La Provincia
Miércoles 24 de Enero de 2018

Fátima sigue bailando en el carnaval para celebrar la vida y concientizar sobre la donación de órganos

Heinze le pone la alegría a la comparsa Marumba de Hasenkamp. Desde hace cuatro años baila con el solo objetivo de llevar el mensaje que los "órganos no van al cielo, se quedan en la tierra y salvan vidas".

El carnaval de Hasenkamp tiene el brillo y el color de la historia y el crecimiento año a año, y en esta oportunidad se desplega todo el potencial de las dos comparsas que participan de la fiesta durante enero y parte de febrero. Una vez más, Fátima Heinze recorre el corsódromo llevando su mensaje que busca apuntalar la donación de órganos.
"Se vienen las noches más lindas llenas de color brillo y calor únicas.. carnavales de Hasenkamp de la mano de Marumba.. A comenzar a prepararse..A seguir esparciendo el mensaje #DONARSALVAVIDAS!", es lo que escribió en su cuenta de Facebook Fátima al informar de esta actividad recreativa y de paso haciendo la invitación para que concurramos a la localidad de Paraná Campaña.
Al ritmo de la batucada, Fátima baila y deja ver su escultural cuerpo con el mensaje de concientización. El histórico animador de la comparsa, Omar Telmo "Tano" Geminiani transpirando le pone la pasión a la fiesta del carnaval y se encarga con su potente voz de presentar las coreografías y a los integrantes de Marumba.

La noche negra

Entre las pasistas está ella, Fátima, quien es muy popular en Entre Ríos por su compleja situación que padeció con un severo cuadro de fibrosis quística, donde estuvo muy cerca de morir.

Hace cuatro años, Fátima Heinze estuvo 50 días internada en su casa a la espera de un trasplante de pulmón. Su enfermedad, la fibrosis quística (FQ), había llegado al límite. "No funcionaba nada de lo que me daban para recuperarme. Me pasaban antibióticos para las bacterias por suero. Podía deambular por la casa, pero me cansaba mucho y dependía del oxígeno las 24 horas. Me dolía mucho la espalda de tanto toser. Pesaba 30 kilos", reseñó ella en una de las tantas notas que hizo con UNO.

Durante ese tiempo, lo único que quería era que llegara el trasplante y que la internación en la Fundación Favaloro fuera la última de su vida. "No podía seguir con esa mochila. Era muy pesada", explicó en su momento.


"No tenía miedo de morir, padecía tanto dolor que quedaba totalmente postrada", explicó en sus comentarios.


Salió adelante y fundó una ONG para gritar a todos los vientos cómo poder ayudar a los que padecen FQ. Se juró difundir a todo el mundo qué diablos era la fibrosis quística, que es una afección que ataca los pulmones y el páncreas.


Tras recibir el pulmón, tuvo otra batalla, la de esperar que todo volviera a ser más o menos parecido a lo que era su vida, antes de la llegada de la FQ.


La esperanza


Fátima es porfiada y no para de hacer cosas, de allí que organiza encuentros y prácticas de buenos hábitos, y la otra acción que lleva desde hace cuatro años es participar de todas las noches del carnaval de Hasenkamp.


"Como todos los años, Marumba me da un lugar para difundir sobre la importancia de la donación de órganos", contó a UNO .


"En el paso entre la gente, nos saludamos y con una bandera es que llevamos el mensaje de los fundamental que es concientizar sobre la donación", expresó.


Se la consultó si se animaba a ser reina de la comparsa y riéndose dijo: "Me animo a muchas cosas, pero se cuál es el límite. Hay chicas muy lindas que merecen ese privilegio".


"Yo estos para bailar, cantar y nada más", enfatizó con una suave carcajada.


Recordó Fátima que llegó a la comparsa de Hasenkamp por intermedio de Teresa Alcoba. "La conocí en una de las tantas charlas sobre donación de órganos. La vida quiso que su hijo sufriera un grave accidente donde perdió la vida, pero ayudaron con la donación. Y en ese marco yo conté mi historia, y de allí es que unimos el compromiso de los que significa dar y recibir".


"Todos nosotros gritamos con fuerza: Los órganos no van al cielo, se quedan en la tierra y salvan vida", así concluyó la nota, para lo cual recordó que el carnaval se vive en Hasenkamp.


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