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Elecciones 2019

Entre Ríos acompañó con moderación el triunfo inapelable de Fernández

Macri solo ganó en CABA y Córdoba, por diferencias menores a las previstas. En la provincia la ventaja de Alberto fue de nueve puntos: 45% a 36%

Lunes 12 de Agosto de 2019

“Duele que no nos hayan apoyado lo suficiente,... pero a partir de mañana seremos todos más responsables”. La frase, dicha por un Mauricio Macri visiblemente abatido, junto a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, también contrariada, marcó el cierre de una jornada en la que, pese a no tener mayores datos del resultado electoral, la certeza era que Juntos por el Cambio debía hacer un gran esfuerzo interpretativo para sostener la idea de que el triunfo es posible en octubre.

La idea se venía desarrollando desde semanas atrás y fue explicada por el jefe de Gabinete Marcos Peña apenas concluida la votación. Se señaló que así como en 2015 Macri revirtió una PASO adversa contra Daniel Scioli gracias a la gente que no votó en las primarias pero sí en la general, ahora puede darse otra vez ese proceso.

La realidad pareció mostrarle lo contrario a Macri. Los primeros datos oficiales se conocieron a las 22.30 y en ese momento, sobre el 58% de las mesas escrutadas, la fórmula del Frente de Todos (Alberto y Cristina Fernández) lograba el 47,01% de los votos frente al 32,66% de Juntos por el Cambio.

Una diferencia enorme si se la compara con los cuatro puntos por los que el macrismo admitía que podía ganarles Fernández, y que consideraba un margen susceptible de ser revertido en la elección general.

La madre de las batallas

Si bien la elección de ayer no definió ningún cargo, la comparación de los resultados obtenidos por cada candidato en su fuerza política permite establecer un escenario electoral que para el macrismo es sumamente adverso.

Tal vez una de las caras más duras de la derrota del oficialismo es lo ocurrido en la provincia de Buenos Aires, donde la carta fuerte de la alianza gobernante, la gobernadora Vidal, perdía sin atenuantes frente al exministro de Economía, Axel Kicillof. El primer dato conocido fue un 50,81% para el candidato del Frente de Todos y un 29,84% para la actual mandataria.

Es claro que la idea de recuperar competitividad y llegar a disputar el balotaje con Alberto Fernández, con la que se ilusionó anoche Macri en la conferencia de prensa, será sumamente difícil después de haber perdido su bastión principal y haber caído por semejante diferencia la principal referencia de ese sector. “Espero que en octubre los porteños no se la pierdan a María Eugenia”, dijo lacónicamente anoche el Presidente, repitiendo la frase que utilizó en el cierre de campaña. La imagen de derrota contrastaba absolutamente con la oferta. Ni siquiera un encendido discurso posterior de Elisa Carrió logró levantar el ánimo.

Derrotas por doquier

El recorrido por el país resultaba impiadoso para el macrismo. En Córdoba, La Meca de Juntos por el Cambio, la ventaja fue de 48,18% a 30,4%. En 2015 Macri había logrado el 71% de los votos y logró así una diferencia fundamental para ir al balotaje, donde esa misma provincia lo apoyó con un 74% decisivo. Ayer Macri bajó 26 puntos porcentuales.

En Mendoza, gobernada por el presidente de la UCR Alfredo Cornejo, triunfo el Frente de Todos por el 40,44% frente al 37,35% del macrismo. En Santa Fe el más votado fue el candidato peronista, con el 43,67% frente al 33,83% del Presidente de la Nación.

En Tucumán los Fernández estuvieron a cuatro décimas de lograr el 60% de los votos de la mano del gobernador Juan Manzur, mientras que el macrismo debió conformarse con el 24,9%

De los siete distritos más poblados del país –lo que en orden decreciente incluye a Entre Ríos– Macri logró superar el volumen de votos de los Fernández solamente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde además se elegía jefe de Gobierno. Allí el actual titular del Ejecutivo, Horacio Rodríguez Larreta, logró una amplia ventaja al comparar su resultado con el del opositor Matías Lammens . Sin embargo casi no pudo festejar por el clima de derrota que se vivía en el sector.

