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Es la modista de la Virgen

Nora Müller tiene una conocida trayectoria en el arte de la moda, pero una faceta poco conocida revela que realizó los vestidos a imágenes de la Catedral y las parroquias Luján y Santa Teresita  

Sábado 01 de Noviembre de 2014

Dina Puntín/ De la Redacción de UNO

dpuntin@uno.com.ar

 

Hoy la feligresía católica recuerda el Día de Todos los Santos. En esta jornada se celebran a los millones de personas que han llegado al cielo, aunque sean desconocidos. Según la bibliografía eclesial, Santo es aquel que ha llegado al cielo, algunos han sido canonizados y son por esto propuestos por la Iglesia como ejemplos de vida cristiana. Como el caso de Santa Teresita, San Agustín, Santo Domingo Savio, San Juan Pablo II o la beata Madre Teresa de Calcuta quien rezaba siempre el Santo Rosario porque así tenía la ayuda de la Virgen María. Precisamente Diario UNO encontró a la encargada de vestir a la madre de Jesús y al mismo Nazareno, en la ciudad de Paraná.

Nora Müller es reconocida por su exquisitez en el arte de crear vestidos de novias, 15 años, recepciones. Pero pocos conocen que su sello personal se encuentra en las imágenes que se veneran en la Catedral Metropolitana de Paraná, en la parroquias Santa Teresita y Luján.

Cada imagen viste de determinado color, tiene un bordado, una puntilla que no es siempre la misma, una tela particular que es elegida con mucho cuidado. No se trata de cortar un molde o bocetar un diseño, hay que estudiar y leer mucho para entender significados y lograr una prenda que atraiga visualmente a los devotos de la virgen y sientan que los cubre con su manto protector.

Mujer de mucha fe, devota de la virgen María, forma parte de un grupo de madres que los sábados se reúne a venerarla antes de la misa de las 10 en la Catedral.

—¿Cómo empieza a confeccionar los vestidos de la Virgen?

—Hace 9 o 10 años vinieron de la Catedral a preguntarme si podía vestir a la Virgen de la Dulce Espera. Y si alguna vez me preguntaban cuál era el máximo trabajo a que aspiraba como modista nunca hubiese dicho confeccionar la ropa de la Virgen María. No se me hubiera ocurrido. Soy diseñadora pero sobre todo una persona de profunda fe. Acabo de realizar la Alianza con la Mater (al cumplirse el 18 de octubre los 100 años del Movimiento Apostólico de Schoenstatt) y por ella me llamo Nora María. Entonces sentí que María me eligió.

—¿Debe realizar alguna oración antes de cambiar de ropa a los santos?

—Yo rezo mucho y me pongo en presencia del Señor. Después investigué para saber cómo se vestía. La Virgen María se representa de blanco y celeste cuando es la advocación de la Inmaculada y de rosa y celeste la del Rosario. Así que teniendo esas premisas empecé a bosquejar lo que después fue el vestido que hoy se puede observar en la Virgen de la Dulce Espera que está en la Catedral. Al párroco Silvio Fariña le gustó mucho cómo quedó y me encargó vestir a la Inmaculada que tenía ropas muy antiguas, el Nazareno y también la Virgen Dolorosa. Esta última estaba vestida toda de negro y causaba un poco de miedo, especialmente a la gente joven y niños. Hablamos con el padre de qué forma podíamos aggiornarla para que siga siendo una Dolorosa que atraiga a las personas a rezar. Como es una imagen española utiliza mucho brillo. La bajamos para tomarle las medidas, le probé como a cualquier modelo y elegimos un verde oscuro que es más atractivo. Hace unos años vestí al Nazareno, ahí también fue un momento de mucha oración porque se trata del momento en que condenan a Jesús, le tiran el manto rojo y le colocan la corona de espinas. Es muy fuerte. Uno siente la presencia del Señor y de María.

—¿Siente que fue un designio de Dios ?

—Vestirla a María y a su hijo fue muy fuerte. Inclusive cuando le saco la ropa a Jesús Nazareno que estaba toda apolillada, había quedado el cuerpo sin nada. Entonces le dije “no te voy a dejar así Jesús mientras trabajo con tu ropa. Te voy a buscar algo”. Me fui a mi casa y le busqué una remera de mi hijo que le quedó perfecta. Es la que lleva abajo actualmente. Y después averigüé cómo le hacía María las túnicas, usando las telas que venían como paño. María lo vestía muy bien a Jesús y a José, ella cosía muy bien; uno tiene la imagen de un Jesús harapiento pero no era así, por eso mismo después se la disputaban a la túnica de Jesús. Esos detalles también los tuve presente. Para llegar a vestir y hacer un diseño hay que leer y preguntar.

Nora Müller se refiere a la 10ª estación del Vía Crucis donde según el Evangelio de San Juan “Los soldados... cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron: ‘No la rasguemos, sino echémosla a suertes, a ver a quién le toca’. Así se cumplió la Escritura: ‘Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica’. Esto hicieron los soldados”.

—¿La gente notó el cambio?

