Muchos se ilusionan con ver a la Selección desde la tribuna en alguno de los grandes eventos deportivos de este año. UNO consultó precios en agencias de viajes
Domingo 08 de Marzo de 2026
La pasión por el fútbol y los grandes eventos deportivos vuelve a movilizar a los argentinos, incluso cuando los destinos quedan a miles de kilómetros de distancia y los costos son elevados. En Entre Ríos, las agencias de viajes aseguran que desde hace meses se multiplica el interés de quienes sueñan con vivir en primera persona la Finalissima entre Argentina y España, y el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Fabricio Meglio, agente de viajes local e integrante de la comisión directiva de la Asociación Santafesina y Entrerriana de Agencias de Viajes y Turismo, confirmó que las consultas comenzaron hace tiempo y se mantienen activas, aunque el escenario internacional y los valores de los paquetes condicionan las decisiones finales. “Consultas hay miles”, aseguró.
Sin embargo, también reconoció que el entusiasmo inicial suele chocar con la realidad de los precios. “Cuando la gente entra a ver los valores, se encuentra con lo que cuesta y ahí empieza a evaluar si puede hacerlo”, señaló.
La incertidumbre por la Finalissima
En el caso de la Finalissima, que enfrenta al campeón de la Copa América con el de la Eurocopa, el partido está pactado para el próximo 27 de este mes entre la Selección Argentina y la de España. Originalmente se iba a disputar en el Estadio Lusail, en Qatar, y hasta unas semanas atrás la consultas fueron incesantes. Sin embargo, desde que se desató el conflicto bélico en Medio Oriente se evalúa cambiar de sede, ya que la zona se encuentra bajo alertas de bombardeo y se suspendieron todos los torneos y competiciones.
Si bien Inglaterra, Madrid, Miami o New Jersey son algunos sitios que se tienen en consideración para jugar finalmente este certamen, hasta el viernes los paquetes a Qatar seguían disponibles en las agencias de viajes. La oferta era limitada y se concentraba en programas terrestres, es decir, con los servicios en destino pero no el vuelo internacional, que debía comprarse aparte.
Un paquete base a Qatar con cuatro noches de alojamiento, traslados desde y hacia el aeropuerto, transporte al estadio, seguro de asistencia al viajero y la entrada al partido arrancaba en los 2.250 dólares para ubicaciones de categoría tres –detrás de los arcos– y el precio podía aumentar significativamente según la ubicación en el estadio. “Las entradas mejor ubicadas, sobre los laterales, pueden sumar entre 1.800 y 2.000 dólares más al valor del paquete”, detalló Meglio.
A su vez, aclaró que este tipo de eventos no se limitan al espectáculo deportivo: “La lógica del negocio de estos eventos es que la gente viaje al destino, consuma, se aloje y participe de toda la experiencia turística, no solamente que vaya al partido”.
Ahora habrá que ver qué ocurre con la decisión que se tome finalmente en torno al lugar donde se juegue la esperada Finalissima, qué pasará con quienes ya pagaron el viaje a Qatar, y cuáles serán los costos del nuevo destino en el que se dispute este partido.
El Mundial: desafío logístico
Si la Finalissima genera expectativa, el Mundial de 2026 despierta todavía más interés. Sin embargo, su organización en tres países –Estados Unidos, México y Canadá– introduce una complejidad logística mayor que en ediciones anteriores. “Es más complejo que el Mundial pasado, porque las sedes están muy separadas entre sí y además hay tres sistemas migratorios distintos”, explicó Fabricio Meglio.
En este marco, los paquetes se estructuran según la etapa del torneo. Hay opciones para asistir a uno, dos o tres partidos de la fase de grupos, mientras que otros programas se organizan para las instancias eliminatorias.
Un programa típico de tres noches, con alojamiento, traslados, entradas y seguro de asistencia, ronda entre 2.800 y 3.000 dólares sin incluir el pasaje aéreo.
Abaratar costos
Ante los valores del transporte internacional, algunos viajeros buscan alternativas para reducir gastos. Según contó Meglio, una estrategia frecuente consiste en volar a ciudades menos demandadas y luego completar el trayecto dentro de Estados Unidos. “Hay gente que en vez de volar directo a Dallas o Kansas llega a Chicago o Washington y desde ahí toma un vuelo interno o alquila un auto. Con eso pueden reducir entre un 35% y un 50% el costo del pasaje”, explicó el agente de viajes.
Otros fanáticos optan por organizar parte del viaje por su cuenta, comprando entradas por canales oficiales y resolviendo el resto de la logística de forma independiente, aunque esto también implica desafíos.
Cómo funcionan las ventas de las agencias de viajes
La comercialización de viajes vinculados a torneos internacionales sigue una estructura muy estricta. Según detalló Meglio, la FIFA designa una operadora internacional que distribuye los paquetes a nivel global. Esa empresa trabaja con operadores regionales, que a su vez abastecen a agencias nacionales y finalmente a las agencias minoristas que venden directamente al público. “Es un sistema piramidal. Nosotros accedemos a los paquetes a través de representantes regionales autorizados”, explicó.
El efecto del tipo de cambio
En medio de la volatilidad económica argentina, el tipo de cambio también juega un papel clave en las decisiones de viaje. En los últimos meses, la estabilidad relativa del dólar incentivó consultas.
“Quien tiene capacidad de ahorro hoy se anima un poco más a preguntar”, indicó el agente de viajes.
Sin embargo, concretar la compra sigue siendo un paso difícil para muchos. El costo total de un viaje a un Mundial puede superar ampliamente los 5.000 o 6.000 dólares cuando se suman vuelos, paquetes y gastos en destino.
Mundial de Rugby
El fútbol no es el único motor del turismo deportivo. Meglio también destacó que ya comenzaron a registrarse consultas para el próximo Mundial de Rugby, que se disputará en Australia del 1° de octubre al 13 de noviembre del 2027.
Los paquetes para seguir a Los Pumas incluyen cerca de 17 noches de viaje, vuelos internacionales e internos, traslados, alojamiento y entradas para tres partidos de la fase de grupos. El costo ronda los 7.900 dólares.
“La distancia es grande y las sedes están separadas, por eso los programas son más largos”, precisó.
Pasión que cruza fronteras
A pesar de las dificultades económicas y las incertidumbres internacionales, la ilusión de acompañar a la Selección argentina sigue movilizando a muchísimos fanáticos.
En Entre Ríos, como en todo el país, el sueño de ver a la Scaloneta en vivo –ya sea en una final histórica o en una nueva Copa del Mundo– continúa generando una gran cantidad de consultas en las agencias de viajes.
Porque para muchos argentinos, vivir el fútbol desde la tribuna, en el escenario donde se hace historia, es una experiencia que vale cada esfuerzo.