Incluso en la Ciudad Autónoma el triunfo en la categoría presidencial fue acotado para lo que se esperaba: 44,41% a 33,26%.

La “paliza” del Frente de Todos se extendió a todos los rincones del país. Para la categoría presidente, los santacruceños votaron en un 49,2% a favor de Fernández y un 18,78% por Macri. En San Juan la ventaja fue 58,88% a 26,42%. En Santiago del Estero 75,68% a 13,84%. En Santa Fe, 48,76% a 20,81%. En Chaco, 54,26% a 25,85%. Y así en prácticamente todo el territorio nacional. Ni siquiera la provincia de Jujuy, de Gerardo Morales, estuvo al margen de la ola fernandista. Allí el triunfo fue 45,93% comparado con un 29,1% del macrismo.

Tampoco la provincia de Corrientes, mimosa del macrismo, donde anoche el resultado también era a favor del Frente de Todos 62,9% frente a 27,37% de Juntos por el Cambio.

Las otras fuerzas

Consenso Federal, el espacio que llevó como candidato presidencial a Roberto Lavagna, no pudo superar el dígito y conseguía anoche un modesto 8,37% de los votos. La situación complica aún más los planes del macrismo ya que ni aún consiguiendo que todos esos votos se volcaran a su favor en octubre bastarían para igualar a Fernández, pero además no hubo ningún estudio de conductas electorales que aventurara una migración del lavagnismo al macrismo.

El voto que en Juntos por el Cambio consideraban como más proclive a acompañar a Macri en una segunda vuelta electoral es el que apoyo al economista José Luis Espert, quien logró un pobre 2,2%.

Si Macri consiguiera en una segunda vuelta electoral el apoyo de todos los votantes de los otros cuatro presidenciales que lograron el pase a la general (cuatro quedaron afuera), igualmente no le alcanzaría para igualar al candidato peronista.

Evidentemente la diferencia que logra Alberto Fernández en la comparación de los resultados electorales de su frente con los de Macri, prácticamente dejan fuera de carrera al actual presidente de la Nación. Si la de ayer hubiera sido la elección general, Fernández ya sería el presidente electo, con el 47,35% de los votos, aún sin considerar que –descartando los votos en blanco, que en la general no se contabilizan– el porcentaje se eleva aún más.

Bordet, por nueve puntos

La provincia de Entre Ríos estuvo en línea con lo ocurrido a nivel nacional. Minutos después de las 21 el gobernador, Gustavo Bordet, dio una conferencia de prensa junto a los integrantes de la lista del Frente de Todos. Allí sostuvo que la diferencia a favor de Alberto Fernández era de 12 puntos porcentuales en la provincia, y explicó que los otros 10 puntos que en junio le permitieron a él se electo gobernador con una ventaja de 22%, ahora habían ido a Roberto Lavagna.

Los números del escrutinio provisorio no respaldaron completamente esos datos ya que, con un 96% de las mesas escrutadas, la diferencia era menor: 45,01% a 36%, y Lavagna solo sumaba 8,57%.

Una diferencia modesta frente a enormes ventajas como las de Santiago del Estero, Chaco, San Juan o Santa Fe, entre otras. Sin embargo triunfó, cuando algunas de las encuestas que manejaba Juntos por el Cambio le otorgaban un empate en la provincia.

Si se consideran los departamentos más poblados, la mayor diferencia se logró en Concordia (53,5% a 31,3%), mientras que en Gualeguaychú el resultado fue casi un empate (40,85% a 39,64%). En el Departamento Paraná la diferencia fue de 40,39% a 36,53%.

Pese a que existieron señalamientos respecto de una campaña de baja intensidad en la provincia, Bordet puede exhibir que el peronismo ganó en todos los departamentos.

“Agradezco a los ciudadanos de Entre Ríos que confiaron en nuestra propuesta, en un modelo de país que va a generar inclusión, crecimiento, desarrollo y empleo; dejando de lado un modelo especulativo”, expresó el gobernador .