—Sí. Por ejemplo el cambio en la Virgen Dolorosa fue muy contradictorio sobre todo para la gente mayor. Verla vestida de verde y un color visón provocó quejas. Pero los chicos comenzaron acercarse más y ella siguió mostrando ese dolor que es característico. Después me pidieron vestir la Virgen de Luján en la parroquia que lleva su nombre. Casualmente había conocido en un viaje a la modista de esta advocación en la Basílica de Buenos Aires y me había dejado su teléfono. La llamé, le consulté y me asesoró. Al ser una imagen chica, me explicó el significado de ese año del manto de Luján, para que los bordados sean exactos.

—¿Qué siente cuando se sienta coser para la Virgen?

—Siento que la Virgen me va guiando. Es un camino muy espiritual. Poder vestir la imagen de la Virgen del Rosario de Paraná que se encuentra en la capilla de la adoración de Santa Teresita fue un milagro. Esa es una imagen de yeso y el niño Jesús está pegado al cuerpo de la virgen y no puedo explicar cómo corté algo, lo puse y quedó perfecto. Para vestirla me ayudaron mucho las Carmelitas Descalzas de Santa Fe, ellas me donaron reliquias para bordarle, la reciclaron y también le pintaron de nuevo la carita para que tenga una mirada más dulce.

—¿Tiene otros trabajos en carpeta?

—El padre Anaya me convocó para trabajar en la ropa de la Virgen del Rosario de la capillita que se encuentra en la Universidad Católica. También los chicos de la escuela secundaria Virgen de Luján quieren vestir la imagen que allí se encuentra entronizada.

—Es un trabajo gratuito.

—Siempre es ad honorem y para la Iglesia, no hago trabajos particulares. Rezo mucho durante el trabajo para que esa imagen que vestimos atraiga que es lo que necesitamos los seres humanos, necesitamos la imagen para rezar, para concentrarnos, sabemos que no está en presencia pero es lo que la representa. Necesitamos esa cara, esa dulzura que invite a la emoción, a rezar. Es muy difícil vivir sin fe. El mismo papa Francisco nos invita a obrar, a trabajar, a que hagamos y creo que a mi me tocó hacer esto y es una bendición.

 

Los santos son furor

Las personas espirituales nunca dudaron en manifestar su fe con un rosario, un denario o un dije de la virgen o santo de su devoción.

Desde la elección del papa Francisco, el diseño religioso cobró un fuerte impulso y comenzaron a surgir marcas como Recen x mí o las conocidas Porfis (su nombre se debe a que en la parte de atrás de las medallas aparece la frase “Porfis, cuidame mucho”). Estas marcas escalaron al primer puesto de lo más elegido por las mujeres en poco tiempo. Es que la cara tierna de la Virgen o del papa Francisco y el colorido de las medallas hacen que a casi todas les gusten. Las figuras no son realistas, sino que son versiones hechas en dibujos muy simpáticos.

Además, el furor fue tal que hubo comercios de otros rubros, como venta de ropa, que las incluyeron en sus vidrieras para atraer clientes.

Hay de todos colores y a pesar de que la variedad de accesorios es muy amplia (también se venden carteras, aros y llaveros), las pulseras son lo que las mujeres más eligen sobre todo las que tienen la imagen de la Medalla Milagrosa.

Las imágenes del papa Francisco ocupan el segundo lugar de lo más pedido. Y una de las curiosidades que tiene la imagen del Papa es que en el reverso de la medalla en vez del “Porfis, cuidame mucho” dice “Haga lío” o “Rezo por vos”, dos frases emblemáticas de Francisco.

Los cuneros son también accesorios solicitados para los bebés. Vienen con la imagen del Ángel de la Guarda en celeste o rosa y en el reverso tienen parte de la oración que se le reza. Además también se venden para los bebés los portachupetes con una traba para adherir a la ropa del niño, ahí tiene la imagen del Ángel de la Guarda o algunas otras.

 

 

Mañana liturgia de los Difuntos

La liturgia de los Difuntos es tal vez la más hermosa y más consoladora de todas.

A diario, al fin de las Horas del Oficio divino, se encomiendan a la misericordia divina las almas todas de los Fieles Difuntos. En la Misa, el sacerdote ofrece el Sacrificio por los vivos y los muertos (Súscipe), y en un Memento especial pide al Señor se acuerde de sus siervos y siervas que, habiendo muerto en Cristo, duermen ahora el sueño de la paz y les haga pasar al lugar de refrigerio, de luz y de paz.

 

Liturgias

Mañana al recordarse esta fecha especial, habrá misa a las 9.30 en el cementerio municipal de la capital provincial, presidida por el arzobispo Juan Alberto Puíggari. En tanto, a las 10 habrá oficio religioso en el cementerio parroquial de San Benito y a las 18 en el Parque de la Paz.

Además, parroquias como Nuestra Señora de Fátima y Virgen de Luján entregaron sobres a los asiduos feligreses para que allí guarden los nombres de los difuntos por los que desean pedir especialmente, los mismos se devolverán mañana en la misa dominical donde se rezará por ellos.

Se trata de una jornada marcada por la tradición de asistir al cementerio para rezar por las almas de quienes ya abandonaron este mundo.

 

 

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