyo contenido reprodujo el sitio de noticias Campo en Acción, un total de 16 provincias argentinas ya designaron autoridad competente para comenzar a trabajar en la implementación de lo dispuesto por la Ley Nº 27.279, aunque cada caso requiere un tratamiento particular en función de la circunstancias locales. Por ejemplo, Mendoza cuenta con su propio marco normativo en la materia, mientras que Santa Fe aprobó una legislación específica al respecto a fines del año pasado. En ambos casos, resulta indispensable unificar criterios entre ambas normativas (nacional y provincial) para evitar futuros inconvenientes.

A nivel municipal o departamental también existen diferentes alternativas para implementar el sistema de gestión de envases vacíos: mientras que en algunas localidades los acuerdos se gestionan solamente con el municipio, en otros intervienen agronomías (que buscan fidelizar clientes al brindarle el servicio de recolección de envases) o empresas recicladoras de plásticos.

En Entre Ríos funcionarios de medio ambiente trabajan en sintonía con la Fundación pero aún no implementan acuerdos. “Tenemos reparos en el plan de gestión y estamos mejorado ese aspecto” contó a UNO Martín Barbieri, secretario de Ambiente de la Provincia. También especificó que tienen en funcionamiento dos planes piloto de gestión de envases en ambas costas entrerrianas. Uno en Crespo, coordinado junto a expertos de la cooperativa La Agrícola Regional y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y otro en Gualeguaychú con jóvenes de la Sociedad Rural de ese departamento.

Alcance nacional

“En la Pampa proyectamos construir tres centros en las localidades de Macachín, Alta Italia y Colonia Barón, mientras que en Jujuy hemos avanzando en los municipios de Tilcara y Fraile Pintado para montar dos más en conjunto con la Cooperativa de Tabacaleros de esa provincia. En Misiones, en el marco de un convenio con la Cooperativa Yerbatera Dos de Mayo, tenemos planes para iniciar la construcción de un CAT en Leandro N. Alem”, remarca Ambrosetti.

Además de habilitar o construir centros de acopio, Campo Limpio tiene a su cargo el diseño del esquema de distribución de envases vacíos desde dichos centros hacia las plantas de reciclaje habilitadas, las cuales no están presentes en todas las provincias.

“Por ejemplo, en el nordeste existe una planta recicladora en Charata Chaco y otra en Alem,Misiones, pero ninguna en Corrientes, lo que implica que debe coordinarse bien la logística para poder transportar envases de una provincia a otra sin que haya inconvenientes en lo que respecta a la identificación, por parte de las autoridades de seguridad en las rutas, de aquellos envases que forman parte del sistema de Campo Limpio respecto de los que pudiesen destinarse a recicladores no habilitados”, apunta Ambrosetti.

“En cada núcleo se evaluará la necesidad de implementar compactadoras de envases de manera tal de reducir el impacto del flete en aquellos casos en los cuales las distancias hacia la planta de reciclaje sean muy elevadas; cada situación se estudia particularmente”, agrega.

En estos días Campo Limpio desarrolla un sistema de trazabilidad de envases vacíos, el cual permitirá, tal como lo determina la legislación vigente, detectar a aquellos usuarios que no los devolvieron en el plazo de un año vigente desde el momento de la adquisición del mismo. Justamente ese es uno de los aspectos, junto a la concreción se un sistema de software, que desde Entre Ríos se reclama para avanzar en la definición de más cantidad de centros de tratamiento de envases.

Santa Fe tiene municipio verde certificado con norma IRAM

El Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM) comunicó que la localidad santafesina de Cañada Rosquín cumplió con todos los requisitos para la correcta aplicación de fitosanitarios en áreas periurbanas, garantizando una producción sustentable.

Cañada Rosquín con un total de 5300 habitantes inició su camino hacia la certificación, auditados por IRAM a comienzos del año, certificando 3600 hectáreas de control tanto terrestre como aéreo que incluye una zona rural protegida por motivos de una escuela rural.

Aldana Racciatti, vicepresidenta comunal de la comuna detalló: “Ser parte de Municipio Verde significa para nosotros llevar tranquilidad a la población y a los productores. Limar los puntos en conflicto con la firme convicción de que estamos haciendo las cosas como se deben hacer. Trabajar bajo esta norma de Aapresid conlleva a la vinculación de todas las partes responsables del bien común”.

“La comunicación ha sido el eje que nos permitió llegar y además la voluntad política de hacerlo: comuna o municipio mancomunados con los actores del proceso. Creo que puede realizarlo cualquier localidad, la base fundamental es estar convencidos del camino. Cada municipio es un mundo por ello se deben valuar el territorio y validar las acciones, un detalle no menor para garantizar el éxito”, concluyó Racciatti.

Con trabajo generado y gestionado en el municipio, los distintos actores que pertenecen a la cadena de labores del área periurbana cumplimentan los requisitos del protocolo de certificación. “Todo queda debidamente registrado y evidenciado: recetas agronómicas, fiscalización por parte del municipio y condiciones de aplicación responsable de la misma.

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