Paraná

Fieles de La Piedad harán misa y un abrazo simbólico

Tras la inexplicable venta a un particular del inmueble de calle Italia y Paraguay, la comunidad religiosa de La Piedad se siente "despojada y dolida"

Jueves 25 de Agosto de 2022

Pese a que no fueron las Hermanas Terciarias Franciscanas de la Caridad las que compraron el terreno en calle Italia y Paraguay a fines del siglo XIX ni las que aportaron económicamente para construir el edificio lindante a la parroquia la Piedad, lo vendieron a un particular hace poco más de un año y esto generó una gran polémica.

Hoy los fieles de La Piedad se sienten dolidos y “despojados”, ya que a partir de esta operación inmobiliaria pierden, según explicaron, parte de su historia. Por eso organizaron para mañana una serie de actividades para expresarse e invitan a los paranaenses a acompañarlos: a las 17 habrá una misa, a las 18 será el turno de la adoración del Santísimo, y a las 19 habrá una procesión alrededor de la manzana, que culminará con un abrazo simbólico. “Una comunidad despojada del lugar de pastoreo; no despojada del amor que nos mueve y del ardor del servicio”, es la consigna que los convoca.

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La comunidad de La Piedad se movilizará este viernes.

La comunidad de La Piedad se movilizará este viernes.

Con la angustia a flor de piel, Beatriz Toledo, una de sus integrantes, subrayó que el edificio fue construido con los recursos donados por la gente de la zona, y que la feligresía la entrega a las hermanas para que haya actividad pastoral: “Ellas comenzaron en 1899 abriendo una enfermería, se inauguró una capilla, se abrió una escuela para niños, con el tiempo hubo un asilo y también talleres de costura para que las personas asistidas tuvieran una instrucción en distintos oficios. Pero con los años dejaron de realizarlo y fue la comunidad parroquial la que comenzó a hacer parte de esas actividades pastorales y sociales”.

“Esto nos atraviesa y nos duele, porque ellas en su momento también recibieron la caridad de la gente que donó el terreno y de su bolsillo levantó esas paredes para la función apostólica que tuvieron en un momento importante de la vida, pero que ya hacía un tiempo que no se llevaban a cabo”, dijo a UNO, y recordó que ante esta situación, el Arzobispado les solicitó la donación del edificio para que la comunidad de La Piedad siga llevando adelante sus acciones pastorales y sociales, pero las representantes de las Hermanas Terciarias Franciscanas de la Caridad les informaron que pensaban venderlo porque atravesaban “problemas económicos”.

En este marco, explicó: “Desde el 2015 el Arzobispado se dispuso a comprarlo y eso está todo documentado. Empezaron las negociaciones económicas, hubo una mediación, pero por la pandemia se interrumpió. Y el año pasado desde la comunidad solicitamos que las partes volvieran a partir de agosto a reunirse para llegar a un acuerdo. Se hizo una carta documento con firmas de personas que desarrollamos ahí nuestra tarea apostólica, para pedir al Arzobispado, a la comunidad religiosa y al Episcopado que se sentaran las partes a hablar y llegar de manera urgente a un acuerdo, pero lamentablemente nos enteramos que la propiedad se había ya vendido dos meses antes, en junio de 2021, y el Arzobispado tomó conocimiento recién a fines de julio de este año”.

Por otra parte, reflexionó: “Este edificio no son solamente un par de ladrillos, sino que hay una parte importante de historia. Entendemos que quien lo compró tiene derecho a tomar posesión del lugar, pero no de la manera que lo hizo, mientras estábamos en misa, llegando con un escribano y un cerrajero para cambiar todas las cerraduras sin darnos tiempo a retirar las cosas ni organizarnos. No nos merecemos eso. Desde ahí clausuró todos los ingresos, cambiando la cerradura, incluso en una reja que había sido pagada por la comunidad. Ya no tenemos acceso a los baños, y tampoco ventilación, algo tan importante en pandemia”.

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Fieles de La Piedad impulsan una misa

Fieles de La Piedad impulsan una misa

A su vez, contó a UNO: “Cuando se habla de La Piedad no nos referimos al templo propiamente dicho, sino todo lo que abraza a esa parroquia, que incluye el edificio ubicado en Paraguay e Italia, que tiene un valor arquitectónico importantísimo para la ciudad, porque el constructor que lo hizo fue el mismo que construyó la Catedral”.

“Nosotros estamos luchando por algo que es justo, porque estas cosas no pueden pasar. Hay una ordenanza que debería proteger este edificio, que es un monumento arquitectónico con muchos años, uno de los más antiguos”, remarcó, recordando que el Decreto Municipal Nº 1215/2002 lo declaró de interés municipal, “quedando sujeto al Programa de preservación cultural, histórico monumental, arquitectónico-urbanístico y ambiental de la ciudad”.

Parroquia La Piedad: un inmueble histórico, una comunidad despojada y la ciudad comprometida

“Toda parroquia tiene su vida pastoral allí, que es también social, en beneficio de la comunidad. Nos sentimos muy afectados desde el 6 de agosto”, manifestó, en referencia al día en que quien compró el lugar tomó posesión del mismo, dejando efectivamente a los grupos de trabajo no solo despojados del espacio, sino de sus elementos. Tal es así que las donaciones de ropa, calzado y alimentos que recibe Cáritas para entregar luego a personas carenciadas quedaron dentro y desde entonces no pueden continuar su labor. “También quedaron las carpetas con los datos de contacto de las personas a las que asistimos y no nos podemos comunicar con ellas, quedó leche y también otra mercadería que eran para familias que necesitan alimento”, contó a UNO Cheli Quinodoz, una de las voluntarias, visiblemente conmovida por la situación.

En el inmueble funcionaba además Un Cielo Nuevo, que semanalmente prepara unas 100 viandas para entregar a personas en situación de calle. Al cambiar las cerraduras, sin previo aviso, el actual dueño los dejó sin cocina, heladera, ollas, horno, quemadores y los productos que habían reunido para el fin solidario que llevan adelante, ya que todo quedó aprisionado dentro del lugar. “También habitaban ese espacio la Liga de Madres, el grupo Magnífica, la Pastoral de la Salud, Infancia Misionera; y se daba catequesis a niños y preadolescentes, y además catequesis para chicos con movilidad reducida, porque el lugar estaba acondicionado para eso. Por ahí hay gente que desconoce todas estas funciones que realizamos y lo importante que es para la zona”, concluyó Beatriz.

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