Luego agradeció “el trabajo de quienes cuidaron los votos durante toda la jornada, los fiscales y quienes dieron todo de sí para poder obtener este triunfo. También le agradezco a los ciudadanos de Entre Ríos que confiaron en nuestra propuesta, en un modelo de país que va a generar inclusión y posibilidades de avanzar hacia un proceso de crecimiento, desarrollo, de empleo; dejando de lado un modelo especulativo”, señaló.

Bordet aseguró además: “El triunfo ratifica lo que habíamos obtenido en los comicios anteriores en la provincia de Entre Ríos. Nos deja perfilados como provincia en el escenario nacional en un futuro muy cercano, que es muy bueno y muy provechoso para todos y nos genera todas las expectativas para octubre, para que sea de la misma manera o mejor, de eso no tengo dudas”, remarcó.

Igualmente dijo que con Alberto Fernández comparte un proyecto político, del cual había hablado aún antes de que fuera candidato presidencial. “Cuando uno tiene un proyecto político, más allá de lo que hemos firmado en Rosario, está implícita la voluntad, desde el momento que hemos conformado un proceso de unión provincial, de unión nacional. Queremos cambiar esta matriz económica que está castigando y que está golpeando muy duramente a los argentinos y los entrerrianos”, aseguró.

Finalmente, en referencia al sistema de recuento de votos, el mandatario resaltó la “impecable fiscalización” de su fuerza política y enfatizó: “La información que damos es en base a un sistema de mesas testigo. Siempre fuimos responsables, aún cuando nos tocó perder hemos admitido los resultados. Los votos que están dentro de la urna son inapelables y cuando se haga el escrutinio definitivo ahí van a estar”, concluyó.

Tela para cortar

La indisimulable deserción del varisquismo en la elección de Paraná, que no participó de las tareas de fiscalización, fue uno de los datos salientes de la jornada electoral en la capital provincial.

En Paraná Campaña los resultados más abultados a favor de Alberto Fernández se dieron en Colonia Avellaneda, por 900 votos aproximadamente; en San Benito por algo más de 1.000 votos; y en María Grande y en Hernandarias, por aproximadamente 800; mientras que el macrismo ganó modestamente Crespo (si se lo compara con la elección de junio) por algo más de 1.000 votos.

El exgobernador Sergio Urribarri también dijo lo suyo tras la victoria de Fernández. “Este excelente resultado es producto de un camino recorrido durante muchos meses, que tuvo varios hitos y acciones en las que predominó la generosidad y el compromiso. Se suma ahora esta elección primaria que nos ratifica que la unidad es el camino y nos posiciona con una gran ventaja para octubre”, sostuvo el dirigente que podría ocupar un cargo en la administración nacional del exjefe de Gabinete de Néstor Kirchner, si finalmente se impone en la elección general del 27 de octubre.

En la interna provincial de Juntos por el Cambio ganó claramente la lista oficial, encabezada por Alfredo De Ángeli y Gabriel Lena, para senadores y diputados nacionales. “No tenemos números todavía pero hay una tendencia que marca que va a ganar claramente De Ángeli en la provincia”, reconoció Raymundo Kisser, precandidato a senador por la Lista 502 A Futuro Entrerriano, de la interna de Juntos por el Cambio.

Argumentó: “Gana Macri y lógicamente lo arrastra a De Ángeli”. Y agregó: “En aquellos lugares donde se pudo trabajar en forma más detenida, explicándole a la gente, el resultado a favor de la 502 A no ha sido malo”. “Por ejemplo, en Hasenkamp, mi pueblo, y en alguna colonia donde a mí me conocen”, apuntó. Pero señaló: “En Paraná, daría la impresión de que la tendencia va en camino a consagrar ganadora a la lista 502 C”.

Kisser dijo a APF que notó “una gran desinformación de la ciudadanía, lo que significa que todo el tiempo que se dedicó a la publicidad no ha rendido los frutos que se esperaban. La gente se quedó con la elección polarizada entre Macri y los Fernández”, lamentó.

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