La Provincia
Miércoles 03 de Abril de 2019

Estiman que las PASO nacionales tendrán un costo mayor a 3.000 millones de pesos

Se usarán 3.081 millones para las primarias, 2.765 para la general y 1.975 para el balotaje, pero esos montos deben actualizarse por inflación

El 11 de agosto se realizarán por quinta vez las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), para que los electores tengan la opción de decidir el candidato de cada espacio político.
En el 2015, en Cambiemos hubo una disputa entre Mauricio Macri, que compitió por el PRO (81,33%), Ernesto Sanz, que lo hizo por la UCR (11,10%) y Elisa Carrió, por Coalición Cívica (7,57%). En cambio, Daniel Scioli no tuvo competencia interna.
En las legislativas de 2017, en cambio, ya no hubo disputa, porque Cristina Fernández de Kirchner no aceptó competir con Florencio Randazzo y cada uno corrió con su propio sello.
En el 2019, Macri adelantó que no aceptará competencia interna con ningún candidato. Y Cristina, si finalmente se postula a la Presidencia, tampoco aceptaría que haya otros candidatos a presidente por su espacio.
Solo el sector identificado como Alternativa Federal podría atravesar una disputa entre Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa, Miguel Ángel Pichetto y, quizás, Roberto Lavagna, aunque tampoco es seguro.
Haya competencia o no, el Estado nacional está obligado a erogar el presupuesto que garantice la logística y transparencia para el buen desempeño de los comicios, lo que incluye los aportes a los partidos políticos para la impresión de boletas, la impresión de padrones, la capacitación de autoridades de mesa y fiscales, el transporte de urnas y material electoral, la compra del material electoral (urnas, sobres, elementos de escritura), la seguridad del comicio (horas extras de efectivos policiales y de fuerzas armadas) y el pago a las autoridades de mesa, según consignó el portal Infobae ayer.
De acuerdo al cálculo realizado por la periodista Silvia Mercado, ese presupuesto es hoy de 3.081 millones de pesos, o sea, el 40% del total para las tres fases de las elecciones, que es de 7.900 millones a valores actuales.
Pero esos valores podrían ser redeterminados de acuerdo a la inflación. Para las generales se prevén 2.765 millones de pesos (35% del presupuesto) y para el eventual balotaje 1.975 millones de pesos (25% del total).
La primera vez que se utilizó este mecanismo fue en las elecciones presidenciales del 2011, que Cristina Fernández ganó por el 47,98% de los votos y ningún candidato a presidente se enfrentó a competencia interna. En la elección general, el FPV aumentó la diferencia, superando el 54% de los votos y evitando el balotaje.
Por los artículos 18, 19 y 20 de la Ley N° 26.571 De democratización de la representación política, votada en diciembre de 2009, las agrupaciones políticas o alianzas que participan en el proceso elector pueden tener distintos aspirantes a un mismo cargo, y los ciudadanos, sin necesidad de estar afiliados a ese partido, pueden elegir con su voto al candidato que prefieren para representarlos.
El Ejecutivo intentó eliminar las PASO para estas elecciones, ya que es un procedimiento que exige un adelantamiento del cronograma electoral de dos meses, en un país donde se vota cada dos años, lo que sucede en algunos países como los Estados Unidos, pero no en otros como Francia, Chile, Uruguay o Brasil, donde no hay elecciones legislativas de medio término.
A través de la vicepresidenta Gabriela Michetti, el Gobierno buscó sentar posición en contra de las PASO, incluso de las elecciones de medio término. "Hacés un año de trabajo y ya empezó de nuevo el período preelectoral, no es algo razonable, pero es algo que se debe resolver institucionalmente y antes tendríamos que ver qué hacer con las PASO", dijo en distintas ocasiones, a modo de ensayo.
"Así piensa el Presidente y el resto de la Casa Rosada, pero las urgencias en materia de gestión impidieron que el tema se instale en la agenda y, en líneas generales, está previsto volver sobre el asunto en el 2020, si es que ganan las elecciones.", opinó la periodista Mercado. "Si ganamos, estas son las últimas elecciones que se votan PASO en la Argentina, pero es una reforma que hay que plantear con tiempo y en un marco de consenso", aseguraron fuentes oficial
El último intento conocido para no realizar las PASO nacionales estuvo encabezado por el intendente de Vicente López, Jorge Macri, y otro grupo de titulares de municipios cercanos a la gobernadora María Eugenia Vidal. De eso hace poco más de un mes, pero el escollo con que se encontraron fue el Jefe de Gabinete Marcos Peña, y el propio Mauirico Macri, quienes entendían que les serviría ir a la PASO sin contendientes para fortalecer la imagen del candidato presidencial.

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